<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037</id><updated>2011-12-24T09:16:05.456-06:00</updated><category term='proletario'/><category term='individualismo'/><category term='adicción'/><category term='democracia'/><category term='herrera'/><category term='rechazo'/><category term='navidad'/><category term='idealismo'/><category term='otredad'/><category term='tributo'/><category term='angustia'/><category term='asfixia'/><category term='pirámide'/><category term='religión'/><category term='dogma'/><category term='sabios'/><category term='apariencias'/><category term='ventana'/><category term='pesadillas'/><category term='apocalipsis'/><category term='humanidad'/><category term='hipocresía'/><category term='social'/><category term='crack'/><category term='ateísmo'/><category term='nerd'/><category term='negligencia'/><category term='materialismo'/><category term='vida'/><category term='castigo'/><category term='dinero'/><category term='evolución'/><category term='ostentación'/><category term='física'/><category term='destino'/><category term='egoísmo'/><category term='mediocridad'/><category term='milicia'/><category term='internet'/><category term='discriminación'/><category term='ecosistema'/><category term='dogmatismo'/><category term='consumismo'/><category term='machismo'/><category term='avaricia'/><category term='campesino'/><category term='mentira'/><category term='frustración'/><category term='socialismo'/><category term='sexualidad'/><category term='burguesía'/><category term='falacia'/><category term='revolución'/><category term='britney spears'/><category term='biología'/><category term='otro'/><category term='secreto'/><category term='amor'/><category term='poder'/><category term='drogadicción'/><category term='apoteosis'/><category term='pérdida'/><category term='patriotismo'/><category term='laberinto'/><category term='sumisión'/><category term='fascismo'/><category term='deseo'/><category term='plan'/><category term='cambio'/><category term='exclusión'/><category term='ipod'/><category term='trinidad'/><category term='alienación'/><category term='paisaje'/><category term='rutina'/><category term='positivismo'/><category term='carlos'/><category term='suicidio'/><category term='soledad'/><category term='poesía'/><category term='pene'/><category term='cuento'/><category term='cambio social'/><category term='salazar'/><category term='ciencia'/><category term='conciencia'/><category term='sueños'/><category term='grandeza'/><category term='trabajo'/><category term='represión'/><title type='text'>El libro sin rostro en su tapa</title><subtitle type='html'>Divagaciones de una mente en proceso de introspección y ruptura de los esquemas.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>37</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-3801069308980132126</id><published>2011-12-24T09:15:00.001-06:00</published><updated>2011-12-24T09:16:05.463-06:00</updated><title type='text'>Apilando tragos y remordimientos</title><content type='html'>Remueve un poco el vaso para que el whisky barato frote el hielo y se enfríe. A veces le pone mucha ciencia a sus actividades mundanas, después de todo, no tiene cosas a las qué ponerle atención e interés. Las canciones de cantina que estaban de moda hace treinta años suenan en la rocola, ni muy duro ni muy bajo. Volvía a ver los calendarios de cerveza del 94, ya un poco amarillentos y con mujeres que probablemente hoy estén arrugadas y poco aptas para repetir esas poses sugestivas (oh dulce juventud que mantiene las carnes firmes). Un afiche celebratorio de un campeonato de Heredia capta su atención, se le ven las marcas percudidas de la cinta scotch que lo sostienen a la pared. Es la misma decoración de siempre, se la sabe de memoria, pero en realidad, cuando posa la mirada sobre alguno de esos objetos, en su mente se desenvuelven tramas muy complejas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cada compás de la música lo golpea con algún recuerdo de su vigorosa juventud. Bailando pegado enamoró a más de una en aquellos días, a vista y paciencia de su barra de amigos, tan calurosos y fraternales, que en silencio lo vitoreaban con sus miradas y sus sonrisas de aprobación, casi admiración. Ahora dibuja en su mente esas caras, con colores percudidos, derruidos por los calendarios apilados. Solo puede recordar el gozo de la compañía, de la vida con sentido, pero ese sentimiento pronto evoluciona en su antítesis, al darse cuenta que no es sino una re edición mental de algo que no sucederá de nuevo. Las tonadas son oasis de nostalgia, el pasado entierra todo, olvida todo, es implacable, y las únicas heridas que sobreviven, son las del cuerpo, que cada vez soporta menos. Ahora cuesta ver, cuesta caminar. Cuesta encontrar algo de calor, porque el frío llega hasta los huesos. ¿Qué pasó desde entonces? ¿A dónde se fue toda esa gente? ¿En qué hoyo metió todo eso que ahora no tiene?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toma un sorbo, lo degusta, detecta ese sabor que tanto caracteriza al whisky, y lo envidia, ¡ya quisiera él tener algo de sabor! Después gacha la mirada, y apoya la cabeza en una mano. La luz tenue impone una suerte de ley, donde nadie se vuelve a ver a la cara mientras el manto del soliloquio esté allí. Cada vez que un hombre le exige respuestas a su trago de turno, nadie puede entrometerse, y ese whisky estaba siendo interrogado de un modo tan despiadado que ni los torturadores de Pinochet o Videla podrían igualar el ímpetu de Fernando en la tarea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esa noche en particular se sentía diluido, como si un trago se dejara suficiente tiempo como para que el hielo escondiera su personalidad, y nadie distinguiera si es cerveza o ron. Se preguntó si algo de lo que hacía todos los días realmente le gustaba o respondía a alguna pasión; o si alguna de las personas que trataba constantemente era una amistad entrañable, una persona en la que pudiera depositar confianza y afecto, y no una mera relación por compromiso o por casualidad; si tenía algún anhelo, algún camino que seguir; si tenía algo a qué aferrarse para levantarse al día siguiente, para justificarse como ser humano, como digno de ocupar la misma biología de los grandes genios que millones veneran. No encontró nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Estaba diluido porque hace mucho el tiempo se tragó todo lo que él quiso ser, el peso de los años aplastó cada una de sus iniciativas, y le tocó asumir un rol pasivo, entregándole el papel protagónico a lo que la inercia del acomodo social quisiera hacer con él. No sabe si estaba predestinado a permanecer en su condición económica, y repetir la vida insulsa que acumularon sus padres, tíos y abuelos, o si nada más fue negligente en exceso. De nuevo ve el afiche de Heredia, su tinte amarillento y desteñido lo delata como una reliquia, y sabe que el papel resquebrajado es un espejo fiel, que refleja no solo su edad, sino algo más importante: el paso del tiempo monótono otorgándole fragilidad al papel y al alma. Lo que vio a color y con sabor, es ahora un rincón donde el polvo se acumula, una nimiedad que hace rato dejó de importarle al mundo. La música que antes era lo máximo, hoy es un remedo lleno de estática de lo que significó entonces, ya no mueve a las masas, ya no es una época, ya no es un sentimiento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Otro trago llega de manos del cantinero. Ya las palabras comienzan a resbalar un poco. Sentía un tipo de claustrofobia, en el que el pasado poco provechoso le aplastaba la espalda, mientras en el pecho la preocupación sobre el futuro presionaba su corazón (y con futuro, hablamos de mañana, tal vez pasado mañana, ya que, la neblina no permite ver más allá), flanqueado por la casi inexistencia de su ser, solo sabía ya responder a estímulos mecánicos, a obtener un salario para vivir y tener un techo donde al menos no se mojara cuando llovía y pudiera cocinar los embutidos baratos de su nevera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Volvía a ver al cantinero, jugando cartas con Pedro, se cruzaban algunas palabras, algunas risotadas, comentarios sobre el partido del sábado. Sabía bien cuánta basura hablaba uno del otro, y de los demás clientes recurrentes también, quienes todos a fin de cuentas eran solo usuarios de la misma terapia, pero difícilmente amigos que generaran algún tipo de calor. No encuentra sus caras verdaderas en ese manto oscuro, tampoco se encuentra a sí mismo, y por momentos se siente como un saco de órganos que cumple funciones biológicas, en un contexto social donde para sobrevivir necesita trabajar, y obtener un salario, lo que también hace, y asemeja más una función metabólica que una vida. Era una ameba, un protozoario, solo funcionaba, solo existía, pero el regalo magnánimo de la sapiencia humana, capaz de crear, de expresar, de apreciar, no era más que una función atrofiada en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La barra se anima con unas cuantas tertulias circunstanciales, para después volver al soliloquio. Ya son las doce, la música cesó y las luces se apagaron, era la invitación a terminar esa noche. El siguiente paso, era acostarse en la misma cama de siempre, probablemente la que vería el lecho de su muerte dentro de un par de décadas, ya que, en su vida, no pinta un panorama distinto. ¿Con qué motivo se despertará mañana? Se sentía como una de esas polillas con un tiempo de vida de 24 horas, en el que tienen que reproducirse, y morir. Se partía el lomo, para poder comer, y así tener energías para el siguiente jornal. Era útil, un ciudadano decente, pero la cédula no se acompaña necesariamente de una vida. Su rutina si acaso se rompía en los confines de esa cantina, que a su vez se volvía repetitiva, pero era el único respiro para sí mismo que podía dar, podía destruir su hígado, pero para su propio gozo, y no se estaba sudando la frente para enriquecerse al ingrato patrón. A fin de cuentas, no era nada, nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-3801069308980132126?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/3801069308980132126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=3801069308980132126' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/3801069308980132126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/3801069308980132126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2011/12/apilando-tragos-y-remordimientos.html' title='Apilando tragos y remordimientos'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-5376818603846551253</id><published>2011-08-03T09:34:00.002-06:00</published><updated>2011-08-03T09:36:34.994-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='machismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ateísmo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='religión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dogma'/><title type='text'>Apoteósico, nunca más.</title><content type='html'>A patadas tuvo que encajarlo hoy. Y es que cada año se vuelve más difícil forzar los resultados. La realidad se revela con mayor ferocidad cada vez, y las centenarias fórmulas clericales, son aplicadas a un cuerpo cuyas moléculas se transforman velozmente. El marco que ha de contenernos tiene los bordes ligeramente astillados, pero no crean, nunca falta quien, desde adentro, le aceite un poco, y terminemos introduciéndonos, no sin magullarnos e incomodarnos increíblemente. Y bueno, nunca faltarán, nunca faltaron.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; La presión del hacinamiento nos impone el contorsionismo como habilidad esencial para sobrevivir, de otro modo nuestras extremidades se fracturarían o nos desangraríamos, tendríamos una muerte lenta, y nos pudriríamos entre la multitud, dejando la peste e infectando enfermedades, como el recato o el desdén, así como el ateo resentido profana palabras venenosas contra la gracia y el pudor. Pero el ateo renace para el próximo ciclo, y no solo él, sino muchos otros que no sobrevivieron. Y los sacerdotes se dan aconvencer a esa gran masa para entrar al cuadrilátero. Los tiempos cambian, ¿no es así?. Cambian los colores del cielo, las formas de las nubes, hasta las cordilleras nacen y mueren.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; La incompatibilidad entre el sacerdote y el resto, se zanja cada vez más grande, hasta tal punto, que pronto no podrá tocarlos, no podrá mover ni a uno solo, como si fuera un fantasma, como si ellos fueran granos de arena que se deslizan entre sus dedos decrépitos. La institución que defiende con su sangre, su saliva y su castidad, perderá legitimidad eventualmente. Habrán muerto cien cordilleras y tres colibríes. Pero, los ríos siempre irán al mar, y la gravedad nos atraerá al centro del planeta.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; ¿Llegará el día en que ese cuerpo se vuelva incontenible y se esparza por una superficie más allá del horizonte, más allá de lo que si acaso imaginamos? Bueno, no todos los clérigos  usan siempre sotana ni votan por la castidad. A veces se ponen pieles más acordes, y como buenos arquitectos, nos moldean encierros amorfos, asimétricos, que serpentean en direcciones tan erráticas como nuestra voluntad libre, ¡libre al fin!.  Casi estimula nuestros caprichos modernos, y es que los más rebeldes intereses, culminan apoteósicos, se convierten los nuevos paladines. Comenzaron puros en la naciente, arriba de la montaña, pero el devenir los entregó al mar como aguas negras. Son el nuevo Dios®, que ya no será relacionado con túnicas, cruces y vírgenes, sino con dólares, putas y cuanta marca pueda concentrar más poder divino sobre sí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-5376818603846551253?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/5376818603846551253/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=5376818603846551253' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/5376818603846551253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/5376818603846551253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2011/08/apoteosico-nunca-mas.html' title='Apoteósico, nunca más.'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-1079585684969715467</id><published>2011-05-07T18:37:00.001-06:00</published><updated>2011-05-07T18:44:07.064-06:00</updated><title type='text'>Patéticos choques</title><content type='html'>Las colisiones de megalómanos son de los fenómenos más desastrosos que existen en el universo virutal de la culturalidad humana. Reptan por esas dimensiones ideáticas los egos en conflicto, hasta que se topan en el espacio y se dan cuenta que su coexistencia es imposible... ¿qué puede provocar más lástima que una manada de engrandecidos clamando su lugar por la cúspide? Eventualmente, hacen pasar sus caprichos por conjeturas maduras y objetivas, por clamores de la patria, por epifanías divinas llamadas a ejecutarse, o demás formas que asumen las mentes, digamos, “que se aprecian un poquito más de lo que consideraríamos sano”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a que las mieles de la autoridad en nuestro sistema político-cultural están endulzado por accesorios de lujo como el poder, la fama, el dinero, las piernas abiertas de innumerables meretrices y la compensación de muchos complejos de inferioridad (que de vez en cuando impulsan la búsqueda incesante del protagonismo), allí se hacen converger los cuerpecillos de esos megalómanos. Ellos, aún teniendo dos brazos, un tronco, y una cabeza, como casi cualquier ser humano, parecen pesar más en nuestras mentes...sin embargo lo único que parecen tener en exceso es ego, el cual, sin ser modestos, puede equiparar la masa de algunos astros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; De modo lamentable, sus niñadas incongruentes e ilógicas, finalmente son asumidas como los intereses comunes de grupos de personas, de naciones, del mundo entero. En ese momento, cuando las riendas del mundo la toman los instintos más salvajes y egoístas del ser humano, es cuando la tubería de la mierda se desboca torrentosamente sobre nuestras cabecitas imperceptivas e ingenuas. Y todo, gracias a esas cápsulas de caca, los cráneos de los megalómanos, que dan la receta para que el contenido de su materia gris-café se generalice. Entonces, las semillitas se riegan por ahí, y todos, sin excepción, tenemos partículas fecales en nuestra lengua, en nuestros ojos, en nuestras venas, gracias a que de mierda vivimos y en mierda nos convertimos. ¿Qué pasa entonces, cuando un montón de insignificantes seres son incapaces de coexistir en el mismo espacio sin destruirse los unos a los otros?...¿tenés ventana?, sí, mirá para afuera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-1079585684969715467?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/1079585684969715467/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=1079585684969715467' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/1079585684969715467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/1079585684969715467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2011/05/pateticos-choques.html' title='Patéticos choques'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-8300750193674380886</id><published>2011-02-16T01:55:00.002-06:00</published><updated>2011-02-16T02:05:33.249-06:00</updated><title type='text'>Los titulares del conformismo</title><content type='html'>Las mentes tibias. Ni se enfrían ni se calientan. Conocen la dinámica de la ebullición, pero nunca alcanzan la temperatura para desbordar  la olla a borbotones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se ufanan de tener la verdad en sus manos, en sus palabras declamadas al etéreo viento, debatidas dentro de la conciencia del intelectual enclaustrado en la academia ¿Pero cómo esas verdades retroalimentan y transforman la realidad cotidiana si su repetición incesante a la nada les priva de cuerpo de acción, les quita peso, y las hace entonces, lucubraciones banales, ni siquiera dignas de ruborizar o incomodar al más patético pseudotirano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las letras llaman a la rebeldía, al ajuste de cuentas, pero aún así, les cuesta trazar la mirada más allá de las páginas del libro, ejecutar la convocatoria a la que los insta el destino del rebelde. ¿Entonces de qué sirve el lograr ver los hilos de la enajenación humana, si no estamos dispuestos a buscar la cizalla  para mutilarlos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Tienen causa, pero no son rebeldes. Son pasivos con causa. Su corazón late un poco más rápido cuando ven el hambre y las lágrimas, no son indiferentes, pero no prende fuego cuando es necesario actuar para desenmascarar a los autores intelectuales de las injusticias del mundo. Los laberintos de argumentos, contra argumentos, tesis, síntesis, enunciados y demás, no les permiten ver más allá de sus propias narices, puesto que, los problemas trascendentales, y los encargados de solucionarlos, no son dignos de ensuciarse las manos, ni de manchar su nombre, ni de turbiar las aguas de la conformidad humana, que impone la uniformidad con las que nos sujetan. Y al final, son una trampa mortal para cualquiera que se plantee el cambio social, puesto que su miedo, su tibieza, su indeterminación, y su mente pusilánime, reproduce las etiquetas satanizadoras con la que se tacha al revolucionario y al rebelde. Sin darse cuenta, le siguen el juego al monstruo feo que tanto estudian. Conocen cada parte constitutiva, cada órgano, cada instinto de voraz ataque. Pero insisten en verlo por televisión, sentados en la comodidad del sillón, como si el monstruo se fuera a ahogar solo sin llevarnos a todos al mismo agujero. Cuando se dan cuentas, el tope del agua calma, está por encima de sus cabezas, y sin darse cuenta, ahora respiran del mismo líquido que sella los poros de la insatisfacción.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-8300750193674380886?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/8300750193674380886/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=8300750193674380886' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/8300750193674380886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/8300750193674380886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2011/02/los-titulares-del-conformismo.html' title='Los titulares del conformismo'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-9151590757891927082</id><published>2011-02-06T01:55:00.001-06:00</published><updated>2011-02-06T01:57:07.371-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mentira'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='hipocresía'/><title type='text'>Adentrándose en el estanque de pirañas</title><content type='html'>Siempre me ha costado fingir espontaneidad. Esa afirmación es por sí sola contradictoria. La espontaneidad es dicotómica con la mentira. Pero sabemos que hay gente que puede personificar total naturalidad para ocultar sentimientos o pensamientos hacia el interlocutor. O simplemente, pueden cometer actos por los cuales no se sienten responsables ni culpables, no, ni una sola gota; entonces, al encarar el victimario a la víctima, para el primero, es como si todo fuera, de hecho, natural, espontáneo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Yo admito, que en mi caso, la expresividad no es de mis cualidades, ni aún con mis más cercanos amigos. Además, soy bastante sensible a los agravios contra mi persona. No sé si será porque me considero un tipo con buenas intenciones, que no gusta de la insidia y la ponzoña, entonces me siento como objeto de la injusticia cuando me agravian. En el fondo, supongo que todos nos consideramos buenos, inocentes y puros, pero tomando esto en cuenta, sigo sintiéndome vulnerable a aquello que no presupongo, a esas formas de relacionarse tan venenosas y dañinas, que simplemente elimino de raíz al aparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Sumada mi cara de piedra y me sensibilidad (de nuevo, un poco contradictorio) tenemos como resultado a alguien que no puede fingir agrado hacia aquellos que me han ofendido gravemente. Podré subdimensionar el asunto, ignorarlo, dejarlo pasar, pero aún ni mis muchas capaz de intermitente valeberguismo  pueden obviar algunas cosas, y cuando eso sucede, no soy capaz de conciliar sonrisas y diplomacias con los que devoran mis espaldas y calumnian mi ser. Dicho de otro modo, la hipocresía es incompatible con mi ser. Podré, consciente o inconscientemente, ofender a otras personas, no lo niego, no soy la madre Teresa de Calcuta, puedo resentir y hasta odiar, pero jamás, fingir normalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Aún así, existen situaciones que nos obligan a verles las caras a esos tipejos, a las comadrejas nocturnas. Peor aún, las relaciones grises que entablamos simplemente trazan superficies para posar más sonrisas falsas y vomitivas conversaciones, en las que puedo apreciar la textura, color y forma de las pieles, todas muy distintas y variadas, que usan muchos que me rodean. Esas situaciones las odio tanto, me cierran las vías de escape que normalmente utilizaría como instinto de supervivencia para defender mi equilibrio mental. Me recuerdan que el mundo de las personas es detestable, y por eso, me detesto a mí mismo y mi cotidianidad. ¿Se sentirán orgullosos acaso de lavar la voluntad de un ser humano y restarle sentido a sus días?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los suicidas, los asesinos en serie y los tipos que cometen masacres en masa en días de locura, de pronto parecen ser más coherentes que aquellos que llenaron sus días de desgracias y despechos, que apilaron razones para atentar contra la estabilidad. Yo, al menos, me conformaría con ser un ermitaño.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-9151590757891927082?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/9151590757891927082/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=9151590757891927082' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/9151590757891927082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/9151590757891927082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2011/02/adentrandose-en-el-estanque-de-piranas.html' title='Adentrándose en el estanque de pirañas'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-623571681770274574</id><published>2011-01-30T11:41:00.002-06:00</published><updated>2011-01-30T11:51:32.699-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='campesino'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='proletario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='socialismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cambio social'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='burguesía'/><title type='text'>Indagando las fisuras de las puertas cerradas</title><content type='html'>El olor de su axila no era molestia alguna para mí. Era una peste gentil, necesaria. Pero para la tipa que iba enfrente de él, era casi un insulto a su civilidad, como si el aire acondicionado, el asiento reclinable y el alto costo del pasaje del bus crearan una atmósfera indigna de ser violada por los habitantes del campo. Ese pedacito de “ciudad para llevar” no era infalible, así lo confirmó cuando optó negligentemente por cambiar de asiento, para de nuevo, ignorar la existencia de esos seres extraños, que desde su punto de vista, eran únicamente necesarios para cumplir las etapas tempranas de la división del trabajo, pero definitivamente, su ventaja comparativa en el mercado no era la de aromatizar autobuses. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Este tema del sudor del campesino sentado a la par mía verdaderamente me hizo pensar en muchas cosas. Muchas veces, cuando veo a alguien con una de esas caras arrugadas de tanto entrecerrar los ojos, con la piel y el pelo tostado, y las manos duras solo tan duras como su trabajo, como las herramientas que empuñaron, como la maleza que arrancaron,  me avergüenzo un poco por vivir bajo el ala de la pequeña burguesía apostólica romana. Claro está, oler el trabajo, es un mundo totalmente diferente. La vista es uno de esos sentidos que uno puede manejar más a voluntad, desviando la mirada o dejando caer los párpados. Pero en cambio, el olfato, recoge del entorno indistintamente estuviera a nuestras espaldas o sobre nuestras cabezas, y no podemos parar de oler algún hedor específico. Por ende, ese labriego sencillo vino a retar necesariamente a todos a su alrededor.  Y a mí, pues, no me perturbó ni un solo receptor olfativo; eso hubiera sido negar la esencia misma de lo que soy, sin mencionar, que desprestigiar ese subproducto (el sudor) de la cosecha de alimentos equivaldría a escupir mi plato o botarlo a la basura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Claro está. Que un muchacho universitario de veinte años, como yo, no puede decir que no es socialista (a menos que me haya tragado el discurso del éxito aritmético, acumulando papers y patronos en mi currículo), y era inevitable, desde ese punto de vista, cuestionarme un par de cosas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Podría este señor, abstraerse e interiorizar mi discurso filosófico-teórico? ¿Entendería si le digo que ha sido víctima de la proletarización del campo, y que a su familia hace muchos años los despojaron de un medio de producción, y ahora, al ser un vil asalariado, su empleador ignora el pago de gran parte de su trabajo, y que con ese margen, se hace rico, bendita seas entre todas las mujeres, y bendito sea el fruto de tu vientre, Jesús? Lo dudo mucho. Y no por ser yo parte de una casta de elegidos, capaces de entender las crípticas categorías económicas de Marx, sino, porque simplemente la vida nos tomó por caminos diametralmente opuestos (pero simétricamente alejados, eso significa, complementarios). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Estoy convencido de lo que digo. Mis liturgias tienen algún fundamento, según sé. Pero, ¿recitarlas en los cafetines y en los bares de mala muerte (en el segundo caso, enredándolas un poco y arrastrando las palabras etílicas) comenzaría a oxidar las cadenas, única cosa a perder si este hombre se decidiera a abrazar la revolución? Tampoco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Irónicamente, este señor podría sentir hambre de tanto en tanto, aunque cosechara suficientes papas como para un regimiento. O sed, después de regar con miles de litros de agua los cultivos, pero al llegar a su casa, no obtener nada del grifo, gracias a la bondadosa acción de los campos de golf y las piscinas de los hoteles a pocos kilómetros de ahí, que traen desarrollo y empleo. ¿Son sed y hambre de sequía? ¿O algo más priva a su familia de bocado alguno? Tal vez, esa yaga es en la que mi dedo deberá entrar, pero solucionarla necesita de la luz que revele los finos y delgados, pero fuertes hilos de la alienación. Y sabemos bien, que entre más delgado es un hilo, más presiona y más duele, y si llegara a presionar mucho, nos cortaría las cabezas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Aún así. ¿De qué modo llegarle? Estando a la par del campesino me sentía como al lado de una puerta, en una habitación oscura, cuya única iluminación venía de las rendijas del umbral. Y si me acercaba a espiar a través de ellas, solo lograba ver la luz enceguecedora y sentir la brisa que movía mis cabellos y refrescaba mi cara, pero no podía distinguirse nada del otro lado aún. Al parecer, debía yo encontrar una llave, para acceder a esa luz, esa sensibilidad. Y al menos sé, que ningún ábrete sésamo, ni otras palabras cargadas de nada, serían el motor de su apertura. Las palabras transportan conocimiento, pero tienen que apersonarse y concretarse en la realidad, guiar actos verdaderos, y no solo reproducirse como más y más rosarios. Solo así, podrían servir de algo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-623571681770274574?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/623571681770274574/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=623571681770274574' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/623571681770274574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/623571681770274574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2011/01/indagando-las-fisuras-de-las-puertas.html' title='Indagando las fisuras de las puertas cerradas'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-6380492833706141474</id><published>2010-11-15T10:45:00.000-06:00</published><updated>2010-11-15T10:46:58.691-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='otro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='exclusión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='discriminación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='otredad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='alienación'/><title type='text'>En el país de los desterrados</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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Uno llevaba ya un par de horas de repartir periódicos entre negocios somnolientos, actitud antagónica al hervor del mercado que pronto propiciarían; otro, un funcionario municipal, limpiaba con una manguera a presión los desechos fecales de los indigentes de la zona, que tendían a hacerlo en media calle solo con el fin de retar el pudor de los simples mortales, sin embargo el ayuntamiento jamás podría darse el lujo de visibilizar síntomas de ese submundo estéticamente incorrecto que pulula en las mismas calles que los niños y ancianos esperan transitar sin contratiempos; todo eso, claro, para no alarmar las percepciones delicadas del ciudadano promedio. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ese lunes, nublado y borrascoso, significaba que un desfile de caras grises y desanimadas pronto se apoderaría en pasiva e impotente estampida, todos en busca del escritorio que los albergaría 8 horas a cambio de un dinero para sufragar penas económicas, fueran de los acreedores financieros que cobran los préstamos, hipotecas y demás, o los acreedores sociales, que sabían que con el mero hecho de exhibir en vitrinas y pautas publicitarias algunas porquerías mercantiles, habría una vorágine de hechos que desencadenaría en el flujo de miles y miles de esos ínfimos salarios hacia sus arcas. Era un hecho inexpugnable, que los míseros consumidores no podían evitar, puesto que el mecanismo que los exigía vivos, tal si fueran ríos de aceite que lubrica sus máquinas, también los necesitaba consumiendo al otro lado del mostrador. Era el chantaje con el que los mantenían atrapados, la pistola sobre la sien.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Inexpugnable era también el paupérrimo estado en que me encontraba: sentado sobre el piso, mi lecho nocturno, al lado del jardín de algún banco cuyo nombre nunca me interesó. El frío me había inquietado toda la noche, aunque ya me había acostumbrado al constante temblor de mi cuerpo, lo que no pude soportar fue la helada lluvia que se vino con los primeros rayos de luz. Enfrente se erguía uno de esos típicos edificios de los ochentas, totalmente cuadrado y simétrico, cuya única consideración arquitectónica podía suponérsele a algún insípido tecnócrata urbano; la fachada se dividía entre parchones de pintura azul, gris y verde, las distintas capas que alguna vez tuvo, más otras partes sin pintura del todo, puesto que se había descarapelado.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;A su lado había un antiguo edificio del siglo pasado, que poco despertó el interés de preservación de los distintos encargados de cultura de esa ciudad, y más bien parecía un cine porno de mala muerte. Y así una continuación de estructuras poco placenteras a la vista se conjugaban con los basureros desbordados, las bancas semi destruidas y demás mobiliario urbano en descomposición.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Tengo que admitir que un poco de melancolía me invadía. No puedo negar que el haber pasado dos o tres noches (ya ni recuerdo) en un frenesí de drogas me hace sentirme un poco culpable, aunque de manera pedante a veces me ufano de mi condición, pero eso lo explicaré pronto. El ardor en el estómago, por la falta de comida y la ingesta de sustancias pesadas, el mal olor a orines en mis pantalones, la sensación diarreica en mis intestinos que querían explotar, el dolor de cabeza y la aversión a la luz, entre otras cosas, eran un alto precio físico y moral a pagar por complacer mis más bajos instintos, incomprendidos por mi familia y amigos (y no, en el mundo de las drogas no tengo amigos, jamás podría llamársele así a un adicto). Pero esa es mi libertad, es mi forma de gritarle al mundo que todos están errados y engañados, atrapados por una telaraña de costumbres y repeticiones que los hace vivir una realidad virtual, cultural, que no es sino para beneficiar a otros, aunque a la misma vez, también les digo que me importan un bledo, que soy capaz de ignorar sus criterios prejuiciosos hacia mí y hacia otros, que la humanidad me es indiferente, que son una escoria de la que puedo prescindir. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Varios días habían pasado desde que no iba a mi casa, a ese cuchitril pequeño burgués en la cual mi madre insiste que re haga mi vida. No hay día que yo no pase dentro de esa casa que mi madre no ore por mi alma perdida antes de la cena. Elevando sus súplicas a ese ente ficticio, mitológico y alienante que es dios. Las palabras se desgranan en el aire, de la dureza sólida de las paredes no pasarán, ningún oído celestial intercederá por mí. Es más, yo soy la prueba que dios no existe. Ah sí, soy ateo, he de mencionarlo, puesto que para mí, la única doctrina es aquella que me aleje más de las intrincadas relaciones de la gente, llenas de hipocresía, de traición, de reconciliaciones y conflictos. Si dios realmente existiera, o 1) sería realmente imperfecto al crear un mamarracho tan disfuncional como nuestra sociedad humana, o 2) ha de tener un resentimiento profundo hacia nosotros, o 3) este sería el infierno, y el mismísimo sol, el horno que ha de tostarnos. Pero esos adoquines no me rechazaron, débil y famélico, caí de nuevo en la tentación; no soporté el final de mi primer semestre de universidad. ¿Para qué, al fin?, realmente el ser abogado no me llamaba la atención, pero &lt;i style=""&gt;tenía&lt;/i&gt; que tener un título y hacer algo de mi vida, tenía que ser capaz de ofrecerme al mejor postor para poder ser una persona &lt;i style=""&gt;completa y realizada&lt;/i&gt;. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Pero bueno, me he encargado de relatar mucho mis nociones del mundo y no tanto la situación en que me encontraba. Ese sentimiento de calma antes de la tormenta me comenzaba a molestar bastante. Sabía que unos minutos más allí y el caudal de personas aumentaría, lo cual incomodaría mutuamente a mi persona y a los transeúntes. Así decidí levantarme del piso, acción que casi me causa el vómito por el intenso mareo y debilidad que sentía; con costos pude no caerme gracias a la ayuda de un árbol sobre el cual me apoyé. Algunos me dirigían la mirada fugazmente, solo como por reflejo cuando uno ve algo moverse con el rabillo del ojo, pero difícilmente lograba capturar la atención de alguien; aunque la tendencia general pronto cambiaría, puesto que individuos menos acostumbrados a las barbaridades del inframundo comenzarían a adueñarse de ese lugar. Así, tenía que aprovechar los últimos haces de sombra que podían encubrir mis pasos (y no de sombra física, porque, como ya dije, el sol había salido hace poco; más bien hablo de esa sombra de percepción, como si la luz la vertieran los ojos ajenos, y así pues a aquellos que se han acostumbrado a mí, les importo poco, son compatriotas del país de los desterrados). Con pasos muy torpes logré alejarme de esa avenida, y me guíe por la acera que iba sobre una calle principal paralela al paso peatonal, donde ya transitaban los primeros buses del día. Mi idea era llegar hasta un lote baldío que distaba algunas cuadras de allí, y poder descansar más plácidamente. Pero entonces, vi al otro lado de la ancha calle un par de siluetas que algo se me hacían conocidas. En la boca de una parada de autobuses de una región a unas tres horas al sur de la ciudad, estaba un compañero de clase de la universidad, fumándose un cigarro y con una maleta negra y rectangular a los pies, esperando un taxi en la despoblada avenida. A los pocos segundos, un amigo de él, que recordé haber visto por los pasillos de la facultad, se le acercó y le pidió un cigarro, tal vez lograban aminorar el frío con esa medida (su hogar era bastante más caliente, por ende la brisa más fresca les arrancaba un tremor en los dientes). Ambos tenían la cara cansada, y hasta se podía distinguir a lo largo sus ojeras. Podía suponer, pues, que se desvelaron varias noches en quehaceres académicos, tal como a mí me lo exigían. Por un momento el estupor comenzó a desvanecerse, y de mi se apoderaban pensamientos de impotencia, me sentí ligeramente negligente por no haber sido capaz de cumplir esas obligaciones. Entonces pasó un taxi, los vio de reojo, y con sus dedos les hizo una seña negativa comunicándoles soezmente que no les pararía. El primero de ellos reclamó alzando los brazos en el aire, y el segundo se inmutó levemente si acaso. Esto nuevamente justificó mis noches de perdición. El taxista les negó el servicio por cuestiones concretas, no por caprichos incuestionables. Era un asqueroso racista que creía que la gente del sur era intrínsecamente mañosa y tacaña, y a esa hora podría hasta tratarse de ladrones de poca monta, que con su tez morena y su acento de campo atormentarían cualquier buen samaritano. ¿Qué mejor forma de celebrar mi conquista inconsciente, la confirmación dinámica de mis teorías, sino con una buena piedra de crack? Me dije a mi mismo que sentir la tentación de volver a la normalidad era común, un impulso inconsciente, que eso era lo que &lt;i style=""&gt;ellos&lt;/i&gt; querían que yo pensara; lo malo no era sentirlo, sino dejarse ir, de ese modo, una buena dosis de liberación me pondría de nuevo en el lugar ideal: lejos de las conductas humanas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Sí, yo sé que es una liberación contradictoria. Pero para mí, liberarme es que nadie sea dueño de mi destino, es una nueva forma de ser egoísta, en la que prefiero no darle ni un solo ápice de mi persona a nadie más, aunque eso me cueste desposeerme de mí mismo; es como arrancarme totalmente de la existencia y que sea imposible sacar partida de mis facultades, eso es libertad: autoterrorismo. Y no me tienen que decir que yo vivo atrapado. Yo sé que vivo atrapado, y que mi captor no es un humano (lo cual me conforma). ¿Pero acaso los demás no viven atrapados también? Que mis grilletes sean más evidentes y repudiados no los hace mejores a ellos, ni aunque me señalen mil veces, ni aunque crucen la calle cuando me ven, ni aunque mi aparición en la luz del día signifique un insulto a la patria… ¡Ja! ¡Como si los &lt;i style=""&gt;padres de la patria&lt;/i&gt; no fueran en gran parte los mecenas del narcotráfico, la prostitución, la guerra y el hambre! Tampoco pueden echarme la culpa de ser así, es más, en parte me siento bendecido por que se me haya impuesto semejante condición humana. Sí, así es, la mayoría de drogadictos no escogimos serlo, como tampoco el gran concertista compró por internet su talento en el piano, ni el filósofo nació con las obras completas de Kant en su acervo lógico. Esa estúpida ideología de la &lt;i style=""&gt;voluntad omnipotente&lt;/i&gt; es pura mierda, los que la propagan no hacen sino sacudirse las manos de la sangre que las tiñe y la mugre que las ensucia, es desentenderse de la culpa que tienen en que todo lo &lt;i style=""&gt;malo &lt;/i&gt;se materialice. Cada asesinato, cada violación, cada robo, cada transacción de drogas, cada desfalco financiero y cada político corrupto no son sino manifestaciones distintas del mismo monstruo, cuyas células constitutivas somos nosotros mismos, pero somos tan pequeños e insignificantes que fallamos en distinguir ese hecho fundamental, y apelamos a esa &lt;i style=""&gt;voluntad omnipotente&lt;/i&gt;, como los más ingenuos, creyendo que realmente tenemos autonomía de acción, olvidando que dentro del monstruo cumplimos funciones específicas que no podemos dejar atrás, sino nos enfermaríamos y nos castigarían. Así, el pobre tiene sobre sí presiones muy fuertes que lo compelen a seguir siendo pobre; el drogadicto también es víctima de fenómenos biológicos que lo condenan a la ansiedad eterna del vicio, que genera un vacío más profundo e insaciable que cualquier dimensión cósmica pueda calcular.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Cómo y cuando llegué a ese punto: no importa. Pero me encontraba tirado sobre el altísimo zacatal de un lote baldío. El lugar en sí no me era desconocido, pero en aquel momento la lucidez no era mi mejor cualidad. Logré incorporarme torpemente, para dar unos cuantos tumbos hasta lograr recostarme sobre la pared de un edificio contiguo. Los efectos de la droga dominaban aún mi percepción y mi conciencia. Aquellos treinta segundos de placer se habían esfumado hace mucho, mismo lapso de tiempo que se yuxtaponía perfectamente con un momento de libertad absoluta, en el cual podía volar, sentir esa vorágine interna expulsando en violenta centrífuga toda la ansiedad, las preocupaciones, los miedos, las inseguridades, los arrepentimientos y demás consideraciones inútiles que me hicieran dudar de mi decisión. Ahora el cuerpo me cobraba sin piedad la intoxicación de que fue víctima (es como una relación de odio entre mi espíritu y mi cuerpo, son tan incompatibles como el infierno o el cielo, que tienen que habitar la misma existencia y repartirse almas bajo las mismas leyes bíblicas); mis sentidos estaban sobre expuestos al mundo, cualquier cosa a cien metros la oía con total perfección, tanto así, que me apabullaba el ruido meridiano de la ciudad; la vista también se encontraba doliente por la excesiva luz que entraba a ella. Pero ningún síntoma físico podía aplacar mi orgullo, cualidad que me hacía distar de un adicto común, ese que simplemente permite que la ansiedad ensombrezca y potencie sus arrepentimientos. Saber que en ese momento no tenía que subsumir mi propia vida a los deseos de otros, me absolvía de todo crimen contra mi corporeidad. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Decidí salir de ese matorral, para volver a la calle, y contemplar con dicha todo lo que no era yo, y navegar impío y antitético entre las personas corrientes, sentirme como la negación de todo lo que sus ínfimas vidas significaba, retar su decencia y decoro, y simplemente &lt;i style=""&gt;ser&lt;/i&gt;, sin ataduras ni cadenas impuestas. Esa miseria antiestética, alcanzaba mi máxima belleza interna, era mi gran obra de arte, mi pequeña rebelión escandalosa. Un buen curador vería en mis harapos y mi mal olor, la más solemne expresión de libertad y pureza, puesto que ni un átomo de prejuicios o construcciones sociales habitaba en mis actos. Cada paso que daba sobre la ruinosa acera afianzaba más y más mi expulsión rebuscada de ese espacio cultural del que nunca pedí ser parte. Las miradas todas seguían mi tormentoso andar. ¿Tan poco les importo que soy capaz de arruinar su día? ¿Soy más pequeño que la nada? ¿Y la nada es todo? Soy el &lt;i style=""&gt;vacío&lt;/i&gt; que absorbe al &lt;i style=""&gt;todo&lt;/i&gt; por mera inercia física. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Enfrente mío iba una señora de unos cuarenta y cinco años, medio rechoncha, con un perfume de por sí espantosamente dulce, pero que ante mi olfato potenciado, era como una peste incesante. Su caminar era un poco lento dado su ligero sobrepeso y torpeza, por ende, íbamos a una velocidad parecida, aún así nos distanciaban unos seis metros. Sabía cómo inquietaba a la pobre señora, que seguramente se sentía profundamente ofendida por mi existencia. Yo era una aparición de un mundo oscuro que normalmente no vería frecuentemente, pero yo decidí llevar esa mierda hasta ella y todos los demás, para que dejen de creer en sus fantasías diurnas, cuando todo está poblado de gente y aparentemente funcional. Pero de un momento a otro, alguna fuerza impredecible facultó a esta mujer para huir corriendo de la desdichada escena, gritando desesperadamente cosas que en mis oídos se desdibujaban como alaridos saturados. Poca importancia le di al hecho y seguí mi andar turbulento. Seguía absorbiendo la atmósfera alrededor mío, sintiendo que esa ciudad era sólo mía. Cuando la señora, por la esquina de esa cuadra, aparece de nuevo, ahora con una cara jactanciosa, vengativa, pero acuerpada por dos grandes policías. El dedo índice de su rechoncha mano se dirigió hacia mí, como tal vez antes señaló juiciosamente a otras personas, e inmediatamente las dos masas de carne acéfala y uniformada corrieron hacia mí en actitud agresiva. De pronto estaba siendo apaleado en el piso sin impronta alguna. Definitivamente no era la primera vez que me sucedía algo parecido, pero tampoco era placentero recibir semejante paliza. Los puñetazos en la cara eran casi tan dolorosos como los macanazos en las costillas. Era una suerte de venganza de la sociedad contra mí. Ahora el espectáculo se salía de mi control, y un círculo de idiotas se hizo alrededor con el único fin de curiosear, probablemente con un cierto regocijo por verme disminuido y destruido. &lt;i style=""&gt;Acérquese más señora, ¿está segura que este era el piedrero que trató de asaltarla? &lt;/i&gt;Creí escuchar de uno de esos cínicos policías, cuyo abuso de autoridad era una ventana que mostraba una gran estepa árida y desierta: su vida incolora y poco gratificante, más bien, tortuosa de tener, casi como si respirara ácido cada segundo que su corazón latía. Podía sentir la cadena de violencia en cada uno de sus golpes, sabía que entre más fuertes eran, más doloroso era el hecho de su vida que desahogaba y cobraba en mí; del cual yo no tenía ninguna culpa, dicho sea de paso. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La vieja asquerosa asintió. El otro policía emitió alguna amenaza hacia mí, que sinceramente no me importó. Poco a poco se comenzó a disipar el público, por cuanto los títeres de la retorcida y humana ley estaban levantando un acta, y al parecer el papel y el lapicero no califican como circo romano para los muy civilizados espectadores. La mujer se me acercó y me profirió improperios bastante estúpidos, y ahí fue cuando comprobé mi teoría: esa tipa era un engranaje más, y cometió un acto totalmente natural y predecible, fue error mío no predecir la posibilidad de que algún día me sucediera hecho tal. Del mismo modo, los policías actuaron en instinto como cuando un girasol da vuelta hacia el sol cada mañana, con la diferencia que la delicada flor lo hace por impulsos biológicos y evolutivos, los viles humanos lo hacen con instintos sociales, fundados culturalmente en su psique. Los prejuicios de la señora la llevaron a un extremo de suposiciones y distopías sobre mí. Aún así, el tono altanero y penetrante de sus palabras me impacientaba, más aún sabiendo que un ser tan inútil podía arrogarse ese cobarde derecho solo bajo la sombra de las macanas y la represión. De nuevo, un acto, digamos, natural, en tan insignificantes personas. Los policías entonces se dirigieron a pie hacia la delegación, sentido opuesto al rumbo que tomó la vieja. Todos me suponían suficientemente maltrecho como para no pararme por un buen tiempo. Pero no contaban con que la naturaleza prevalece, y los instintos que rigen mis actos son más fuertes que cualquier atadura corporal. Y sigo ufanándome de ello, puesto que no es ninguna persona la que me ata, sino, entidades superiores a las que me dispongo en bandeja de plata, aunque eso implique mi propia muerte. Entonces, me levanté del caño y como si nada me hubiera pasado, comencé a caminar, pronto, me encontré corriendo hacia la señora, y ese impulso se manifestó: tenía que negarla, que complacer sus prejuicios, que incomodarla, que arruinar su día, que tomar la más adecuada venganza, y era confirmando la exclusión que ella misma creó, castigo que se buscó de su propia boca, como si los actos de las personas dejaran estelas de destrucción por todo lado, y la misma violencia fuera autónoma e incesante. Le arrebaté el bolso, porque ella, sin saberlo, me lo pidió desde el momento en que &lt;i style=""&gt;pre supuso&lt;/i&gt; que yo lo haría. Corrí, tanto como pude. Y logre, como el más grande de todos, recuperar el trono que por unos minutos me habían arrebatado. Entonces, medité una cosa: ¿Cómo sería inaugurar un país donde a nadie le importe nada?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-6380492833706141474?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/6380492833706141474/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=6380492833706141474' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/6380492833706141474'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/6380492833706141474'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2010/11/en-el-pais-de-los-desterrados.html' title='En el país de los desterrados'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-6367442269518021068</id><published>2010-10-24T23:06:00.001-06:00</published><updated>2010-11-21T23:27:19.490-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='exclusión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='alienación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sumisión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rechazo'/><title type='text'>Alienación Obcecante</title><content type='html'>&lt;meta name="Title" content=""&gt; &lt;meta name="Keywords" content=""&gt; &lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt; &lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt; &lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 2008"&gt; &lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 2008"&gt; &lt;link rel="File-List" href="file://localhost/Users/cardrumm/Library/Caches/TemporaryItems/msoclip/0/clip_filelist.xml"&gt; &lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:officedocumentsettings&gt;   &lt;o:allowpng/&gt;  &lt;/o:OfficeDocumentSettings&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves&gt;false&lt;/w:TrackMoves&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:drawinggridhorizontalspacing&gt;18 pt&lt;/w:DrawingGridHorizontalSpacing&gt;   &lt;w:drawinggridverticalspacing&gt;18 pt&lt;/w:DrawingGridVerticalSpacing&gt;   &lt;w:displayhorizontaldrawinggridevery&gt;0&lt;/w:DisplayHorizontalDrawingGridEvery&gt; 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&lt;/span&gt;Algún ligero rechazo sufrido desde la sociedad la hace creerse &lt;i style=""&gt;distinta&lt;/i&gt;. ¿En qué difiere? Si en ella solo se encuentra mismo el apestoso hedor con el que se identifica al resto.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Hedor tan distinto como el de quien muere alguien de viejo o por homicidio, vías distintas de sumisión al abismo, pero al final, el viejo como la víctima dejan de respirar, cierran los ojos, su piel se vuelve insensible como el cuero, dejan de &lt;i style=""&gt;ser&lt;/i&gt;, y en nuestras mentes no son sino un signo, una reminiscencia de lo que fue carne, hueso y sentidos. Pero a fin de cuentas ¿quién no ha sentido rechazo de parte de otros?. No por haber acogido el rechazo y el aislamiento como eje de vida se ha emancipado del mundo de las apariencias y el consumo, no ha dejado de ser una gota de aceite que lubrica los mecanismos de control.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Aún así sigue creyendo que es distinta, que se ha salvado de ser una vulgar etiqueta (ni vistiendo de hippie, ni adorando a Satán, ni criticando con la copa de vino en la mano), pero no entiende que la gran modernidad se vierte sobre cada esquina, rendija y grieta, como un gas necio que se cree omnipresente, así pues para ella también hay lugar en el estómago de la bestia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¿Eso es ella? ¿Una reminiscencia que optó por anularse y dejarse llevar por el torrente de almas perdidas?. Alma tan perdida, como el viejo o la víctima, igual de insensibles, igual de ausentes. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-6367442269518021068?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/6367442269518021068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=6367442269518021068' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/6367442269518021068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/6367442269518021068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2010/10/alienacion-obcecante.html' title='Alienación Obcecante'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-8609652636894289081</id><published>2010-10-02T01:23:00.000-06:00</published><updated>2010-10-02T01:24:22.473-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rutina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='consumismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='asfixia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='trabajo'/><title type='text'>Imposición idílica</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Detengámonos a contemplar la lluvia por un rato, tal vez allí obtengamos nuevos elementos de juicio para el análisis posterior; aunque&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;las observaciones más primerizas poco ayudan a dilucidar la cuestión, y más bien acentúan la pizca de melancolía que amenaza con ahogarnos: Entonces, la lluvia no es sino una monótona miríada de elementos homogéneos que, por una decisión unilateral de la física de partículas, se condensó en miles de millones de gotas individuales que se precipitan contra el asfalto, contra el zinc, contra la tierra desnuda también; pero en el fondo no son sino extensión de una nube matriz que las condena a creerse multitudinarias y únicas, como los arrogantes copos de nieve, que dentro de sus delirios estéticos se ufanan de exclusividad, para finalmente ir y venir dentro de cuerpos acuosos. Hasta el rocío más gentil, contra su voluntad de terciopelo, se deja llevar por las emociones, y en algún momento de su vida tomará la forma de un granizo del tamaño (y el ímpetu) de un puño. Todos se engañan, pero no son sino elementos inalienables y englobados de la hidrosfera, de la misma masa cuyo factor común es la composición química, relación que las manejará caprichosamente sin que lo sepan, puesto que eso las condena a la sumisión de la ley de su tipo: siempre que haya sol se evaporarán, siempre que haga frío se congelarán, con la gravedad correrán hacia el mar, y demás imposiciones tácitas que a veces ignoramos. Así pues, el ciclo hidrológico aparenta regalarle ego al lago con más historia y fama, a la tormenta más violenta, al arrogante pero bello copo de nieve, sin embargo sus personalidades incipientes se ven enmarcadas dentro de ser simple y sencillamente agua, no aceite, ni arsénico, sino agua; así pues, cada una puede ser reducida a insulsas gotas (y no de rocío, sino de las vulgares, de las que no acarician las hojas de las plantas o las mejillas de los niños).&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;¿Qué tiene que ver todo esto conmigo? Pues lamentablemente todo lo que me rodea sigue el orden lógico arriba expuesto, aunque al mismo tiempo, quisiera que todo eso fuera desterrado de mi vista. Sí, es correcto, las personas, históricamente determinadas en mi contemporaneidad, son reflejos del agua vital que en gran parte somos. Reflejos poco solemnes, igual de desesperados y con una percepción sobre la individualidad también de tergiversada: también somos parte de un todo pero nos hacen de creer que somos únicos a través de nuestros deseos. A fin de cuentas…mi astilla es una cosa muy mundana, y lo expongo a continuación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Se me plantea inicialmente una dualidad dicotómica: me exigen tomar un curso de vida que sea mercantilmente viable, para poder indiferenciarme los demás miles pobres diablos que se ven compelidos a alquilar su voluntad, para impedirla, contravenirla, y ponerla a funcionar en pos de intereses externos a los propios, y convertirme en un ser deseable para otros, aquellos que pueden &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;hacerme el favor&lt;/i&gt; de darme de comer, y al mismo tiempo, y de un modo más grotesco, reconocerme como persona, puesto que parece que el único tacto que puede identificarme en la oscuridad de la inexistencia humana, es aquel del choque agresivo entre pobres diablos compitiendo por una misma cosa, cuyos sonidos de guerra, sus arrebatos caníbales, son oídos por los generales que después decidirán si nos traen al mundo de las personas o nos dejan vagando en la dimensión de las ánimas. Aunque bueno, todo eso es relativo a la satisfacción de las necesidades más básicas de mi ser físico (como ya se sabe, atadas a una viabilidad mercantil laboral, para obtener así las migajas que llamamos salario, pase universal a los bienes de subsistencia), paralelamente, también tengo que mantenerme dentro de los paradigmas culturales, de género, etáreos, y demás, lo que se supone que &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;debo ser&lt;/i&gt;, para así poder conseguir la paz psíquica, que se logra al no perturbar el decoro y el pudor de aquellos con los que me relaciono de algún modo, y con ello, no generar un caldo de cultivo para los dedos índices señaladores y las palabras enjuiciadoras que nos delatan como transgresores del orden establecido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Pero al mismo tiempo, el otro lado de la dicotomía se manifiesta: se me reclama por ser conformista si no persigo mis magnas y altivas metas, si no trato de ser un objeto único dentro del mar homogéneo del que me obligan a ser parte para sobrevivir, o en el peor de los casos, se me juzgaría duramente por ser pobre y no tener fuerza de voluntad para acceder a las mieles del éxito. Se me hace sentir único a cada paso que doy, capaz, inteligente, hedonista, me proponen viajes a Europa, autos de lujo, la vida de un rockstar o por defecto, cualquier deseo que alimente la individualidad. Esta situación parece más ser un señuelo que una oferta realista, la máscara que utilizan para que nos dispongamos a las órdenes de la maquinaria que nos desgrana; esto nos comienza a indicar de qué manera, a pesar de presentarse como una dicotomía, tiene una raíz común, y simplemente posee dos caras distintas: la que vivimos y la que nos venden. ¿Raíz común?, pues sí, todo se remite a eso de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;vivir para otros&lt;/i&gt; (las migajas no son casualidad); en nuestra primera faceta de viabilidad mercantil, es bastante obvia la sumisión, mas en la quimera de las ilusiones y las fantasías de televisión, acarreadas por modelos profesionales, maquillaje y estudios de psicología del consumo, es un poco más difuso. Aunque todo comienza a aclararse cuando retomamos aquello de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;paz psíquica&lt;/i&gt; que obtenemos cuando nos sometemos al hierro de las normas sociales, y así pues, nuestras necesidades (por cuya satisfacción nos esclavizamos a una rutina laboral) terminan por englobarse dentro de ese torrente de signos e imágenes, las cuales, si no son evocadas en nuestras acciones, si no las repetimos industrialmente, seremos castigados. Consecuentemente, el modo en que como seres humanos nos desenvolvemos, y el cómo configuramos nuestras metas, también será motivo de juicio externo…por ende, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;nuestros&lt;/i&gt; sueños e ilusiones devienen en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;sus&lt;/i&gt; utopías. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Claro, hay una forma de librarse de esta contradicción, al menos parcialmente. Será pues, sin chistar, acceder a regocijarse dentro de la enervante rutina laboral, dentro del esquema ético circundante, dentro del concepto de masculinidad (o femineidad, según el caso), practicando la religión dominante, etc. (aún siendo más castrante el trabajo, puesto que no solo compromete nuestras mentes y nuestras percepciones, sino que llega a enclaustrar al cuerpo y al tiempo, desdeñando nuestra calidad humana por varias horas al día). Es un tipo de masoquismo que, por supuesto, yo no practico ni entiendo; es la capitulación a la servidumbre (no tan) encubierta, a aceptar la supresión de la libertad real, y cambiarlo por toneladas de libertad aparente (y mediatizada). Tal vez acá nos demos cuenta que yo he enfocado este problema de un modo un tanto egoísta, puesto que la gran mayoría de los tristes mortales, no ven ninguna dicotomía, han optado por consumarse en los placeres superficiales que resaltan como única opción a la hora de llegar al hogar tras una larga jornada, de esas que disponen todas las facultades de una persona al servicio de otra, a la espera de algún beneficio residual, dando por un hecho la categoría moral de sabandijas que portan a cuestas, sabiéndose imposibilitados de acceder a los vinos y a las putas con las que sus superiores ejercen y materializan su posición social (aunque las corbatas de unos cuesten diez veces más que las de otros, siempre hay formas cada vez más extravagantes y desfachatadas de hacer valer). Y ya cuando en sus billeteras reside aquel beneficio famélico que obtuvieron tras besar el piso, tratan desesperadamente de lavarse el lodo que cubre su apellido criollo y su apartamento barato, cuyo motor es el afán de ser como los de arriba, ese es su impulsor: su inconformidad, la sistemática baja autoestima, implantado tras años y años de ver como le restriegan las hipotéticas y hedónicas quimeras, que poco a poco nos van desnudando sus propósitos homogenizadores y utilitarios. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Así pues, me niego a ser parte de ese individualismo truncado, ficticio. Solo rasga tímidamente las capas exteriores del alma, empero esta sigue sin ver la luz del sol, sin alimentarse, sigue sin oxígeno, y por ende, empequeñecida y ensombrecida. Que alcanza solo sonrisas fugaces, que se ven espaciadas por momentos de angustias para poder alcanzar de nuevo esas felicidades transitorias. Me declaro una gota que quiere dejar de ser agua, que sabe que ser el glaciar o lago es indistinto y falaz; aspiro a abandonar las coercitivas leyes de las personas, que funcionarán como destino, futuro y perdición para la mayoría. Pretendo no dejarme chantajear más por las amenazas de aislamiento y relegación, ni tampoco supeditaré &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;mi&lt;/i&gt; vida a los deseos de aquellos con votos de consumo, capaces de disponer de mis esfuerzos. Esos terroristas que blanden sin asco los avatares de miles de negros muertos de hambre, mujeres arrodilladas con moretes en la cara, extranjeros vapuleados por la policía migratoria. O los desvergonzados que con una mano en la biblia (a veces para agregar peso divino a sus retorcidas palabras, otras para jurar contar únicamente la verdad sobre el banquillo de los acusados) me avizoran torturas infinitas en el infierno, pero que por otro lado, me prometen una vida eterna de gozo y gloria si me relego a una realidad ascética y frugal, si me arrepiento, perfecto complemento para poder soportar los embates interiores que suscita el ver a los jefes tomando vino y follando putas…la miseria del fracaso se mata con una ostia cada domingo. Tampoco me dejaré convencer por los que me dicen que tener como prioridad el crecimiento y prosperidad de este sistemita de engranajes que llaman economía, es la única vía para poder elevar la sacrosanta civilización al lugar primordial que se merece, y cualquiera que atente contra los valores de la nación y la democracia, será perseguido tal si fuera el criminal más atroz. Eso no es una vida, es una tregua.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-8609652636894289081?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/8609652636894289081/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=8609652636894289081' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/8609652636894289081'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/8609652636894289081'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2010/10/imposicion-idilica.html' title='Imposición idílica'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-5678638520160377146</id><published>2010-07-14T02:19:00.001-06:00</published><updated>2010-07-14T02:21:35.594-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mediocridad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='castigo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='negligencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='destino'/><title type='text'>El Averno</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;mso-pagination: none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;mso-pagination: none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;La noche era fría y lluviosa. Las gotas suicidas ejecutaban una sinfonía somnífera, que junto a la baja temperatura, se predisponían condiciones para un sueño plácido. Aún así, estaba sentado al borde de la cama, viendo por la ventana, admirando las ramas mecerse suavemente. Tal vez eso me podía tranquilizar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Contrario a la lógica del entorno, no logré descansar mis párpados, algo me inquietaba, como un escozor, pero no estaba en mi piel, ni en mi cuerpo, simplemente algo no estaba en su lugar. Entonces hice a tomar del vaso con agua en mi mesa de noche, cuando sentí un extraño mareo, y noté el agua vibrar...¿será la inevitable verdad?. Oh, alucinaciones nocturnas tal vez…no, no era eso. Caminé hacia la ventana y sentí la misma frecuencia de mi cabeza vibrar en el vidrio. Abrí la ventana y una fuerte ráfaga de viento húmedo y gélido penetró en la habitación. Las trepidaciones de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;sus pasos&lt;/i&gt; agitaban violentamente la tierra e inquietaban el aire. Esa anunción en decibelios terroristas que hacían delirar a los incautos. Eran ellos, los transgredidos, los que ofendí con mis actitudes de fuero irreverente, los evadía, me iba a la deriva lejos de sus miradas críticas y su látigo, que con un golpe podían sacudir el mundo de cualquiera. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Yo sabía, maldita sea, las señales estaban en todo lado, pero no lo quise aceptar...¿Yo perseguido?¿Me estaban cobrando a estas alturas de la vida? ¿En serio tendría que acudir al exilio de mi propia identidad para saldar la deuda?. Mi &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;esencia&lt;/i&gt;, mi &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;don&lt;/i&gt; se transmutó en esporas, se incomodaron habitando mi carne y mis huesos, arrastrando mi infamia y mis derrotas, tachadas por mi inoperancia y mi negligencia, y se filtraron entre los poros para hacerse al vendaval invernal. Me sentí vacío, con la mente en blanco e incapaz de hilar pensamientos coherentes. Los pequeños remolinos de mi propio polvo danzaban con las gotas de lluvia, felices, ya no eran parte de mi, esa escoria sin honor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Me precipité y grité, salí corriendo en ruta a el exterior de la casa, chocando contra cuanta pared me encontraba. Ya afuera, las ramas de los árboles parecían captar de la atmósfera pesada energías oscuras; se retorció forzosamente la madera de los troncos y formaban rostros tenebrosos, con sonrisas irónicas que irradiaban la satisfacción cínica de verme desposeído en el estrado. De pronto, parecía que todo se comenzó a disponer alrededor mío, en mi nublada vista veía los árboles moverse y disponerse en círculo, dejándome en el centro, a expensas de sus miradas. Hasta los más hábiles búhos parecían ser gárgolas expectantes en las copas, querían ver mi desfiguración inmaterial, querían ver como mi mente era sobrepasada en su capacidad, como era obligada a pensar lo impensado hasta entonces, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;lo pospuesto&lt;/i&gt;...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Pero los árboles eran si acaso lo más notorio del gran movimiento que poblaba la escena: más allá de la lluvia pesada y oscura, como torrentes de petróleo caídos de nubes pesimistas, bailoteaban sombras que volaban sobre mi cabeza, como carroñeros espectrales que se transfiguraban en medio vuelo, arrastrando sus borrosos cuerpos tras su cabeza fugaz, también se escuchaban risas y se veían ojos luminosos por acá y por allá, y demás consciencias que estaban allí para cumplir el contrato. Eran las 11:59, simplemente lo supe. Toda esta irrealidad me despertaba recuerdos de un pasado anterior a mi nacimiento, de pactos, de concordatos, de concesiones, de donaciones, del don… &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Mi ideario y mi filosofía eran vanas suposiciones hasta entonces, me había traicionado día a día, mintiéndome a mi mismo. Vaciando las nubes, lloviendo siempre con sueños insulsos los campos a fertilizar, pero la semilla seguía guardada, no había arado aún el campo, diciendo, procrastinando el hecho, la tarea…&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;lo pospuesto&lt;/i&gt;… Pues los mercaderes de la expectación no estaban muy de acuerdo con mis métodos en la agricultura de metas, me buscaban para cobrar, para cobrar las cosechas desperdiciadas a la infatua creencia injustificada de constancia y superioridad que yo siempre profesé. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;El bosque ya era merecedor de un exorcismo. La tierra se tornó árida, gris y los árboles dejaron caer sus hojas, las cuales se volaron por todo lado, junto con las esporas y la lluvia, y tras un rugido omnipresente formaron una magna aurora en el cielo. Las ramas desnudas daban una idea esquelética de longevidad tortuosa, de senilidad, pero sus fornidos troncos aún estaban riéndose de mi, mientras las sombras danzaban contrapuestas a la mortecina luna, cuyo tenue fulgor rojizo moría poco a poco...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;“Has pecado por última vez. Castigaremos las reiterantes transgresiones y burlas al balance universal, y haremos de justicia. Cobraremos la deuda de las promesas que no se cumplieron jamás.” – dijo la voz que se confundía con truenos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Entonces toda la escena macabra empezó a reunirse en un solo punto: las hojas, el polvo, la lluvia, la tierra, todo, se arremolinó frente mío, alimentado por la luz de fuego se fundieron en un solo ente. Ni si quiera había suelo firme, solo una dimensión oscura que me rodeaba,...entonces de nuevo, se abrió el umbral.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:center;text-indent:35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Ya era hora...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:center;text-indent:35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Los avernos de mis tempestades se abrían de nuevo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:center;text-indent:35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La lava del infierno burbujeaba emanando pesadillas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:center;text-indent:35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Recalcitrantes recuerdos, de cuando me sumergí en esos ríos rojos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:center;text-indent:35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Como sentía que mi carne era cocinada en su propia inmoralidad&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:center;text-indent:35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:center;text-indent:35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align: none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Tenía que entrar&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 35.45pt;mso-pagination:none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;mso-pagination: none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;mso-pagination: none;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-5678638520160377146?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/5678638520160377146/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=5678638520160377146' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/5678638520160377146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/5678638520160377146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2010/07/el-averno.html' title='El Averno'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-4856299713984023214</id><published>2010-06-20T15:31:00.001-06:00</published><updated>2010-06-25T18:31:39.819-06:00</updated><title type='text'>Desinterés inducido</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;A penas alcanzaba su mano izquierda a rascar la piel bajo el grillete de la derecha. las cadenas eran cortísimas y el escozor generado por el sudor que emanaba su cuerpo dada la infernal temperatura de esa celda lo tenía loco. Estaba famélico, sentado sobre el cemento musgoso por la humedad del piso, contra la pared de ladrillos ennegrecidos de añejos, donde se filtraban aguas estancadas y apestosas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Se decretó un silencio incomodo. Aunque se oían tintineos de cadenas y gotas de agua, tal vez alguna rata chillando ocasionalmente. De vez en cuando había contacto humano, cuando se podía escuchar la tos seca y enfermiza de algún colega prisionero, o el llanto recurrente y desgarrador de otro. Casi como si los pocos ruidos que se suscitaban fueran veneno para la esperanza…y así, Martín prefería el silencio incómodo, pero inocuo de realidades grotescas transportadas por sonidos reprochables.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Él trataba de resistir ese vórtice interior que drenaba sus energías y dejaba su cuerpo casi inerte, débil e incapaz de moverse con fluidez, que imponía toneladas de peso sobre los párpados que sólo podían cerrarse para capitular a la muerte. Su poca fuerza con costos bastaba para alzar forzosamente su mano derecha, y con ello constatar las casi nulas fuerzas remanentes y el enorme trabajo que tomaba. Su mente en cambio, contrastaba enormemente a lo que el petrificado y pálido cuerpo expresaba: estaba maquinando miles de cosas, ideas, memorias, todos ellos prendiendo brasa a los amagos de ira que retorcían el estómago, sustentados por ese arrepentimiento que siempre se sucede después de saber que el infierno vivencial de la celda pudo haberse evitado con menos negligencia de su parte. Las secuencias del pasado, como fotogramas que recababan en las situaciones que fueron comprando su tiquete de entrada a la actual reclusión ideológica. ¿Ideológica?, el enojo hacía si mismo se triplicaba con esa palabra. Quería tomar las imágenes congeladas y reinterpretarlas, y lo hacía. Cerraba los ojos, fantaseaba con diálogos y gestos que hubieran cambiado el rumbo de sus decisiones, alejándolo del punto de no retorno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Si, si, te compro ese periódico… Ok, yo llego a la reunión, ¿es en la librería Nuevo Bolívar, eh?... ¿Cuándo era la manifestación?... Si, bueno, escondete en mi casa, que los milicos no te encuentren… &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;y la fantasía continúa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;¿Por qué dejó que el repudio lo dominara cuando veía a Jorge venir en sandalias y boina? ¿Y esa barba, se la dejó crecer?. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;En el liceo Jorge no era así, pero resulta que se hizo militante.&lt;/i&gt; Su vida siempre transcurrió alejado de las categorías políticas. ¿Qué el capitalismo yankee voraz tiene tentáculos en el parlamento? ¿Qué el presidente era un reformista de mierda, que le capitulaba a la burguesía imperialista?. A él no le importaba, su vida transcurría en paz, y las cosas son así, es el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;orden natural&lt;/i&gt; y sus periódicos y protestas no iban a cambiarlo. Para Martín simplemente Jorge era de esos que criticaban y criticaban y no hacían nada por la vida. Así pensaba, eso dijo, y de tal modo actuó…como deseaba haber escuchado las voces de alarma. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Ni cuando llegó la dictadura militar acató a suponer que algo malo podía pasarle. Continuaba indiferente. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Eso es política, yo no me meto en eso. Nada más no te involucrés en más cosas de zurdos y no te van a desaparecer. Olvidate de esas cosas Jorge. No me vas a convencer de ir a la guerrilla; mejor me quedo acá y nada me va a pasar&lt;/i&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Y comenzó la represión…&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;No, en mi casa no te podés quedar, perdón, pero no puedo&lt;/i&gt;. No supo más de Jorge.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Y prefirió no nombrarlo más. Hasta el día en que los encapuchados lo sacaron de su casa, por supuestos vínculos con grupos de ultra izquierda anarquista. ¿Y si hubiera sido consciente de esa realidad? ¿Hubiera podido escapar a otro país? ¿O tal vez le podían dar asilo político en otro? ¿Y si simplemente nunca hubiera conocido a Jorge?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Tantas películas mentales terminaron por agotarlo, y se desmayó. Eventualmente despertó, con la espalda adolorida pero algo conmovido por su descanso. Trató entonces de recordar algunas palabras e imágenes de su ilusión onírica; después con ella hiló algunas ideas desesperadas, y su cara dibujó una sonrisa anémica y reconfortante. Sintió que su pecho se desinflaba y las angustias se alejaban de a pocos. Soñó con las últimas palabras que le dijo Jorge:&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Sos un burgués, un facho, sos una mierda tan apestosa como esos milicos, sos un residuo del sistema. &lt;/i&gt;Nada nuevo, siempre le reclamaba de ese modo: Jorge cuestionando el tejido personal y moral de Martín, lo atacaba y lo injuriaba si no aceptaba de rabo a cabo las ideas que recién había leído de un texto de Bakunin o Kropotkin. ¿Cómo podía Martín culparse por no haber escuchado a un fanático, que solo acataba a insultarlo y explayarle peyorativos políticos, ante su incapacidad de convencerlo? ¿Era esa forma de revelarle &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;su verdad absoluta&lt;/i&gt;, pisoteando su mundo y los pocos criterios que tenía sobre la sociedad?. Decidió entonces que hizo lo que pudo, que Jorge predispuso las condiciones para la incomunicación, y ese encierro que precedía a la muerte, era sólo una consecuencia fortuita que se salía de sus manos, producto de una relación infructuosa con un tipo que envenenaba su propia causa y la percepción de terceros. No es su culpa…no lo es…no lo es…es de Jorge…si, de Jorge.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Así, las reconstrucciones de las fantasías se tornaron en búsquedas incesantes de excusas para librarse de culpa. Pero hasta cierto punto no dejaba de tener razón: un muro infranqueable se había tajado entre Jorge y Martín, uno que los hacía hablar lenguas distintas, ver colores distintos, atender razones casi opuestas. La vena que resaltaba en la cabeza de Jorge siempre que discutían, se hizo titánica. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Él siempre preguntaba por la organización a la que pertenecía fulano o zutano, y cuantos años tenía militando, no podía simplemente verlo a los ojos y charlar, descubrirlo. Únicamente sabía navegar entre sus etiquetas políticas -&lt;/i&gt;rescató Martín de una de sus reminiscencias. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Los pasos de varios carceleros aproximándose justificaban &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;el acelerado latido del corazón del desdichado prisionero. Cuando por las rejas de la puerta de su celda vio las lustradas botas negras de unos tres hombres, supuso que ya no había más camino que recorrer. Abrieron la celda, lo levantaron, y se lo llevaron al patio trasero, al paredón.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:13.0pt; font-family:&amp;quot;Lucida Grande&amp;quot;;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Lucida Grande&amp;quot;;color:#333333"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-4856299713984023214?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/4856299713984023214/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=4856299713984023214' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/4856299713984023214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/4856299713984023214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2010/06/desinteres-inducido.html' title='Desinterés inducido'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-7220192359506259173</id><published>2010-05-16T18:50:00.000-06:00</published><updated>2010-05-16T18:51:06.719-06:00</updated><title type='text'>Contradicciones de la Unidad y Cero a la Izquierda</title><content type='html'>Sintonizados en distintas frecuencias, se levantan trabas conceptuales, visiones de mundo que no les permite relacionarse realmente, comunicarse dentro del mismo marco de acepciones. De su lengua brota el mismo idioma que aprendieron de niños, pero sus corazones se desviven por distintas pasiones. Sus cuerpos podrán compartir espacio físico, más sus almas se encuentran en dimensiones indeterminables la una para las otras. Así se fundamenta la distancia emocional gigantesca que se taja entre el hombre que camina entre las piezas del ajedrez y las fichas mismas que con descreimiento observan al tipo, el único en ese tablero bicolor capaz de romper con el blanco y el negro, esgrimiendo colores ilógicos y desconocidos para las figuritas de plástico barato (algunas, de otros tableros, serán de mármol o de ébano, pero siguen sin conocer otro color más que el propio o el antagónico, más los matices, violatorios a sus dogmas, no son aceptables, perceptibles, apreciables). ¿Camina por sus propios medios? ¡Oh si¡, otra bofetada al sentido común que rige para el juego, dado que ninguna figura es capaz de moverse sin que una conciencia aparte, una determinación independiente a la figura en cuestión, decida darle rumbo; pero él podía arrogarse el derecho de hacerse camino al andar, haciendo gala de sus colores, escandalizando al mundo de las torres, los peones y los alfiles (cuyas funciones y atribuciones en el tablero distan y difieren formalmente, pero en el fondo no son más que estáticas piezas de un juego, de cuyas reglas jamás podrán escapar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él trata de hablarles, hace una pregunta, espeta un saludo, y en el mismo español que pronunció el hombre responden las piezas, pero sus respuestas son inverosímiles, y las palabras que profieren no satisfacen el mensaje original, algo así como si las mentes no lograran establecer comunicación real, como si sus contextos, sus sentidos, sus pronósticos del mundo, sus vidas, fueran incapaces de relacionarse profundamente, más allá de una diplomacia formal, que con costos podía entablarse. La desesperación comienza a invadir al peatón detenido en el centro del tablero, pues, su tan humana sed de gente, de vivas conversaciones, de roce social, se ve insatisfecha ante esas figuras deshidratadas, secas, carentes de los fluidos del alma. Pronto, las fuerzas motoras externas, en pos de sus intereses, comienzan el juego. Adoctrinan al blanco a odiar al negro, y le atribuyen cada mal del mundo, y viceversa. El caballo blanco se come al caballo negro, se regocija con su sangre, sin tomar en cuenta que sus coincidencias, toda su forma, su biología, su estratagema de batalla, sus movimientos, son iguales, y lo que los separa es tan solo el color del plástico que los forma, material químicamente equivalente en ambos. El hombre no comprende el objetivo de la partida, pero se siente atrapado entre criterios encontrados; los negros lo acusan de blanco, y los blancos lo apuntan con el dedo y le culpan de ser negro (el daltonismo psicológico no permitió hacer cabida en sus estrechas mentes para lograr identificar otro color, sus lecturas sobre otras fichas sólo podía variar entre blanco, negro, alfil, reina, etc. Si de primera entrada no calzaba, pues se le forzaba dentro de algún esquema pre establecido, pero que jamás podría contener al espíritu indómito del humano). La lucha poco tiempo después culminaba, toda librada dentro de los términos pactados tácitamente por las voluntades superiores y exteriores, e impuestas sobre los demás. Era increíble para aquel hombre ver a cada ficha cumplir estrictamente los lineamientos en cuanto a sus movimientos, como cada uno aceptaba, a veces melancólico, a veces no tanto, el papel que se le asignó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Jaque¡, un rey murió. A él no le importa cuál, el resultado será el mismo: se reacomodarán las fichas en sus posiciones iniciales, y la danza macabra, la fingida batalla comenzará de nuevo, y él seguirá atrapado entre inertes figuras del ajedrez ciegas y con un velo que no les permiten existir o ver por fuera de las reglas, que se baten día a día en una coreografía ajena a sus voluntades; tampoco son capaces de comprender lo que de aquella esencia, la del hombre, emana,. El inerme humano interpuesto en un rompecabezas que no le corresponde sufre las consecuencias de ser el enemigo de todos, dada su incapacidad de volverse ficha. Será por siempre el extraño del tablero, el que con sus pies se mueve libremente sin respetar los cuadros, sin miramientos por los turnos o el tiempo. El que puede configurarse fuera de los dominios de los invisibles dedos que hurgan, ponen y quitan, en las entrañas, el sentido común y las ideologías de los trozos de plástico anulados del mundo fantástico, condenados a no sentir el viento en la cara, a no conmover sus fibras con las más sublimes melodías del violín, a no plasmar con la pluma los nervios, las penurias o los amores, a no llorar con el recuerdo nostálgico del pasado, a no emocionarse con los planes utópicos del futuro, ni a desentrañar e interiorizar los placeres vivos del presente. Y entonces el hombre miró al cielo, extendió los brazos y comenzó a gritar, a cantar, a llorar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-7220192359506259173?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/7220192359506259173/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=7220192359506259173' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/7220192359506259173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/7220192359506259173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2010/05/contradicciones-de-la-unidad-y-cero-la.html' title='Contradicciones de la Unidad y Cero a la Izquierda'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-6251666824363180621</id><published>2010-04-12T23:27:00.001-06:00</published><updated>2010-04-12T23:27:39.356-06:00</updated><title type='text'>La tinta se hizo bilis</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:13.0pt;font-family:&amp;quot;Lucida Grande&amp;quot;; mso-bidi-font-family:&amp;quot;Lucida Grande&amp;quot;;color:#333333"&gt;Con sonrisas benevolentes los tiranos nos fueron despojando de todo aquello que con sangre forjó el pasado, mientras nos contentábamos con sus canciones de cuna, nos calmaban sus dientes pelados prometiendo progreso y cultura. Y para cuando despertamos, la sonrisa en sus caras era ahora un goce diabólico, el delirio orgásmico que sentían al ver el cuerpo desnudo de un pueblo muerto de frío, que no le quedaba nada, ni la capacidad de pensar, de actuar, de criticar. Únicamente poseían sus manos callosas para ser esclavizadas, y así cavar más profunda su tumba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-6251666824363180621?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/6251666824363180621/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=6251666824363180621' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/6251666824363180621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/6251666824363180621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2010/04/la-tinta-se-hizo-bilis.html' title='La tinta se hizo bilis'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-5152130374590783737</id><published>2010-03-22T20:21:00.003-06:00</published><updated>2010-03-22T20:25:38.782-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='patriotismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='democracia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='falacia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='hipocresía'/><title type='text'>Derecho Fetichizado</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;El mito se oficializa y se aplaude, el festival se inaugura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Se recuerdan con nobleza los helénicos progenitores&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;y las copas de vino, champagne, whiskey y brandy&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;tintinean al son del brindar de futuros contendores ficticios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Pactos tácitos, tratados de guerra inofensiva.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Otros en tanto, esperan al final del festín,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;prometen lealtad y el sol les brilla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Sus platos rebosan con fétidas sobras,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;las larvas se retuercen entre los huesos de pollo &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;y los inferiores sirvientes se lanzan con furia sobre su botín,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;sanguijuelas clientelistas de la trama más magnífica,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;del engaño más grande…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Masificados fetiches de representatividad &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;legan a los Muchos la capacidad de hundir la mano&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;dentro de un pozo de aguas purulentas &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;donde las nefastas pirañas devoran los dedos &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;de aquellos que labraron la comida de su fiesta,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;y aún así ostentan el descaro de decir:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Derecho sagrado la patria nos da.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Los colores se instalan en las banderas de las casas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;y cifran frases prototípicas que repiten y repiten,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;oraciones de cuatro palabras, como manifiestos ideológicos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;que invocan mundos de ilusión y brillante porvenir,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;demagogia que apela a la falta de memoria,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;clavos atinados en los nervios del civil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Terrorismo de estado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Facetas antagónicas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Negación personal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;¿No te da verguenza mentir?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;¿Con qué cara hablás de equidad&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;de justicia, de progreso y de honestidad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Cuando atrás están los financistas cobrando la campaña política.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Cada palabra del discurso es histrionismo puro&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Piraña A o piraña B. Escogé el dedo que te van a devorar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Deshacete de las ilusiones de empoderamiento popular.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Si te encaminás al congreso, rezagados los ideales van a quedar,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;conforme te acercás a la meta, apesta más el pantano,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;se cansa el puño izquierdo en alto, y los colmillos brotarán,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;las escamas también, será el escudo que te aislará del mundo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;el mundo real, que defraudaste y quedó atrás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-5152130374590783737?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/5152130374590783737/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=5152130374590783737' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/5152130374590783737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/5152130374590783737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2010/03/derecho-fetichizado.html' title='Derecho Fetichizado'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-3436739305250378713</id><published>2010-03-18T23:49:00.000-06:00</published><updated>2010-03-18T23:51:21.827-06:00</updated><title type='text'>Asfixia Espacio-Temporal</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;El aire está más ralo que nunca,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;los pulmones quedan insatisfechos,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;del mismo modo que los ojos lloran daltónicos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;ante la eterna pintura que se cierne y se ciñe&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;sobre su vista cansada&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;que apela por un dinamismo surgido&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;de los vientos acarreadores &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Esos nutrientes son ahora inertes,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;por última vez los árboles perdieron sus hojas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;y la realidad azota en forma de calor apabullante,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;de extrañeza ante la realidad espacial&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;del gris deshidratado, descascarado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;con el que se tapiza&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;las paredes de la cotidianidad&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;del petrificado panorama, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;a penas violentado por unas cuantas nubes&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;irreverentes, como los destellos de aquel hombre&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Quiere escapar, volver a sentir, volver a ver,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;redescubrir las texturas básicas de los universos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;inmensos que siempre supo pero no tiene.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Reconstruir las conductas más básicas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;en un nuevo marco de experiencias&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;que exciten los balbuceos en su pecho&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;y los convierta en gritos estremecedores&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;de cielos multihemisféricos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;La esfera que contiene hasta entonces&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;todo su ser, está a punto de ceder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;La presión del ego que lucha por salir,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;y el gigante finalmente maduró. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;No pertenece más a ese mundo &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;donde las cosechas son insuficientes&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;para mantenerlo lúcido y en pie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Por el cenit huyó, y dejó atrás&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;esa burbuja diminuta, descascarada,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;decadente, mohosa, insuficiente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Ahora navega entre espectros &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;de infinitos sentidos sinestéticos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Ni olores, ni sabores, ni colores. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Todo es lo mismo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Una sensación holística que rompe fronteras&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Hila el tejido del universo y le da sentido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Comprensión individual a través de la comprensión global.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-3436739305250378713?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/3436739305250378713/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=3436739305250378713' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/3436739305250378713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/3436739305250378713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2010/03/asfixia-espacio-temporal.html' title='Asfixia Espacio-Temporal'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-532478959868764823</id><published>2010-01-12T17:42:00.001-06:00</published><updated>2010-01-18T14:22:09.015-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='egoísmo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dinero'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='avaricia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poder'/><title type='text'>Obsesiones Macabras</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El sonido de los bloques de piedra hacia de banda sonora al meditar del hombre sentado en su banco ornamentado con dragones chinos y polvo de oro; un recuerdo lejano en medio desierto árabe, habitado por pequeñas dunas y casas cúbicas de terracota. La luz de la antorcha bailoteaba sobre su cara morena, cambiándole de tamaño la nariz constantemente, desapareciendo y creando arrugas en su turbante, delatando con el brillo los anillos en sus dedos, de oro, plata, y materiales insignificantes para el esclavo a la par suya, quién estaba un poco sorprendido por la presencia de su amo, al cual sólo había visto unas decenas de veces dándole órdenes al capataz, pero jamás tan cerca como para oír los gemidos de su interior. Los ropajes de seda y bordados artesanales, vistos bellísimos sobre el cuerpo ligeramente obeso del privilegiado amo, contrastaban con la túnica percudida, llena de hoyos, sudada y deshilachada del esclavo, que apilaba la estructura de un jardín elevado para la villa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Aún con la extrañeza de la presencia superior el&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;sumiso trabajador prosiguió levantando el pequeño muro de piedra, solo, sin ayuda de nadie más. En tanto, el otro hombre extendió una yesca hasta la antorcha y prendió una pipa de piedra que recién sacó de su bata. La inhaló un par de veces y la puso en sus regazos. Se llevó las manos a la cabeza y comenzó a renegar murmullos, luego lanzó un suspiro cargado con denso estrés. Sacó de su bata una hoja de pergamino y, mientras fumaba otro poco de la pipa, lo leyó. Tras cada párrafo hacía una mueca distinta, pero todas destilaban un intenso dolor, súplicas por piedad, una explicación, una salida. Sin terminarla, guardó la carta, para no hacerse más daño. Se acomodó mejor en la silla, jaló intensamente la pipa y, como para distraerse, enfocó toda su atención al cielo. Trató de relajarse y su meditación se prolongó por varios minutos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Las actividades de ambos hombres no tenían nada en común excepto el lugar dónde se llevaban a cabo, más aún así parecían estar funcionando en distintos niveles de existencia, puesto que la presencia de uno poco afectaba al otro. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Pero al cabo del tiempo, y con la misma mirada, de alguien ido del cuerpo, navegando entre los sabios astros en busca de una respuesta a sus preocupaciones, el alcurnioso señor se dirigió a su laborioso obrero, como si fuese a hablar con el mismísimo Sirio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;-¿Cómo te llamas? – inquirió, con un tono altivo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El alto esclavo rápidamente examinó con sus azules todo el alrededor, ligeramente afligido por no haber advertido a ése a quien su amo le preguntaba el nombre. Después se atemorizó un poco al no ver a nadie entre las palmeras y la arena y creyó que tal vez había un ente sobrenatural cerca, pero después se percató de que tal vez la pregunta era para él. En ese momento colocó una piedra embarrada de estuco y dijo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;- Poco creo que le importe mi nombre, si es que a mi me pregunta. En todo caso, soy Amir, o al menos así me llaman desde que llegué aquí.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El hombre de finas sandalias y dedos regordetes retiró su mirada de Venus y volcó su atención&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;sobre su tímido compañero de plática, quien no paraba de bregar ni para contestarle al dueño de su cuerpo y destino. Y aunque sus brazos se veían algo lastimados, y su corazón estremecía fuertemente en el pecho, su actitud no parecía ser la de alguien forzado a llevarse al límite.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;- Mucho gusto, Amir, que, por lo que veo, no es el nombre que tus padres te dieron, después de todo tu apariencia te delata de otros rumbos. Me llamo Abdullah. He venido a este lugar para encontrar sosiego a mis pesares pero para mi sorpresa me encuentro con un esclavo trabajando en medio de la noche, realmente me sorprendes Amir. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;- Sinceramente señor, no debería sorprenderle, puesto que no lo hago, con todo respeto, en honor a usted y su magnífica obra. Es un asunto de menor importancia. A la hora de dormir me vinieron fugaces imágenes de mi antigua esposa, pero me parece innecesario sufrir por un alma que descansa tranquila, y que ha desvanecido de su cabeza esa duda incesante sobre el significado de la muerte. Entonces, para retomar mi felicidad me sumerjo en alguna actividad, en este caso, su jardín.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Algo de aquello que dijo ese hombre se tornó inconcebible para el gran noble, emoción que expresó levantando su gruesa ceja derecha. Nunca antes había sabido de alguien encontrando felicidad en el trabajo manual, mucho menos&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;cuando sus frutos no serían para sí mismo sino para otro, alguien que le robó la libertad, lo compró como si fuera una cabra y lo expuso a incesantes horas de sol abrasador. Precisamente la posesión de ése por aquél era una declaración de aversión al trabajo y egoísmo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;- ¿Un esclavo feliz?. Yo siempre imaginé su estado como el peor castigo, algo que jamás le desearía a nadie. Admito que algunas veces me he detenido a pensar en lo que sería si eso me llegara a pasar y me dan escalofríos con sólo pensar en no ser el que dictamina mi propio destino. Pero henos aquí, tú eres feliz en el vaivén de piedras y mi mundo se derrumba como la arena que escapa entre los dedos. ¡Miren todos!, Abdullah, Señor de muchos títulos está al lado de un esclavo clamando por ayuda. Será, Amir, ¿posible que tengas palabras de aliento para mi alma?, después de todo tu tono de voz suena cargado de experiencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;- Pues de un esclavo poco puede esperar. Pero, ¿qué es aquello que ronda maliciosamente por su mente?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;- He tomado malas decisiones, gracias a la avaricia…¡y es que ¿quién imaginaría que tantas caravanas serían enterradas bajo la arena?!, bueno, pues todos, igual decidí aventurarme a traer mercancías a pesar de las claras señales de tormenta. Todas mis monedas de oro se han ido en vano, puesto que compraron telas y artesanías que ahora están enterradas en la arena, rodeadas de cuerpos podridos de camellos en quién sabe dónde. Le prometí al Emir las más exquisitas decoraciones para su palacio en tiempo de escasez, aposté toda mi reputación retando las palabras de advertencia de los otros comerciantes. Me vi obligado a vender camellos y esclavos con tal de subsanar mis deudas. Una de mis esposas me ha dejado,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;un poderoso amigo mío canceló el compromiso que tenía con su hija y acabo de leer una carta de un prestamista cobrándome una nueva deuda y no tengo dinero para pagarla. Cada día son menos los que visitan mi hogar para fumar y hablar de negocios y de la vida. Pero son muchos los que vienen a preguntarme si subastaré alfombras o piezas de oro. Ya no sé qué hacer con mi vida. Todo se me fue de las manos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La incomprensión ahora era mutua. Para el esclavo era inexplicable como alguien podría carcomerse las entrañas con odio hacia sí mismo por no haber tenido más dinero para pavonear en las caras de los demás o atraer esposas cuyos nombres con costos recordaba. Para él no había nada que administrar, ni el hambre, ni las ganas de ir al baño, lo concerniente a eso era decidido por los capataces. Sin poder dirigir ni siquiera su cuerpo, sólo le quedaba la mente, más en todo caso le era totalmente inútil, así que eso de tomar decisiones, y aún más, acarrear consecuencias y dolor por ello era una cosa que le costaba comprender. Ya hacía mucho se le había olvidado como opinar y dar consejos, aún así sentía la obligación de ayudar a su amo en su penuria.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;- Mire señor, usted tiene comida, tiene ropa, tiene el amor de varias mujeres. Tiene la vida resuelta, poco tiene que hacer para sobrevivir los años que le restan de vida. La congoja en su caso está de más. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;- Oh, esclavo, tú no entiendes las dinámicas de la vida. Poco me faltaba ya para agregar un título más a mi nombre, ahora solamente he hecho el ridículo, y no he logrado subsanar mi estancamiento económico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;- Oh amo, si que las entiendo – dijo el esclavo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Finalmente paró de trabajar, y se tiró sobre la arena cerca de su dueño. Miró a lo alto del cielo y por un par de minutos parecía buscar algo en éste.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;- Mire, esa estrella. En Europa, de donde vengo, la bautizaron con mi nombre. El astrónomo de mi corte la catalogó.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Yo era el señor de vastas tierras, hace tanto tiempo, que poco recuerdo, y más bien, desearía erradicar esos pensamientos de mi cabeza. Fueron tiempos oscuros, de sufrimiento. Al igual que usted yo dedicaba muchos días de mi vida a planificar como hacer crecer la montaña de oro; creía que sólo de ese modo podría expandir mi horizonte y mis goces, pero realmente, la satisfacción siempre transitó de lejos. Un desasosiego insistía en alojarse en mi almohada; sacaba sus tentáculos durante la noche y atrapaba mi cabeza en sus desilusiones y pesadillas. La noche: el momento en que mi mente dormía de las compulsivas planificaciones y tomas de decisiones. Poco a poco los cabos comenzaron a atarse, casi por un instinto de sobrevivencia, de otro modo me hubiera vuelto totalmente loco. Me dí cuenta que los amigos no eran tal, sino maniáticos que llenaban mi piso de babas fantaseando con mi trono, mi mujer, mis títulos. La inteligencia me legó la habilidad de ver detrás de los rostros las calaveras diabólicas llenas de odio. El poder sobre mis hombros logró atraer a los más mortales enemigos, que sonreían y brindaban en mi salón. El amor me tatuó torturas insubstanciales, en muerte y vida de mi esposa era imposible armonizar el afecto. A fin de cuentas era prisionero de mis ambiciones, había alcanzado todo, pero en la cima sólo cabía uno, y los elogios se transportaban sobre ráfagas que hacían a botarme, como si la hipocresía materializada me empujase al son de vítores. En todo caso, así era mi vida, y creía que podría sortearla hasta el día en que alguien me librara de ello, tal vez ahogándome o con el sutil beso de la daga. Pero para mi gran desgracia nunca previne que las raíces de todo esto alcanzarían a mi esposa, y un día simplemente amaneció envenenada. Sospecho que la asesina fue la hija de un noble que siempre trató de meterme en la cama. En todo caso, ya sin oídos sobre los cuales desahogar mis lamentos decidí escapar. Unos piratas en la costa me secuestraron y me vendieron como esclavo, poco recuerdo de eso, solo sé que para mi ellos tenían alas de ángeles. He de confesar que estar enjaulado en una caravana camino a esta villa, distaba poco de aquel ambiente hostil, dónde finalmente igual me encontraba solo, pero sin peligro de muerte. Ningún interés recae sobre mi anonimato, y no me hace falta ningún lujo real. Sinceramente eso de la libertad está sobrevalorado. Es una obsesión humana sin sentido, como el poder, la vida eterna, la inteligencia, el amor: nos juzgamos por cuánto de ellos poseemos y vivimos persiguiéndoles, pero si realmente las alcanzáramos nos daríamos cuenta de que su grandeza es sólo tan grande como los telones que se dejan caer para develarnos la escoria que en realidad yace en las almas de la gente. Por otro lado aquí, el plato de comida siempre estará en la mesa, y mis cavilaciones se restringen a nada. El trabajo me complace claro, después de todo me mantiene ocupado y me prohíbe resucitar las torturas que viví cuando mi sangre era azul. Le ofrezco mis cicatrices emocionales para ayudarle a meditar. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El rostro tosco del semita mostró una estupefacción completa. Sintió como su desesperación extrema deformó la realidad hasta traer a sí una respuesta inesperada viniendo de alguien aún menos esperado. Hasta cierto punto sintió miedo. Pero se dejó ir y amasó en sus manos la luz que recién bajo del cielo hasta sus manos. El esclavo se levantó, aún mirando a la cara de su amo, y continuó su trabajo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;- ¿Es que acaso me estás recomendando huir y dejar todo de lado? – preguntó el señor árabe, como quien le pregunta a alguien de sabiduría superior, a una autoridad, ignorando el hecho de que se dirigía a un costroso esclavo que no se había bañado en días.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;- No, solo digo que yo huí y dejé todo de lado. Pero si le recomiendo que aleje ese cuchillo de su garganta. El poder nunca viene gratis, y por cada cosa buena que usted ha vivido gracias a él, otra mala vendrá a buscarlo, y entre más alto haya subido, más dolorosa será la caída. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;- Gracias Amir, tu consejo será recompensado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Y Abdullah se levantó de su silla, sacó el pergamino que detallaba una serie de cuentas pendientes, y la hizo arder en la antorcha. Después, se retiró y se perdió entre las sombras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Pocas semanas después, Abdullah lanzó un banquete al que asistieron figuras importantes del emirato. Los que no sucumbieron al veneno, si lo hicieron con las llamas. Nadie supo qué sucedió con él, si se dejó hundir con todos los demás, o si huyó lejos de ahí.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-532478959868764823?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/532478959868764823/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=532478959868764823' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/532478959868764823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/532478959868764823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2010/01/obsesiones-macabras.html' title='Obsesiones Macabras'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-5923731667321288011</id><published>2009-12-03T08:47:00.003-06:00</published><updated>2011-01-23T21:30:19.167-06:00</updated><title type='text'>Inexpresividad</title><content type='html'>El silencio sepulcral era el ambiente de cultivo perfecto para cuajar las emociones en el aire. Se respiraba amargo, incómodo, expectante. La incertidumbre aumentaba la distancia que de pronto se tajó entre ambos jóvenes: uno con la cabeza en las manos, encubriendo con pasmosa ecuanimidad externa la tormenta de pesares que revolvía sus entrañas. Y ella, contemplando la silueta de su novio, con el corazón en la mano en espera de una respuesta; mas la indecisión del futuro padre nublaba aquellas fantasías de apoyo que imaginó en el mejor de los casos. Su más terrible miedo comenzaba a reptar por el cuarto . Sentía como los ladrillos se acumulaban en su espalda, la comenzaban a hundir y a deformar, pero nadie estaba allí para ayudarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien sus cuotas de responsabilidad eran idénticas, las cadenas que ataban al inexperto y abrumado joven a cumplir eran más delgadas. La puerta del cuarto estaba abierta, permeándose la luz del pasillo, esa que iluminaba la salida, que podría liberar el oxígeno de su densa constitución, que le permitiría, irónicamente, ingresar a un claustro de negación pretendida como infinidad libertaria, así pues, tentaba a ser la cachetada que lo despertaría de la pesadilla. Mientras, ella aún se aferraba a ese hipotético abrazo que sellaría la unión en los tiempos más oscuros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus piernas lo levantaron del piso donde se había sentado, miró por unos segundos el semblante vidrioso de su compañera, y partió hacia la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Buscá la forma de no tener a ese chamaco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero Jorge, yo no sé cómo hacer esas cosas, se necesitan contactos y plata y me puede pasar algo. Yo lo que quiero es que lo criemos juntos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tengo que pensar en todo Mariana, dejame respirar.  Mi mama está diciéndome que me salga del cole para poder bretear a ver si acaso pagamos las deudas. No puedo tener un carajillo a estas alturas, nos palmamos de hambre todos.  Si yo no voy a poder terminar el cole con la plata que tenemos, un hijo mío no saca ni sexto grado. }&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo del joven cruzando el umbral de la puerta proyectó sobre ella una sombra, el único despojo de contacto que podría pretender del tipo en huida, lamentablemente, ese trastrocamiento poseía las características banales y frías que solo la sombra, como oposición a la luz, puede proveer, bastante antagónico a la calidez que esperaba ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En todo caso, la sentencia era un hecho. Habiendo él abandonado ese cuarto, no existía ninguna fuerza en la tierra que lo hiciera volver. Ni el masoquismo más extremo lograría lo que el amor no pudo. Nunca más regresaría para encararla, no mientras el dilema se cuajara en esa habitación oscura y silenciosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desnuda en el baño se palpaba el vientre, tratando de dimensionar lo que sucedía en su cuerpo. Cuando se aproximaba a una idea concreta los escalofríos se enarbolaban en el pecho. Se veía de perfil en el espejo y casi juraba que ya tenía un bulto. Lloraba imaginando los dolores de parto, se torturaba descubriendo las palabras con las que le diría todo a su madre. Pero no podía vivir de lamentos, tenía que asumir la realidad que tanto le asustaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ambiente del desayuno era definitivamente extraño, Mariana siempre hablaba mucho con su mamá sobre la nimiedades cotidianas, pero su boca ahora solo se abría para comer cereal. La señora, ignorante del tormento, le trataba de hacer conversación pero las respuestas de la hija eran monosilábicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mami tengo que contarle algo – anunció angustiada la adolescente &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ay Mari, ¿qué pasó? – respondió extrañada la madre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es que creo que hice algo muy malo– dijo con la voz quebrada y solloza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué torta de jalaste ahora muchacha? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mariana trataba de repetir aquel discurso ensayado, esa súplica por piedad recitada frente al espejo, pero los nervios la hicieron temblar de cuerpo entero. De repente sintió un frío tremendo y las ganas de llorar empujaban en la garganta, trató de apretar los dientes para evitarlo, pero no pudo, y reventó en llanto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente la madre se levantó de la silla, se arrodilló a la par de su hija y la abrazó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Decime lo que sea mi amor, si es tan grave prometo no enojarme, pero contame – concilió la señora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mami es que…aquel muchacho Jorge, es mi novio y di, tuvimos sexo. La cosa es que llevo dos meses de atraso, tengo síntomas de embarazo. Ya hasta me fui a hacer una prueba en la clínica, me la dan el martes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer en el piso petrificó una cara de perpleja estupefacción por varios segundos, después dejó su cabeza caer sobre los regazos de su hija y el llanto sobrevino.             &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las lágrimas comenzaban a empapar el pantalón azul oscuro del uniforme de la colegiala. Ella tomó la cabeza de su madre y la alzó, suficiente para verla a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mami, perdón, se lo juro que yo no quería que pasara – rogó, casi gimiendo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué no te protegiste? ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Yo no sé usar un condón! Son carísimos y si se los pido a usted fijo me mata; nosotras nunca hablamos de eso. Me hubiera sentido incómoda mami. Y lo peor es que Jorge no va a hacerse cargo. No puedo con esto, mi futuro va a ser demasiado difícil. – confesó alterada Mariana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las lágrimas continuaron corriendo el resto del desayuno. La madre se sentó en la mesa a brotar lamentos y lloriqueos sin dirigirle la palabra a su primogénita, la cuál esperaba una respuesta tangible con la que supiera que ya podría darle vuelta a esa página. De todos los escenarios que se imaginó, ninguno correspondía  al sufrir sin sílabas ni oraciones que se precipitaba contra la madera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eventualmente la joven abandonó la cocina. El frío de la noche hipotética le erizaba los pelos, y nadie estaría allí para prestarle un abrigo o para hacerle un chocolate caliente. La adversidad mostraba sus colmillos y ella estaba cocinada y lista en el plato. Amparada en la nada, abrazada por el abandono, alimentada por el rechazo, así fue a clases, sin inspiración para respirar ni parpadear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caminar le daba energías a su mente autora de tramas oscuras y dolorosas que apestaban a predicción. Se abstraía del entorno y en vez de las chozas fabricadas con láminas de zinc de su barrio, veía un túnel oscuro que restringía el resto de su vida, que la alienaba de todo lo terrenal para encerrarla en una rutina esclavizante. En la noche cuando dormía soñaba con un ese embrión flotando en su interior que poco a poco se transformaba en un niño de unos seis años, acostado en posición fetal sobre una cama de cartones y bolsas de basura, todo costroso y envuelto en harapos. Después veía a este mismo niño vendiendo chucherías en la carretera, aspirando cemento en un callejón, peleando con otros por un trozo de pan mohoso. Ella reconocía sus ojos en ese pequeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llave comenzó a girar el llavín y la puerta se abrió. La madre de Mariana botó las bolsas que llevaba en la mano tan pronto vio el cuerpo de su hija colgando de una viga. Aún estaba viva, puesto que mientras se mecía miró con ojos casi desorbitados a su madre, para poco a poco ir cerrándolos. La inspiración nunca apareció en ese pasadizo infernal. El llanto sin fin volvió a resonar en las paredes de la casa. Finalmente, dejó de parpadear y respirar. El peso sobre sus hombros era tal que colapso y se hundió hasta lo más profundo del abismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aló &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si buenas, ¿se encuentra la señora Sánchez?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Con ella habla &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La llamo de la clínica en donde su hija se realizó una prueba de embarazo. El resultado es negativo. Lamento decirle que todos los síntomas y demás, se debieron a un embarazo psicológico. Lo sentimos mucho por todo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-5923731667321288011?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/5923731667321288011/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=5923731667321288011' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/5923731667321288011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/5923731667321288011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2009/12/inexpresividad.html' title='Inexpresividad'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-344424658028079086</id><published>2009-11-15T14:12:00.002-06:00</published><updated>2009-11-15T14:14:12.001-06:00</updated><title type='text'>La Mentira</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt;line-height:200%"&gt;Nota: Esto lo escribió un hombre de las calles y me lo dió, no es de mi autoría.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt;line-height:200%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Es la segunda parte de la verdad, busqué en lo más profundo del universo un tesoro sin precio, añoré poseerlo entre mis brazos, y sin embargo lloré lagrimas de sangre, busqué la muerte, porque no te tuve entre mis brazos, añoré dejar de existir porque te deseé, te quise y te querré, y aunque en honor a la verdad, jamás seas mía, siempre por ti viviré, porque tú eres, como un faro en medio de una noche tempestuosa con un mar agresivo, que me guía en medio de las tinieblas, jamás olvides que por ti yo seré quien tenga que ser y haré lo que sea y aún lo que no deba por tu bien, en lo más profundo de mi corazón tú reinas y vives y eres mi razón de ser, en medio de una noche clara estrellada, eres tú aún más que un cometa pasando en medio del espacio, una estrella fugaz inigualable y perfecta, yo no sé nada, lo único que yo sé, es que la mentira sería que yo dejara de amarte, y aunque algunos creen que la verdad es una copia, la verdad la escribo para ti, y la verdad surge de mi corazón y la verdad es indestructible, es real y palpable.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt;line-height:200%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Amor mío, querida dulce amada mía, la verdad eres tú.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt;line-height:200%"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt;line-height:200%"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.45pt;line-height:200%"&gt;Nota: lo transcribí textualmente, únicamente agregué tildes para que cobrara sentido donde hacían falta, pero la redacción en sí está intacta. &lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-344424658028079086?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/344424658028079086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=344424658028079086' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/344424658028079086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/344424658028079086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2009/11/la-mentira.html' title='La Mentira'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-661391803455541678</id><published>2009-10-20T09:18:00.001-06:00</published><updated>2009-10-20T09:26:25.140-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='soledad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pérdida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cambio'/><title type='text'>Inconclusión</title><content type='html'>Extrañamente cobré conciencia de todo, el letargo acababa, y tímidamente abrí los ojos para comprobar que aquello que creí mi tiempo de vida había sido un largo sueño. La luz traspasó y violentamente encandiló mi primera impresión de la realidad, cuando por fin pude soportarla no logré enfocar mi vista por unos segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Esos haces de luz desparramados sobre los objetos en la habitación me permitieron conceptuar mi nueva vida, me transportaron a la cotidianidad que a partir de entonces se apoderaría de mi ser y sería el panorama de cada amanecer en esa diminuta cama individual, dentro de ese apartamento gris como una noche lluviosa sin luna y sin alma, con ropa sucia pavimentando todos los caminos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      La ventana mostraba una escena que se pretendía espejo, más era el reflejo de un colosal edificio financiero apostado frente a mi residencia, ubicada en un piso alto en alguna ciudad gigante. La abrumadora noción de que estaba en un lugar nuevo, del cual nunca sospeché su existencia me obligó a acercarme y logré observar al fondo ríos de gente filtrándose entre murallas de automóviles con tal de llegar a la otra acera mientras el semáforo aún se ruborizaba con el halago de cientos de peatones obedeciéndole mecánicamente. En el horizonte se apostaban torres y torres erigidas por el hombre, pero abrigadas por un denso humo, únicamente las luces rojas en sus azoteas los delataba. Por un momento confundí todo eso con un mar de luciérnagas en un pantano apestoso, donde los mosquitos chupaban la sangre y te enfermaban y los cocodrilos se movían bajo las aguas esperando poder engullir cada extremidad de tu cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      El vértigo venció a la curiosidad de conocer la fuente de mis nuevos conceptos, y dejé a la luz de lado para apreciar el apartamento. Pequeño, la cocineta estaba casi sobre la mesa de noche y el televisor se podía mirar desde el baño. En mis viejos tiempos, o mas bien, en mis sueños, había visto alacenas tan grandes como esa habitación. Los olores de la ropa añeja se combinaban con los platos sucios y alguna comida rancia. Una corbata y un saco colgaban cerca de la puerta, y una computadora rodeada de papeles y libros parecían querer atarme a la silla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      La inspección fue veloz, después de todo el claustro le hacía honor a lo que representaba. Pero lo que más resentí de todo aquello fue el frío, el silencio, las paredes sin pintar y el olor a comida de microondas. Estaba desnudo y apetitoso en la boca del lobo, aunque en ese punto creo que me digerían en el cuarto estómago y ya casi me convertía en mierda…no podía estar más sumido en la colmena donde a nadie le importaba si yo iba o venía, me moría o cagaba viendo tele.  En las fantasías oníricas cuando las alternativas se acababan, aún podía caer en las redes de la patria potestad y mis mayores líos no comprometían la existencia de mi manada unipersonal, a lo sumo representaban un regaño merecido. El vecino se preocupaba por mi, me odiaba tanto como para rastrillar mi cara hasta que quedara solo hueso, pero en la soledad de 30 metros cuadrados de cemento esas ideas vengativas hacia mi hubieran sido un lujo que, de tenerlo, sería capaz de brincar de la felicidad, sin importarme que eso violara la individualidad del habitante de abajo, que no quería ni sospechar que alguien por ahí se atrevía a tener alma, nombre o sentimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      De pronto, me di cuenta que me había aferrado a avatares de una infancia estática que en un despertar mutiló todos los elementos que conformaban una vida, a veces mala, pero era mi vida, era yo. Imágenes frágiles y delicadas que, como todo sueño, en la mañana perduran fugaces en el tiempo, tan banales en ese nuevo momento, que el rostro de mi madre era una mancha difuminada en los registros de pasado; traté de recordar su voz, pero los rugidos de la ciudad terminaron por distorsionarla y pervertirla para siempre. De todos modos, invocar mi antiguo comodín no serviría de nada, ya era hora de mentalizarme en perderla, después de todo su autoridad no tenía jurisdicción fuera de mi mente, ella estaba en un lugar muy lejos de allí y algún día partiría para hacia puerto inalcanzable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      No había diferencia entre mirar por la ventana y ver una figura miniatura retorcida en el vidrial de enfrente, que, se supone, era yo, o verme en el espejo del baño. Finalmente era igual de irreconocible en ambos, no lograba identificarme, mi esencia se había escurrido entre la pared y si acaso dejó un par de grietas que trataron de violentar la uniformidad del muro. &lt;br /&gt;Salí a la calle con un traje ejecutivo barato que encontré planchado por ahí en el piso. Supuse que para sobrevivir debía adoptar una rutina que mantuviera ocupado a ese cuerpo que me secuestró. Al inicio me costaba distinguir entre los adoquines y los transeúntes, se parecían tanto, pero poco a poco me acostumbré y pude mirar sus caras atormentadas, inexpresivas que atestiguaban torturas similares a la mía, y en general, era difícil verlos parpadear, respirar o sonreír. Cada paso me llevaba hacia un lugar nuevo que no conocía, más aún así no me sentía perdido, sabía qué hacer, hacia a donde ir y cómo actuar, pero ese sentimiento de extrañeza no se iba, ni siquiera podía pronunciar mi nombre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Alienado de todo lo que era, de mi entorno, de mis amigos, de mi familia. El mundo dentro del cual me forjé un día cambió de pronto, los que me rodeaban estaban lejos y tenían canas, algunos se habían casado y tenían hijos, algunos más  murieron.  Y yo, tenía asomo de barba, medía metro ochenta y tenía una profesión por ejercer, ahora tenía que danzar el baile de la productividad y las responsabilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      No había vuelta atrás, en mi sueño anterior creí haber estado viviendo la realidad que sucedió a una alucinación inconsciente, pero todo era una ilusión, el mundo era ahí, en ese momento, o al menos, tenía que actuar como si así fuera. Tal vez, el día que llegue a sentirme cómodo, otro amanecer me elevará a una nueva irrealidad por vivir, aún más traumática que la anterior, hasta que un día simplemente no despertaré.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-661391803455541678?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/661391803455541678/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=661391803455541678' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/661391803455541678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/661391803455541678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2009/10/inconclusion.html' title='Inconclusión'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-7223746120459235374</id><published>2009-10-15T19:31:00.001-06:00</published><updated>2009-10-15T19:33:21.263-06:00</updated><title type='text'>Géminis</title><content type='html'>Y el géminis amoroso te cuenta palabras de alivio, que desvanecen aquellas penurias que todos asumen producto de la paranoia, del masoquismo que pretende dividir la razón de la estabilidad mental con su ejército de fantasmas. Los besos plásticos de la máscara se sentían tan reconfortantes; sus ojos, aunque semiocultos, prometían lechos de rosas y caminatas por el bosque, pero algo seguía inquietando al loco, vanas suposiciones tal vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Por suerte para la justicia, el géminis es experto en la mentira, más no sabe guardar sus huellas, no hay mejor detective que aquel que practica a ser traicionado todas las noches sin cariño; en el mundo no hay trama más compleja que la tejida por una mente en desasosiego con el mundo. Finalmente, ni el más diestro maestro del engaño es capaz de esconder su nuca para siempre, a partir de ese momento, la confianza forzada se convierte en ingenuidad, y las tribulaciones subjetivas devienen en intuición casi mágica. Más el premio de la agudeza no es otro sino correr el telón que oculta los guiones escritos por todos, finalmente, nuestro don supremo se convierte en un castigo, penetramos el averno y los demonios materializan nuestra  prognosis infernal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Ya sé porque nos llaman locos, después de todo somos capaces de descubrir las nucas costrosas que casi todos ennegrecen fundamentados en la libertad y el gozo; tienen miedo, por eso nos recluyen en manicomios, celdas donde las verdades solo rebotaran en el prístino blanco de las acolchonadas barreras, y mientras ellos afuera, continúan la danza sobre las tablas, con mucha utilería y palabrería.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-7223746120459235374?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/7223746120459235374/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=7223746120459235374' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/7223746120459235374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/7223746120459235374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2009/10/geminis.html' title='Géminis'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-3333930696308411088</id><published>2009-08-27T01:01:00.004-06:00</published><updated>2009-08-29T12:56:47.560-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='física'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dogmatismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='religión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciencia'/><title type='text'>Religiones Encubiertas</title><content type='html'>Las probetas y las placas de Petri poco a poco se van emplazando en el nuevo púlpito, donde de paso, el predicador substituyó la sotana por una bata blanca. Las liturgias ya no son pasajes bíblicos, sino leyes de la termodinámica, y de nuevo, antiguos revolucionarios son, en boca de otros, multiplicados como los nuevos dogmas por vencer, en contra de su principio originario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Plantean ecuaciones matemáticas en pretensión de socavar las últimas esperanzas de las masas ennegrecidas por el hambre de sus jefes. Aducen que los males del mundo se deben a las mentiras de la fe, a la autocomplacencia como una conducta humana vergonzosa, solo vista en aquellos indignos e incapaces de pensar por su propia cuenta, los que dan solución a las incógnitas invocando las nubes del cielo…las ovejas…pero, los rebaños también se empapan de órdenes superiores en los auditorios de la Academia, también reflejan un fin, y no precisamente uno muy noble, después de todo, por las venas de la ciencia también corre oro, brillante oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incuestionables los párrafos de sus libros, a pesar de saber bien que no se puede meter al universo en una gaveta, cerrarla y pasar al siguiente problema, como si la Teoría del Todo fuera un crucigrama de domingo. Su verborrea intenta escribir en piedra las palabras que los revolucionarios admitieron en arena, pues tras cada marea baja se necesitan reconstruir las carreteras de nuestra percepción existencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verdaderamente, la línea entre cielo y tierra se desdibuja conforme los cables del titiritero se entrelazan mientras se dramatiza la pelea entre muñecos, finalmente, monigotes del mismo artesano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prefiero no escribir mucho al respecto, prefiero que el lector se forme un criterio pero...solo quiero aclarar algo, soy agnóstico, casi ateo. Solo por aquello que confundan mis posturas religiosas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-3333930696308411088?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/3333930696308411088/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=3333930696308411088' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/3333930696308411088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/3333930696308411088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2009/08/las-probetas-y-las-placas-de-petri-poco.html' title='Religiones Encubiertas'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-4956391943652573913</id><published>2009-08-23T00:28:00.002-06:00</published><updated>2009-08-29T12:54:59.890-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='egoísmo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='individualismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='positivismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mentira'/><title type='text'>Teórica libertad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;Los cables eléctricos cercenaban las nubes algodonadas y de paso servían como estación de reposo para los cuervos  durante su tiempo ocioso. Así podían parlotear sobre las últimas novedades en su negro mundo; en esta ocasión, la muerte por inanición de un compañero de especie, hecho que se comenzaba a hacer común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos lanzaban los típicos comentarios de lástima engrandeciendo al difunto, olvidando como en vida más bien le aborrecían y por dentro se decían “ya era hora para ese inútil“. Entonces un ave pensativa que miraba a las nubes se reincorporó a la conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Realmente considero a la supervivencia como una cosa sencillísima, consta únicamente de tomar decisión tras decisión. – propuso el filósofo emplumado. – Nuestro corazón siempre nos da pistas sobre el camino correcto, es sentido común, pero siempre somos unos vulgares conformistas que preferimos desperdiciar nuestros días volando pico en estos cables en vez de ir diligentemente a conseguir alimento, tal como lo dictan nuestros instintos y con esto haber tomado la decisión correcta. – sentenció gravemente mientras levantaba el tono de su voz, todos habían hecho silencio total para oírlo – ¡No movemos ni media ala!. Tal vez por esto se haya generalizado el odio hacia nuestra humilde especie. Si van a un parque humano cualquiera y observan, únicamente verán palomas infestando el espacio, y todas siendo alimentadas por esos caprichosos humanos. ¿Acaso han visto ustedes que esos feos lampiños dejen sus mascotas muertas o las sobras de su carne a nuestra merced?. – prosiguió el hábil orador, ahora siendo escuchado atentamente por toda la bandada que comenzaba a emocionarse - En todo caso, la solución está en nuestras manos, todo lo que necesitamos sea agua, carroña, pareja, refugio, está dispuesto en la espesura del bosque justo en las afueras de esta jungla de concreto.  Aún así, seguimos muriéndonos de hambre ¡no tiene sentido colegas!. Después de todo, los cuervos son más viejos que la civilización humana, nuestros ancestros no necesitaban reposar en estos malditos cables para hacer su día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuchicheo comenzaba a sobreponerse al silencio y cada vez eran más los cuervos que asentían al escuchar esas palabras, la atmósfera de reivindicación, de acción comenzaba a nutrir los bríos de la multitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto una fuerte brisa sacudió el cablerío y con ella vino una intensa peste a muerte, lo que despertó el hambre de algunos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No seamos cuervos involuntariosos, con solo el acto de desear se puede obtener cuanto queramos. Así que compañeros, propongo que cumplamos nuestra noble misión, ese olor delata una vaca muerta, suficiente festín para todos. ¡Enrumbémonos hacía allí como nos dicta el corazón!. – finalizó el agitador, cuya habladuría caló el ánimo de la bandada, que unánime se hizo al viento en busca de su carroña indisputable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los pocos minutos las decenas de aves divisaron el gran mamífero tendido sin vida sobre el zacate, entre la sombra de un par de cipreses. Los individuos comenzaron a dar vueltas en círculo alrededor del cadáver mientras los primeros aventurados aterrizaban cerca. Pronto, eran todos los que se zambullían sobre el cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco después, unas gigantes sombras eclipsaron el sol y alertaron al grupo. Los poderosos zopilotes estaban atisbando al mismo animal, únicamente afinaban detalles antes del ataque. En picada cayeron las gigantes aves amedrentando a los cuervos. Cuando extendían la envergadura de sus alas parecían premoniciones de muertes prematuras, con ello rápidamente la pasión se convirtió en pánico y los cuervos volaron despavoridos antes de siquiera imaginarse un enfrentamiento contra tales bestias del aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Huyan escorias, ustedes jamás podrán disputar nuestros alimentos, nuestro abrigo, nuestro territorio. ¿Cómo se atreven a tan solo haberse acercado a nuestra presa?, es una transgresión al orden, ustedes abajo, nosotros arriba. Tal vez en un par de días esta vaca esté putrefacta y ya no nos apetezca, entonces ustedes podrán llenar sus pequeños estómagos con algo de carne y bacterias. – gritó uno de los zopilotes mientras las otras aves huían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los pocos días, al menos una decena más de cuervos habían sucumbido al hambre, y había poco que pudieran hacer. Ni las palabras, ni la buena voluntad, ni el querer, ni las fantasías, ni el status quo, ni la teórica potencialidad infinita de todo ser alcanzada a través del deseo y la perseverancia, podían llenarlos y perpetuarlos como especie. Más bien parecía ser la voluntad de los zopilotes de dejarles sobras podridas la que los mantenía con vida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-4956391943652573913?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/4956391943652573913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=4956391943652573913' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/4956391943652573913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/4956391943652573913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2009/08/los-cables-electricos-cercenaban-las.html' title='Teórica libertad'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-5058749901172985437</id><published>2009-07-30T23:00:00.006-06:00</published><updated>2009-08-07T20:48:18.750-06:00</updated><title type='text'>De océanos y distancias, fuego y presagios.</title><content type='html'>Las marcas en mi cuerpo no son&lt;br /&gt;indelebles recuerdos , sino&lt;br /&gt;tristes resabios que pronto sanaran.&lt;br /&gt;Que mal…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que aún destilo lágrimas&lt;br /&gt;de cuando en cuando&lt;br /&gt;con solo curiosear tu suerte&lt;br /&gt;con suponer, imaginar, inventar&lt;br /&gt;el lugar que te alberga ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa misma suerte me despelleja,&lt;br /&gt;machaca con sus colmillos&lt;br /&gt;las mariposas de mi estómago&lt;br /&gt;vertiendo ácidos y olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me incompleta, discurre océanos&lt;br /&gt;entre tu buena suerte y mi desdicha&lt;br /&gt;Sonreís, lloro. Ambos somos felices.&lt;br /&gt;Pero yo sigo aquí. Y mi felicidad&lt;br /&gt;en realidad no existe&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy feliz por vos, es tu camino&lt;br /&gt;Yo entiendo: es tu cosmogonía&lt;br /&gt;tu renacer, tu nueva vida.&lt;br /&gt;Pero en mi cotidianidad, no es más&lt;br /&gt;que arrancar una página de la vida,&lt;br /&gt;arrugarla, romperla, esconderla,&lt;br /&gt;pero sin antes voltearla, superarla,&lt;br /&gt;agotarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deseo retornar las manecillas&lt;br /&gt;y hacerme masoquista&lt;br /&gt;tomar el bus y verte,&lt;br /&gt;aunque sea una tarde vez más.&lt;br /&gt;Pero a estas alturas&lt;br /&gt;de seguro un océano&lt;br /&gt;ya divide nuestros cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pensar que ayer&lt;br /&gt;tan solo una mirada nos apartaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He acá una poesía. Casi nunca escribo poemas, y usualmente no lo hago muy bien, creo que esta no es la excepción. Más en todo caso, la utilicé como medio para desahogarme un poco. Aunque odio enclicharme y enmarcar la poesía en mi y mis sentimientos, cosa que generalmente no me gusta en otros autores. Pero bueno...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco me siento tan tan mal. Creo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-5058749901172985437?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/5058749901172985437/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=5058749901172985437' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/5058749901172985437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/5058749901172985437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2009/07/de-oceanos-y-distancias-fuego-y.html' title='De océanos y distancias, fuego y presagios.'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-1515141155078083417</id><published>2009-07-24T15:15:00.001-06:00</published><updated>2009-07-24T15:21:33.868-06:00</updated><title type='text'>Espíritu Débil</title><content type='html'>La agilidad era necesaria para sortear el tránsito por la calle peatonal, que a esas horas de la mañana se poblaba de seres dispuestos a nadar en la rutina de un día más de muchos que, sin grandes acontecimientos, se apilarían para contar una u otra biografía relámpago. Los alaridos de comerciantes dispuestos a lo largo de la avenida hacían cacofonías en contrapunto. Cada segundo nacía un nuevo grito publicitando chucherías chinas o películas pirata. Los indigentes se arrellanaban en el lecho adoquinado, costrosos y hediondos parecían esculturas urbanas que, después de todo, eran la concreción del modo de vida citadino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel caminaba presuroso, refugiándose del sol en las sombras de los pocos edificios altos levantados alrededor. A pesar del apuro le parecía imperioso admirar el carnaval donde los vendedores despreciaban a los indigentes, los transeúntes relegaban a los mercantes, y Daniel despreciaba a los que despreciaban…los indigentes repudiaban todo, aún que esgrimieran a Dios y su perdón divino como razón para atenderlos. En una valla en media calle se leía ”Esa mujer amada merece lo mejor para este 15 de agosto, regálele cocinas WomenAid“ y mostraba la imagen de una esbelta modelo cocinando y sonriendo al mismo tiempo, algo distante de su madre amargada y desgastada. Sorprendente que, tan pronto como el calendario hiciera del día del padre un ayer, ya los publicistas forraban la ciudad promocionando el día de la madre. De la nada y por la desatención a la realidad, se tropezó con la prótesis de pierna de un mendigo que cascabeleaba monedas en un vaso. Mientras procuraba equilibrio, el viejo le espetó una risilla pícara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Diay muchacho, aunque sea déme cien pesos para mandar la pata al taller – dijo entre risas acercándole el vaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recién incorporado se rebuscó un par de monedas dentro del pantalón y se las dio al hombre.&lt;br /&gt;-    Gracias mi hermanito, que Dios lo bendiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Tranquilo, más bien perdón – respondió Daniel suavemente tratando de aligerar el bochorno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese pequeño episodio por alguna razón le despertó el hambre, y recordó no haber desayunado. Debía comer algo para completar sus compromisos, de otro modo se vería atascado en una fila o en un bus  y las tripas se retorcerían en amenaza de desmayo . Así decidió dirigirse a una soda que se veía en la esquina. Se sentó en una banca de madera frente a una larga barra cubierta de cerámicas. A su izquierda estaba una vitrina de vidrio desplegando empanadas de queso que vertían grasa sobre el plato, emparedados fríos y enyucados del día anterior. Una mujer de corta estatura, con una red en el cabello y tez oscura se acercó a atenderle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    ¿En qué se le puede servir muchacho? – preguntó la mujer con un marcado acento extranjero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel la miró casi con cierta duda y desconfianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Si buenos días, señora. ¿Tiene desayunos? – preguntó con un tono frío y monótono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya tomada la orden, la mujer encendió un televisor situado en un estante esquinero de su lado de la barra. De éste poco se podía ver, ya que una gruesa película de grasa difuminaba las imágenes. Daniel se quitó la mochila que andaba sobre la espalda para colocarla en otra silla, pero antes decidió sacar aquel periódico con editorial de izquierda que tanto le gustaba comprar, ya que él admitía cierta simpatía por la estética socialista, sin haberse comprometido nunca en alguna causa de este tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            “Desempleo aumenta al 8%, Sector de la construcción se contrae un 50%“ rezaba el titular del periódico. Tras cada vuelta de página una nueva mala noticia se anunciaba a Daniel,, y el denominador común para todas ellas era la siniestra y negligente administración de parte de un gobierno adicto al capitalismo, los rascacielos y el dinero.  En el televisor grasoso se sintonizó el noticiario de las mañanas.  “Policía finalmente desaloja a los vendedores ambulantes en Heredia“ contaba el presentador mientras se mostraban imágenes de tres policías apaleando en el piso a una señora cincuentona y con un vestido floreado. “Que se busquen un trabajo de verdad esos vagos. ¡El que es pobre es pobre porque quiere! Trabajos dignos hay por todo lado. “ aseveró un viejo encorbatado al noticiario desde su camioneta negra, ostentosa y lujosa como el carruaje de un noble francés de hace cuatro siglos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La curiosidad obligó a Daniel a dividir su atención entre ambos medios de comunicación. No era tan fácil asimilar y aceptar las posiciones del papel contrapuestas a la televisión (todo lo que digan allí es cierto ¿no?). Sus dedos arrugaban la esquina de la página para pasar a la siguiente. “Construcción de nueva represa inundará pueblo colonial y reserva indígena“  decían las grandes y rojas letras impresas en el pliego. Daniel trataba de reflexionar un poco el asunto mientras mojaba un poco de pan en la yema cruda del huevo desparramado en su plato. Se llevó el trozo de bollo a la boca dejando sus labios amarillos y llenos de boronas. Entonces le llamó la atención el televisor de nuevo, transmitían la entrevista de un importante ingeniero con su gran casco amarillo, “¡No sé en que mundo viven estos ambientalistas!. Si construimos plantas térmicas, se quejan de la contaminación y el alto costo de la electricidad, y si hacemos plantas hidroeléctricas, ¡inundamos todo!. Pues el desarrollo no es gratuito“. Posterior a eso, los anuncios comerciales atiborraron el televisor de canciones estúpidas, mujeres imposibles y estafas maquilladas como menús económicos de comida chatarra. Inmediatamente después, la pantalla se hizo blanca y apareció una bandera de Costa Rica acompañada de las notas de algún himno entonado solo en alguna fecha patriótica indigna de remembrar, dado que no implicaba regalos y alegría para el mundo entero. Era una cadena televisiva donde el presidente haría gala de sus talentos diplomáticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“…algunos me han criticado por ser uno de los hombres más ricos de Centroamérica, por poseer empresas, casas, influencias. Aseguran que soy incapaz de comprender al pueblo, pero creo que los comprendo mejor que nadie, ya que de una u otra forma todos anhelan estar en mis zapatos. Pero les aseguro que soy un hombre honesto, dispuesto al servicio del pueblo, ese es mi único objetivo…“. De vuelta al papel. Siguiente página: “Comisiones millonarias cobradas por el presidente son pagos por clientelismo político“, “Terrenos arrebatados a campesinos son ahora villas privadas de varios miembros del gabinete“&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    La verdad es que si, el que es pobre es pobre porque quiere. En este mundo existen demasiadas formas de hacerse rico. – comentó Daniel a la señora que atendía mientras pagaba su desayuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    -Si, pero la mayoría no son correctas. – acotó la extranjera mientras le daba el cambio a Daniel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Pero aquellos que se ven perjudicados hoy pueden ser beneficiados mañana. Es pura astucia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    No esté tan seguro, llevamos generaciones saliendo por dentro, y siempre somos los mismos – respondió la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Quien sabe…nadie conoce a la gente la verdad – dijo Daniel mientras contaba su cambio y fijaba su mirada sospechosa en la señora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se levantó, se puso la mochila y abandonó el local. Se diluyó con el flujo de gente y no se hizo notar más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-1515141155078083417?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/1515141155078083417/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=1515141155078083417' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/1515141155078083417'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/1515141155078083417'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2009/07/espiritu-debil.html' title='Espíritu Débil'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-7630117299579543876</id><published>2009-05-18T22:07:00.002-06:00</published><updated>2009-05-18T22:08:57.906-06:00</updated><title type='text'>Chavelazo</title><content type='html'>La lluvia azolaba la tarde y los charcos aparecían poco a poco.  Él golpeteaba el piso para chapotear el agua, le gustaba ver su cara deformada por las ondas del charco incipiente. Mientras, se mantenía bajo el pequeño techo en la entrada de su casa, esperando ese taxi que le pondría fin a una etapa.&lt;br /&gt;Las alcantarillas rebalsadas creaban ríos urbanos, su fauna eran bolsas de plástico y pañales usados. Levantó la cabeza y frente suyo miró aquel eterno terreno baldío, cuya tapia de zinc herrumbrado estaba en gran parte tirada sobre la acera, forrada con propaganda electoral que la lluvia lavaba y descubría capas más viejas de afiches, ninguno de su agrado. – Cada pueblo tiene al líder que se merece – se dijo en un tono apagado y melancólico, después tiró un suspiro irónico&lt;br /&gt;El taxi se estaba tardando mucho, así que decidió abrir su periódico, el último de aquella rutina masoquista diaria de conocer los acontecimientos nacionales. Por unos años dejaría de llenarse los dedos con esa tinta vergonzosa.&lt;br /&gt;“Aplastante derrota a proyecto de ley para Uniones Civiles homosexuales” rezaba el titular, y aparecían la foto de un diputado con la cabeza en las manos sentado en su curul. Otra foto en la portada mostraba a una pueblerina en pocas ropas, medio bizca, con estrías, pero ahí estaba, semidesnuda aumentando las ventas del diario. Una columna a la derecha anunciaba el contenido de esa edición: chismes faranduleros, crónica del último reality, articulos de opinión de derecha conservadora (“…la pobreza es un estado mental, el que es pobre es pobre porque quiere, no permitamos que la retaguardia mental nos amarre al subdesarrollo, tenemos que ponerlos a trabajar…”) –Maldito periódico, la calidad de impresión es horrible, la redacción da lástima, no sé como en este lugar se le llama periodista a semejantes bestias…cada pueblo tiene al periódico que se merece, supongo – y después lanzó el periódico al aire, el cuál se deshojó y se empapó rápidamente en el suelo.&lt;br /&gt;- Malditos taxis, siempre tarde, todos aquí son iguales, no los soporto – seguido golpeó con frustración el portón a su espalda -…no me soporto, me tengo que curar, son como infecciosos. – Se estaba carcomiendo por dentro, se sentía rezagado y quería incluirse en el mundo, ese mundo que veía por la ventana de plasma y le causaba terrible envidia.&lt;br /&gt;Un claxon retumbó e hizo eco por toda la calle, ya se aproximaba el taxi. Rápidamente trató de verificar si no había olvidado algo. Palpó su bolsillo, pasaporte listo, documentos de admisión listos.&lt;br /&gt;-    ¿Usted llamó al taxi papillo?&lt;br /&gt;-    Si&lt;br /&gt;-    Listo, suba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         El auto lo hacía abandonar esas calles que fueron su paisaje, con un taladro de mirada dijo adiós a los drogadictos y sus cartones, a las montañas de bolsas verdes llenas de basura esperando hasta el otro mes cuando las llegaran a recoger, y de la compañía de agua, que estaba rompiendo una calle recién asfaltada porque la Sala Constitucional así lo ordenó. - Apúrese, quiero largarme ya. – dijo al taxista. La ansiedad lo carcomía, el miedo a volar se había eclipsado totalmente, él solo quería estar lejos, necesitaba la dosis de metrópoli, de sensatez, otro sol, al menos uno menos tropical.&lt;br /&gt;El viaje comenzaría ahora, el desligamen de la paria para él. Ansiaba poner pie en los adoquines parisinos y preguntar: “Excuze moi madmoiselle. Quelle autobus j’abord pour aller a La Sorbonne?”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-7630117299579543876?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/7630117299579543876/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=7630117299579543876' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/7630117299579543876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/7630117299579543876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2009/05/chavelazo.html' title='Chavelazo'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-2954207933736972442</id><published>2009-05-09T02:30:00.004-06:00</published><updated>2009-05-09T10:36:44.293-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pirámide'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='social'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='apoteosis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sabios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='trinidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cambio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='conciencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='secreto'/><title type='text'>El Camino Truncado</title><content type='html'>El eco bailoteaba de pared en pared en la polvorienta estancia. Después de tantos años volvió a vibrar algo, en aquel lugar donde los años se contaban como segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La transgresión a la totalidad eran rumores de pasos que subían con apuro y el rechinar de clavos con madera podrida le hacía coro. La vía a la apoteosis se hallaba en una escalera de caracol cuyo aspecto distaba mucho del encanto hedonístico de los antiguos panteones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta ya poco podía  privar de la sabiduría amen de sus años, por ende su herrumbrada cerradura no fue mayor reto para aquellos pasos que trajeron al transgresor de estancias polvorientas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió la puerta rápidamente, creando una ráfaga que se sucedió de polvazales, rompiendo el obsesivo orden que el tiempo había impuesto para todas las cosas. El umbral dejó penetrar así al primer visitante, en quién sabe cuánto tiempo. Aquellos misterios se veían la cara de nuevo con un ser humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por alguna razón la visión se desempeñaba mejor allí que en las nocturnas escaleras, a pesar de que aún no habían fuentes de luz apreciables, excepto la linterna del curioso, que procedió a apagar. Una tenue luz metafísica iluminaba de dorado todo dentro esas cuatro paredes, especialmente al gran armario que yacía justo frente a la entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún con la nube de polvo no asentada, se podía distinguir al lado del armario un escritorio bastante viejo, hecho de madera ahora carcomida, y encima un tintero semivacío. Las paredes y el piso estaban formados de tablillas de madera bastante afectadas por el tiempo, con más de un hoyo que suponía nidos de termitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente volvió al portal y hacia las escaleras gritó: “¡Lo encontré, al fin es nuestro!“. Entonces, por un segundo un escalofrío bajó por su médula y el tenue brillo parpadeó rojo intenso. Pasado el extraño segundo volvió en sí y de inmediato hurgó torpe y rápidamente dentro de los bolsillos de su pantalón. La mano izquierda salió airosa con una extraña llave entre los dedos. Una llave larga, vieja, con una compleja combinación de muescas, relativamente intactas para la edad que atestiguaban con el opaco del metal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A cada paso hacia lo interno de la habitación, el mortal tenía que lidiar contra las murallas de telarañas que generaciones de bichos construyeron como epítome de la ingeniería arácnida.  Temía estar destruyendo una obra de la paciencia que cobrara venganza por la ofensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El individuo miró hacia el techo, y encontró explicación a la iluminación: nueve gemas, dispuestas en los vértices de tres triángulos, emanaban de sí aquel dulce fulgor, como si de la madera brotara ámbar. Al mismo tiempo, los escalones más allá de nuevo se estremecieron con presurosos augurios de unas dos personas subiendo por ellos. Y la luz ámbar parpadeaba al son de cada paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El venturoso extraño, llave en mano, se dispuso tan rápido como le permitía la percepción del tiempo y las tablillas podridas hacia el armario. Conforme se acercaba, aquella llave sin brillo comenzaba a vibrar, tras cada paso más fuerte. El corazón mortal a penas podía resistir la presión del momento…las llaves no vibran y las gemas no resplandecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, el brillo se apagó, y se oyó desde el umbral de la puerta: “Aquí estamos…ahora saca eso“.  La oscuridad era absoluta, hasta que de la llave emanó un brillo azul profundo, y un zumbido rompió en los oídos de todos. Aquel de la llave sintió la unísona frecuencia del zumbido y la vibración del objeto en su mano, pero no se dejó aturdir más y continuó el avance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan solo a un par de pasos más tarde, la llave vibró tan violentamente que los dedos mortales fueron incapaces de sostenerla y la dejaron  caer. Mas antes de tocar suelo, la llave cambió su brillo a ámbar, igual que hicieron las gemas, y levitó por un par de segundos antes de volar rápidamente hacia la cerradura, ansiosa por acoplarse hermética después de tantos calendarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las puertas del mueble comenzaron a abrirse; las bisagras estaban tan viejas que polvo de herrumbre caía al suelo conforme se movían. Finalmente giraron ciento ochenta grados cada una y develaron su gran tesoro: nueve libros apilados uno encima del otro. En su lomo de cuero resaltaban escrituras desconocidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Al fin, he aquí los secretos de los cuales nos privan, que utilizan clandestinamente para construir con avaricia torres de marfil y paraísos orgiásticos con lo que nos pertenece, condenándonos a infiernos no merecidos. Malditas sanguijuelas, ahora si devolveremos el balance y os despojaremos de sus egos infinitos y elevaremos a toda una raza a los cielos, la pirámide se ha invertido“&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grito de dolor fue ensordecedor. La sangre bañaba el mango del puñal que se retorcía dentro del cuerpo de aquel hombre con tal de que sus viseras cercenadas le apagaran la vida. Cuando sus párpados pesaron tanto como la muerte, se apagó también la voz con las respuestas que prenderían las llamas en los corazones. El camino a la apoteosis colectiva se llenó de penumbra otra vez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-2954207933736972442?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/2954207933736972442/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=2954207933736972442' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/2954207933736972442'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/2954207933736972442'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2009/05/el-camino-truncado.html' title='El Camino Truncado'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-2344607091983378107</id><published>2009-01-07T22:51:00.002-06:00</published><updated>2009-01-08T01:16:18.204-06:00</updated><title type='text'>Asesinato Social</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 2.3  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 		P.first-line-indent { text-indent: 0.5cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Los trapos mojados eran lanzados violentamente contra la pila. Las gotas de jabón salpicaban en la cara de doña Irma, a veces llegaban hasta su ceño fruncido. Su respiración empezó a acelerarse. Tomó un gran suspiro y...&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- ¡David! Bajale el volumen a esa cochinada, estoy harta de oir esos alaridos! - gritó la madre desde el cuarto de lavado.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Como jode esta señora. No comprende que no son alaridos...es música, mi música. - se dijo en voz baja.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Todo en esa habitación estaba siendo estremecido por las voces guturales que emitían los parlantes de la computadora de David. Hasta el póster con un patrón irreconocible, que se suponía era el nombre de un grupo, rodeado de un pentagrama invertido y una crucifixión donde Cristo parecía tener cuernos y una erección.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- ¡David! Es la última vez que te lo digo. Bajale el volumen a esa cosa, parecen perros y gatos agarrándose.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Mami es música, entienda, es música. Cuando me pida que le baje el volumen a la música lo hago, pero los únicos alaridos  que hay que callar aquí son los suyos.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Inmediatamente, la penumbra y el silencio inundaron el cuarto. Las luces, el telvisor, los alaridos, todo se apagó.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- ¡Suba el breaker! Mami...¡le voy a decir a mi papá! Usted nunca me deja en paz,&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;David tomó su silla y la lanzó al suelo. Se tiró en la cama y se durmió, para tratar de desvanecer el enojo.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Era viernes, faltaba casi hora y media para el atardecer, las nubes anaranjadas y el aire fresco invitaban a disfrutar el final del día, y como era viernes, de la noche, madrugada, y posterior resaca.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;El vaivén del tintineo delataba la presencia del muchacho. Cualquiera pensaría que era el gato y su collar, pero no, David no había terminado de abrochase las botas, y las hebillas bailoteaban sin control.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Ya pactada la reunión social se disponía a engalanarse en sus atuendos imponentes, totalmente negros y publicitando alguna banda de música pesada, botas altas y pulseras con picos y clavos. Era su uniforme, el cual variaba si acaso cuando iba a visitar a su abuela. Su uniforme y el de muchos.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Mientras se ponía delineador de ojos negro, cantaba el coro de la canción que sonaba por todo el cuarto, pero solo se podía entender palabras aisladas como “cunt”, “christ”, “satan”, “fuck”. El adoraba la música con temática satánica, y entre más blasfema fuera, mejor. A pesar de que frente a sus amigos si acaso se consideraba ateo, y ante a su familia nunca se atrevía a negar ni aceptar la fé católica, solo titubeaba y abrazaba el beneficio de la duda.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Sus ojos listos significaban el fin de su ritual estético, y ya estaba presto a verse con su círculo social.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Bueno mami, ya me voy&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- ¿Cuando volvés? - respondió doña Irma con un tono sospechoso.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Más tarde, en la noche seguro.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Cuidado viene muy tarde, y nada de hacer loqueras.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Si si bueno, hasta luego.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Ay espérese, lo tengo que persignar.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Bueno bueno.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;El corazón de David empezó a palpitar muy rápido justo cuando comenzó a girar la perilla de la puerta, lo cual expondría su escandalosa facha a la juiciosa opinión pública. Sabía que todas las miradas le pertenecerían a lo largo del trayecto hasta el punto de encuentro. Su música no eran alaridos, era una expresión de odio hacia los dogmas de la sociedad, su apariencia era una forma de vida, no una moda adolescente o una blasfemia incoherente, al menos según él, pero pocas veces se había sentado a debatir sobre religión con alguien&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;La parada del autobús estaba cerca de su casa, así que en pocos minutos lo abordó. Su nerviosismo aumentó y no por nada. Tal si fuera una morena en minifalda, todos clavaron sus ojos en él. Los cuchicheos le botaban la cara por la vergüenza que sentía al imaginar todos los comentarios burlistas suscitados por su presencia, se sentía desnudo.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Se dedicó a buscar asiento rápidamente, pero para su mala suerte, no había ninguno. Fue el único pasajero de pie hasta la siguiente parada.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Al cabo del tiempo llegó a su destino. Estaba a unos pocos pasos de sus amigos, que a lo lejos ya se hacían notar. Una negra multitud había casi que tomado por la fuerza la plaza.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Ellos mismos se hacían espectáculo público. Tenían un soez vocabulario y vociferaban blasfemias contra un grupo cristiano que predicaba la salvación a compás de tres cuartos con acordes de principiantes. Dios no reparó en darles mucho talento.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- ¡Mirá quien viene! Es Balzamuth – dijo un miembro de la negra multitud a los demás. Mientras otro se lanzaba encima de David para darle un abrazo.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- ¿Qué pura vida Sucubus? - respondió casi ahogándose.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Acá en todas, cagándome en Cristo por ser el maldito mesías de los descerebrados cristianos.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Mejor cuénteme dentro de cuanto nos vamos a la fiesta. Necesito alcohol urgentemente, mis venas están hartas del sobrio amor de Dios en ellas.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- En media hora.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Una carcajada rompió la atmósfera y llamó la atención de ambos.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- ¿Qué, cuál es el chiste? - preguntó el amigo de David&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Mae mae, ojo: Habían un emo, un punk, un metalero y un gótico en un bar... -  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- ¡Ah no!, mejor ni me lo cuente, es más viejo que cagar sentado.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Que amargado, ¿qué es que te gustan los emos? - dijo David&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Nada que ver, a esos malditos los odio. Son un poco de carajillos que solo saben mariquear y cortarse. Es pura moda esa cosa.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- ¿Me va a decir que a usted nunca le han dicho que usted anda de negro solo por moda? - inquirió David&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Si si, pero nosotros somos de verdad, nosotros sentimos el odio en la sangre, no es moda, es un estilo de vida.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Supongo...pero, ¿para qué blasfemar tanto contra esta gente si lo que buscamos es que nos respeten?.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Es divertido ¿no?.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;De pronto unos silbidos interrumpieron la plática. Un muchacho desgarbado, caminaba cerca de ellos. Su cara era irreconocible, se perdía entre su pelo lleno de productos de salón, y una suéter morada y negra con gorro ocultaba el resto de su cabeza. Tenía el pantalón  tan tallado que podían apreciarse las rodillas casi como si estuvieran desnudas.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- ¿Qué hace en la calle a estas horas emo cabrón? Su mama lo va a regañar.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Si, largo de aquí, vaya córtese a su cuarto si no quiere que lo matemos. - decían los amigos de David.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Un escupitajo le aterrizó en cara y las carcajadas reventaron. El jóven se inmuto y apresuró el paso. Entonces alguien envuelto en una gabardina negra se interpuso en su camino y lo empujó.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- ¿Para donde cree qué va? - dijo  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- No me toque – respondió en un tono cortante.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Otra figura de negro llegó a acosarlo y pronto el enjambre se hizo alrededor de la presa.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Primero eran empujones, y cuando cayó al piso, comenzaron las patadas y los golpes, la negra multitud se había lanzado casi en su totalidad encima del&lt;i&gt; emo&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;. David entre ellos. Él solo estaba viendo, cuando de pronto notó que un amigo suyo se salió de la muchedumbre con las manos llenas de sangre y los ojos totalmente descubiertos en asombro. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Pronto todos se apartaron también, asustados por la sangre y dejaron al jóven acosado descubierto con un puñal ensartado en el estómago. Él sostenía el mango con sus manos mientras vomitaba sangre y pedía ayuda, pero la dispersión de todos fue inmediata.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Luces azules dieron vuelta por todos los edificios circundantes y las sirenas empezaron a sonar.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt; &lt;span style="font-style: normal;"&gt;David también corrió lejos, no sabía a donde ir, pero si lo relacionaban con esto sabría que no podría depararle algo bueno. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;La adrenalina no daba abasto y David se arrecostó sobre una pared, justo a tiempo para no ser atropellado por la ambulancia que irrumpió en el paso peatonal por el cuál corría.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Mierda – eso fue lo único que pudo articular, su opinión general del asunto.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Alguien lo tomó por los brazos y tan pronto volvió a ver, se le erizaron los pelos. Un policía, enorme, lo había apresado.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- ¡Al piso ya! - gritó el policía.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Pero yo, yo...yo no hice nada. - titubeó David, lo cuál fue respondido con un puñetazo en la cara y la pérdida de conciencia.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Un fuerte movimiento lo despertó y golpeó su cabeza contra la puerta del camión de policía que lo transportaba. Sus manos estaban esposadas y todo en sus bolsillos había desaparecido.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Estaba consternado, arrepentido, asustado más que nada. Una persona había sido gravemente herida y el estuvo ahí, no lo detuvo, no lo criticó, tal vez murió, nadie sabe. Pero iba camino a algún lado, probablemente uno no muy bueno.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Se sentía sofocado por el intenso calor que hacía, y ni una gota de agua. Manchas de sangre decoraban el metal y su ferroso olor le daban ganas de vomitar.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;El camión se detuvo, sintió alivió y un leve mareo por la brusca forma de manejar del chofer. Escuchó voces por unos segundos, después alguien empezó a abrir la puerta, y el sol del atardecer se introdujo por la rendija cada vez más grande, camuflando las manchas de sangre.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Una figura le indicó que saliera. Por fin pudo estirar las rodillas y ya no tenía que sentarse sobre sus manos. Un policía lo guió dentro de un edificio. Habían otros oficiales custodiando tipos en harapos con un fuerte olor a sudor y otros más pulcros pero con miradas penetrantes, las cuales ningún pasajero de bus prejuicioso podría emular.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Este es uno de los camisas negras – informó el policía a el oficinista, el cual empezó a rebuscar papeles.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- ¿Su nombre es?&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- David Fernández Camacho – respondió cabizbajo y con un tono lento David&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Edad&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Dieciséis&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- ¡¿Dieciséis?!, cada día vamos peor. Oficial quítele las esposas, ya conoce la política con menores.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Y así prosiguió hasta que el oficinista obtuvo cuanta información necesitaba.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Lo condujeron hasta un sótano, el área de celdas. Un carcelero comenzó a abrir su celda.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Espere, ¿no hay agua?.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Si claro, allí – y señaló un estañón debajo de un grifo herrumbrado y lleno de líquenes que goteaba de vez en cuando.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Ya no tengo sed .&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;La celda estaba sola, tuvieron algo de compasión. El servicio sanitario era una pieza de concreto, taqueada. Las heces flotaban desde hacía quién sabe cuándo.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Podía oir el televisor del carcelero, estaban dando las noticias&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Una turba descontrolada de bándalos atacó a un joven hoy, en media plaza central a vista y paciencia de todos. El joven sufrió de varios golpes y patadas y una apuñalada en el estómago. Lamentablemente murió camino al hospital. Hay siete detenidos, los cuales según el jefe de la policía, serán juzgados en las próximas horas. Oigamos las declaraciones del cruzrojista.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Emm bueno, el masculino presenta desfiguración en el rostro, un ojo desorbitado, múltiples hematomas en todo el cuerpo. Una apuñalada letal en la zona de la panza, desangró toda su sangre y bueno emm, heridas incompatibles con la vida. Él murió camino al hospital, en la ambulancia. - dijo con un acento campirano y mala pronunciación un socorrista.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Es hora de su llamada – dijo el carcelero.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- ¿Aló? Jorge...soy yo, David.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- ¿Que querés ahora?&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Es que...es que...estoy en la cárcel, en la cuarta comisaria, vení, pero no le digás nada a mami.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- ¿¡Qué putas hiciste ahora!? - respondió el hermano de David sumamente enfadado.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Yo nada, pero mis amigos mataron a alguien.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Ya voy para allá... - dijo lacónicamente  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;David no podía hacer más que sentir gran culpa, sentía el remordimiento carcomiendo sus tejidos y sabía que los problemas a penas estaban por comenzar.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Su hermano está aquí.- anunció el carcelero.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- David...¿Qué hiciste?&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- ¡Nada!, se lo juro, no hice nada – dijo David sollozo, a punto de reventar en llanto.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;- Si si, no creo que hayás sido capaz. ¿Pero cuantas veces te dije que estas amistades no te sirven de nada? Solo andan juntos para sentirse más fuertes, para sentir que son alguien, porque fuera de ellos no son nadie. Así son todos, y no me refiero a tus amigos metaleros, sino a toda la gente que tienen que definir el mundo y a la gente con palabras cortas: &lt;/span&gt;&lt;i&gt;trendie, punk, hip hopper&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;. Critican a todos y no se ven en un espejo, todos son perfectos. No pueden tolerar a alguien que no quepa en su catálogo de estereotipos, y más rápido lo etiquetan y critican. Vos tenés mucho potencial como para que lo gastés con estas parias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Jorge pero no todos son así, no generalicés.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Véalos...corriendo como los seres más miedosos del mundo. ¿Esos son los tipos que enjachan a todos? Blindados en picos y cuero, y no son capaces de afrontar las consecuencias de sus actos. ¿Qué es lo que buscan: a satán o a algún amigo real?&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Bueno pero...  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Listo señores, ya es hora de ir a la fiscalía – dijo un policía interrumpiéndolos.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Jorge tengo miedo, yo no soy así.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- No, vos no sos así.&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-2344607091983378107?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/2344607091983378107/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=2344607091983378107' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/2344607091983378107'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/2344607091983378107'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2009/01/asesinato-social.html' title='Asesinato Social'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-4095874740559437634</id><published>2009-01-05T20:36:00.001-06:00</published><updated>2009-01-05T20:42:11.395-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='represión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='milicia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fascismo'/><title type='text'>Comunidad </title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 2.3  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 		P.first-line-indent { text-indent: 0.5cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;La oscuridad solo era vencida por la tenue luz que escapaba por los bordes del gigantesco panel de vidrio polarizado ubicado en la pared, como de dos pisos de altura. Allí estaba el c&lt;i&gt;uarto de control.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;En la pared opuesta al &lt;i&gt;cuarto de control&lt;/i&gt;, se encendieron unos pocos focos, vertiendo una gris luz  y a la vez descubriendo una enorme insignia, que pendía unos ocho metros del techo, pero aún así estaba suspendida a casi veinte metros sobre el suelo.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;La insignia era una estrella de siete picos y se levantaba encima de todo.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Acomodados en perfecta alineación, totalmente erguidos, habían unas dos mil figuras ahí dentro. Unísonos, todos vestían botas negras altas, camisetas negras con la estrella y pantalón fatigado.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Verlos inspiraba miedo y lástima. Maquinas programadas sin personalidad, alienados de todo lo humano.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Cascos ocultaban las expresiones. Tenían dos lentes de vidrio redondos para permitir la visión, cubría toda la cabeza en aleaciones metálicas, más estaba seccionado para poder levantar la careta y removerlo.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- ¿Cómo se sienten hoy hijos míos? - retumbo una voz por todo el edificio.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Bien, orgullosos – replicó la totalidad de los hombres, con un tono invariable en la voz y sin exaltación alguna.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- No lo esperaba de otra forma –retumbó de nuevo – Sin embargo, nuestros informes revelan que uno de ustedes ha mostrado signos de inconformidad hacia nuestra acogedora comunidad. Haremos lo siguiente: Daré quince segundos, para que el rebelde pase al frente y exprese sus diferencias con nuestros métodos.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Todo permaneció inmutable, tan silente que solo la respiración coordinada de las filas se oía. La unanimidad fue rota entonces por el pequeño movimiento de cabeza de uno de los hombres, correspondido inmediatamente con la aparición de puntos rojos en la oscuridad del edificio, donde se hacían inciertas sus verdaderas dimensiones. Francotiradores amenazaban al transgresor de la totalidad.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Él desistió y no se movió ni un milímetro más.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Y así pasaron quince segundos, ningún rebelde, si existía, decidió darse a conocer.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;- Bien pues, no quería llegar a esto, verdaderamente me apena, pero tendremos que obtener sus sugerencias por la fuerza. Adelante agentes.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Al término de la frase, se abrieron decenas de compuertas, justo debajo del cuarto de control. De ellas brotaba una intensa luz blanca, sobre la cual bailaban las ondas de densa niebla.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt; Inmediatamente, interminables figuras humanas cruzaron el umbral y se esparcieron por todos los rincones.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Portaban chalecos antibalas negros y enormes rifles. Se colaron entre las filas, inquiriendo indiscrimidamente todo a su paso.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;A veces se detenían frente a alguien, vociferaban e increpaban coronando con un culatazo del rifle.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Un &lt;i&gt;agente de control &lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;se posó frente a aquel que había perturbado la calma con su cabeza. Lo taladró con el semblante unos segundos y dijo: – ¿Eres tú verdad?  Maldita comadreja malagradecida, deberían quemarte vivo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Furibundo le lanzó un puñetazo al estómago, pero el cadete detuvo su puño. Oprimió tan fuerte la mano del agente que los dedos de éste estaban a punto de escurrirse entre los nudillos como si se tratara de una barra de mantequilla.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- ¡Suéltame sucia rata disidente! - dijo casi implorando, con tono de amenaza vacía.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Un rápido movimiento torció la muñeca, crujió hasta que las astillas de hueso traspasaron el cuero de los guantes del soldado. Su garganta se contrajo para emitir un grito ensordecedor.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="text-indent: 0cm; font-style: normal;"&gt; El rebelde entonces rompió filas. Caminó y con su moción las luces rojas lo pintaron con amenazas de muerte. Para cuando había traspasado una fila ya todos tenían la atención sobre él. Los agentes se apresuraban a alcanzarlo. Iba ya pisando casi fuera de la formación cuando se oyó:&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt; &lt;span style="font-style: normal;"&gt;- Déjenlo, queremos oír todo lo que tenga que decir, somos una sociedad muy inclusiva.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Siguió avanzando, ahora todo se había calmado un poco, más había una gran tensión en el aire. Seguía pintado de rojo. Abandonada la formación detuvo su marcha. Dio media vuelta quedando de frente a todos.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Un reflector se encendió y de alguna manera le concedio la palabra. De nuevo la voz brotó.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Ahora si cadete, permítase expresar sus críticas.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Examinó rápidamente su entorno. A los flancos estaban ya formados los soldados, a penas se distinguían, los delataba el reflejo de las luces en los visores de los cascos. Al frente, sus compañeros, varios ya postrados en el suelo, quejándose de algún golpe, otros inamovidos y serios, como siempre. Detrás, la omnipotente ventana del cuarto de control.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Tengo que admitir que si, estoy en desacuerdo con sus métodos. Estoy harto de que nos impongan dogmas caprichosos, estoy cansado de no poder hablar sin ser espiado, no soporto más. Afuera me encantaba la buena comida, la música, hablar de temas polémicos. En cambio adentro solo nos permiten ver los noticiarios de la comunidad, leer sus periódicos parcializados, practicar sus deportes, me volveré loco...exijo un cambio...&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- ¿¡Cambio!? - interrumpió violentamente la voz – El cambio es rotundamente inadmisible en estos confines. Nuestra reputación y éxito se basan en el establecimiento de férreos códigos de disciplina, y estos no son maleables a voluntad del disciplinado. ¡Es ilógico! Jaja, no puedo evitar reírme con la idea de cambiar regímenes por los sometidos a sus códigos. Si quiere también podríamos permitir que elijan el color de sus uniformes o la fragancia de las almohadas.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Pues señor, difiero – y pronto se llevó las manos a la cabeza y empezó a hacer algo en su casco.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- ¿Qué hace cadete? - preguntó un soldado.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Existir de nuevo...&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Pero, el casco, se lo está quitando.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Si, soy alguien, demostraré lo que pienso, verán mi cara, sentirán lo que yo siento. Afuera siempre quise ser artista, pues supongo que al fin lo seré.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;De pronto todos los soldados se irguieron y comenzaron a agruparse, y recitaron todos en coro:&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Artículo 57, Canon de comportamiento personal. Los internos en la Comunidad deberán portar siempre, sin excepción, el casco de reglamento. Expresiones corporales que puedan introducir ideas u opiniones subversivas y contrarias al bienestar general, serán reprimidas&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- Mi obra maestra – y procedió a levantar la careta del casco, revelando una cara  irrigada por abundante sudor y una espesa barba descuidada. Sus ojos mostraban un fuerte cansancio, hartazgo de todo, una intensa decisión de acabar con aquello que le molesta tanto.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;-¡Reprimanlo! - ordenó lacónicamente la voz. In so facto a eso, una lluvia de proyectiles abatió al rebelde, cuyo cuerpo se tendió al suelo pintándolo de rojo. Pero su cara estaba expuesta, todos la vieron, ya el daño estaba hecho.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Cuando el eco de los disparos se disipó después de unos segundos, el silencio cubrió el recinto en un manto negro de incertidumbre. Las ideas en todos se acomodaban, nadie se movía a la expectancia de que alguien lo hiciera primero.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Un sonido metálico interrumpió la agitada calma: un casco estrepitándose contra el suelo. Un cadete nervioso veía a todos sin conocer la dimensión de su acto, pero todos podían verlo, sabían que sentía. Se sentía desnudo ante las miradas y las balas, sabía que ambos lo penetrarían juiciosamente sin piedad.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Los lásers se posaron en su cabeza, pero antes de ser asesinado, otro casco retumbó en el suelo, y otro, y otro. Los disparos respondían con rapidez a los rebeldes.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;- ¡No toleraré una revuelta! - dijo la voz – Decretaré estado de emergencia.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;En menos de un segundo, todas las compuertas por las que salieron los soldados se cerraron, las luces del cuarto de control se apagaron, y el sonido de un gas siendo liberado en el lugar empezó a inquietar a todos, agentes y cadetes.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Ahora contra el piso se estrellaban los cuerpos inconscientes de todo el que estuviera adentro. Pronto cada uno moriría, y nadie conocería nada sobre el episodio ese día. Después de todo nadie preguntaría por ellos, ni siquiera tenían nombre.&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-4095874740559437634?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/4095874740559437634/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=4095874740559437634' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/4095874740559437634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/4095874740559437634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2009/01/comunidad.html' title='Comunidad '/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-9182127471513007820</id><published>2008-12-01T11:38:00.001-06:00</published><updated>2008-12-01T11:39:40.433-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materialismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='consumismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ostentación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pene'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='apariencias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexualidad'/><title type='text'>Les presento a mi pene: Leviathan</title><content type='html'>&lt;p class="first-line-indent"&gt;¿Han notado esa rara tendencia de la gente a ponerle nombre a cosas inanimadas? A mi se me hace un poco ridícula a veces.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Supongo que alguien que nombre a su Ferrari o sus nuevos implantes, intenta darle énfasis a esa posesión material. ¿Será orgullo, alarde, materialismo?. No sé, pero he decidido unirme a esta tendencia.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Les presento a mi pene: Leviathan.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Algunos dirán que suena muy jactancioso, otros que es complicado de pronunciar. En mi defensa, siempre digo que me encanta la mitología.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Pero más allá del nombre, creo que deberían notar lo extraño en elegir ese...órgano, específicamente. Hay manos, ojos, pies, engrapadoras, guitarras, computadoras, pero, elegí mi pene. ¡Pero lo único extraño es el nombre!&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;He ahí la razón por la cual le puse Leviathan. A nadie parece molestarle tal despliegue de pedantería...¿nombrar el pene? Dios, es algo que solo un verdadero patán haría, un acomplejado machista, que cree que haciendo demostraciones descaradas de virilidad le valdrá estatus social. Pero la única queja que recibo es la rareza del nombre.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Me siento como cuando era niño, jugaba con mis amigos “Guerra de países”. En resúmen, la dinámica consistía en elegir el nombre de un país y lanzar un balón al aire (interesante manera de amenizar los conflictos bélicos) mencionando el país de otro, y esa persona tendría que apechugar el perseguir a los demás. Yo siempre escogía Emiratos Árabes Unidos o  Turkmenistán, algo complicado de pronunciar.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;La diferencia de entonces, es que cuando tenía ocho años si quería aparentar tener conocimiento infinito y ganar posiciones en el escalafón del barrio (y tal vez atraer la atención de alguna niña, pero posteriormente me tope con la verdad: El conocimiento no atrae mujeres bonitas, a menos que conlleve títulos y dinero). Era tan fácil como abrir el atlas y aprenderme nombres raros de países raros.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Hoy mis actos son en forma de denuncia, mi granito de arena para cambiar a la sociedad. Algunos se apegan al comunismo, otros se convierten en bomberos voluntarios o limpian las playas siniestradas por derrames de petróleo. Pero yo elegí magnificar la imagen de mi pene, y mi porte de macho en sí, a modo de mini experimento social.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Como todo experimento decidí aplicar un poco el método científico. Algo me acordaba de lo que aprendí en el colegio.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Empecé por plantear una pregunta: ¿Qué tanto la magnificación y ostentación pública son caminos válidos para obtener beneficios en la sociedad?&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Procedí a la investigación de fondo, que en realidad fue hablar del tema en bares con amigos, y preguntarle al psicólogo de mi mamá que pensaba al respecto. Y llegué a la conclusión de que la manifestación más obvia de este fenómeno se da en el campo sexual, el cual termina siendo la culminación de casi todo acto social.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Formulé la hipótesis: El concepto del &lt;i&gt;bigger better &lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;es tan campante en los componentes de la sociedad, inclusive en aquellas élites “intelectualmente superadas”, como cuando éramos niños de ocho años. En nuestra infancia claro, era más obvia, no teníamos ni tacto ni sutileza, pero cumplía la misma función que en todas las etapas de nuestra vida: Impresionar, batallar por esa hembra en celo, por ese puesto de trabajo, por ser el macho alfa del grupo de matones, o en su defecto, escalar más alto en la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="text-indent: 0cm;"&gt;Pensé en muchas cosas para poner a prueba la hipótesis: Comprar ropa nueva y fingir ser un joven empresario; decir que soy asesor legislativo y cautivar con una verborrea poseedora de total irracionalidad, más la cual sería imperceptible para la rubia despampanante que estaría a la par mía. Al final como ustedes ya saben, decidí hacer algo más sencillo y opté por hacer de mi pene una prosopopeya machista.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Leviathan y yo fuimos entonces de gira, con una misión importante bajo el brazo.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Siempre que se presentaba la posibilidad, hacía mención del bautizo de aquel miembro masculino, ya fuera en clases de historia, en la carne asada familiar, frente a mis amigas, hasta con la cajera del banco.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;He recibido muchos comentarios. Un amigo, tipo promedio de la sociedad me dijo  “Mae, le hubieras puesto 'Cuello de jirafa' o '&lt;/span&gt;&lt;i&gt;Perling&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;'”. Un snob compañero de la universidad más bien opinó “Ciertamente suena jocoso, más la referencia a un monstruo bíblico tan conocido solo me hace pensar en su falta de creatividad y soez, reduciendo el erotismo a una vulgaridad carente de mística. Personalmente le llamaría tras algún titán griego” (de nuevo, ¡desplegando su sabiduría para que me rinda a sus pies!, ya me acordé porqué no le hablaba. Su pene tal vez sea una gigantesca biblioteca llena de libros que nunca ha leído, de la cual se ufana cada vez que lleva a una pseudo bohemia a sus sábanas.).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Al final, las pruebas lanzaron resultados un tanto extraños. No era exáctamente lo que esperaba. Pero bueno, después de todo simplemente hablar de mi pene no me brindaría un harén de féminas &lt;/span&gt;&lt;i&gt;per se&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;, pero como todo, con la interpretación adecuada pude leer lo que andaba buscando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;El sentido de normalidad en darle cara al pene era lo mismo, a su debida dimensión, que considerar normal a un viejo de sesenta años en un descapotable rojo con una esbelta mujer de unos veinte. El hecho de que se llamara Leviathan es como que el viejo tratara de conquistar a la mujer comprando una excavadora, es raro, pero al final ella sabrá que esa excavadora es síntoma de dinero, ergo, sex appeal.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;Entonces obtuve mi resultado. Nadie puede escaparse de la dinámica social que pretende subir y subir, figurar. Algunos tratarán de exprimirle un jalón más al puro que el resto, otros de tener la decoración hogareña más exótica (pero inútil).  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Podremos tener ingeniería genética e internet, pero seguimos comportándonos como cavernícolas, es más, a veces veo algún documental de chimpancés en National Geographic cuando me aburro de los tontos &lt;/span&gt;&lt;i&gt;realities&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;. Los monos son más simples, es como “psicología para tontos”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;En fin; nombrar mi pene va más allá de poder sustituir la frase “Voy a mojar la sardina” por “Voy a mojar al Leviathan”. Es una manera de burlarse de todos, desnudando su superficialidad (a pesar de que muchos creen haber vencido esa etapa).  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="font-style: normal;"&gt;El problema es que únicamente yo entiendo el chiste, y no tiene sentido reirse solo. Es como ver una comedia un jueves en la noche sin nadie cerca, no tiene la misma gracia. Es más divertido estar rodeado de gente en un cine con la que se pueda lanzar carcajadas, y mirar al otro con cara de “Ves, entendí el chiste”.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Ni yo me escapo de estas conductas. Pero para terminar déjenme reformar una frase popular que reza &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Tanto tienes, tanto vales&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;. Tengo que admitir que el materialismo no es la única forma de figurar en la sociedad. Recordemos que hay hippies que rechazan a priori cualquier manera de consumismo, o gente que con costos puede costearse comida y un par de láminas de zinc para vivir, pero al fin y al cabo, todo mundo se circunscribe a círculos sociales, los cuales tienen jerarquías y conductas que las llevan a encabezarlas. Reformo la frase a: &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Tanto ostentas, tanto vales&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-9182127471513007820?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/9182127471513007820/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=9182127471513007820' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/9182127471513007820'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/9182127471513007820'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2008/12/les-presento-mi-pene-leviathan.html' title='Les presento a mi pene: Leviathan'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-693178351489927368</id><published>2008-11-29T18:21:00.001-06:00</published><updated>2008-11-29T18:25:01.447-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='navidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='consumismo'/><title type='text'>A penas era septiembre</title><content type='html'>&lt;p class="first-line-indent"&gt;Hace tres semanas estaba de camino a la parada de bus, atravesando una avenida peatonal adoquinada, y como siempre, observaba el patrón del piso, y sus rupturas, como las costras de quien sabe qué cerca de los basureros, o los espacios vacíos, donde alguien por alguna razón removió un adoquín.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Había una bandera de Costa Rica hecha de papel, mojada y destruida en el suelo, y como no. hacía cuatro días se celebró la independencia, y todos fingieron tener fervor por el país y pegaron banderitas en la ventana, hasta el 16 de septiembre, cuando ya había pasado de moda eso de amar a su patria.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Subí la vista; alguien me ofrecía un volante, y por cortesía siempre los acepto. Aunque gracias al hecho de pasar de lunes a viernes a las 7 a.m y a las 5 p.m por ese mismo trayecto, ya casi podía predecir el encabezado del volante. Lo tomé y dije “gracias”.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Lo observé rápidamente y tuve que contener las ganas de decir en mi mente “¿Qué cabrones cursos baratos prostituyen ahora?”...estupefacto leí: “Cursos de personificación de Santa Claus, tan solo 25.000 el mes. Aprenda a sacarle sonrisas a los niños en sus regazos en un curso corto que le abrirá oportunidades laborales”.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Normalmente me hubiera sacado una pequeña risilla interpretar el mensaje pedofílico de doble sentido, o la demagogia en prometer oportunidades laborales para imitadores de Santa Claus. Pero lo que más me impresionó, es que, ¡a penas es septiembre!.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Supuse que simplemente era una premura poco común, pero...analicé un poco más el paisaje, y de las decenas de ventanales habían ya un par con parafernalias verdes, rojas y blancas...muñecos de nieve y gordos arios en traje de esquimal rojo (en medio trópico) saludaban desde el segundo piso a los transeuntes, que a penas y salieron con vida y sin hipoteca del día de la madre.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Pero bueno, en fin, desde septiembre tendrían muy en cuenta las promociones de esa ventana, para cuando su billetera volviera a tener algo para arrebatarle, además de los &lt;i&gt;bauchers&lt;/i&gt; de la tarjeta de crédito.&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;Un par de días después, visité el supermercado, necesitaba unas cuantas cosas para sobrevivir...paté, queso maduro, salchichas importadas, etc etc.  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;El guarda de seguridad me miró extraño, como todo mundo lo hace supongo. Yo me limité a tomar impulso con el carrito y subirme en el, cada cinco o seis metros volvía a impulsarme, y así me hice a través de la puerta automática (no me gusta envejecer).  &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;El aire acondicionado me tornó la pie de gallina, pero, de mi vista no se pudo escapar, un colosal gordo ario en traje esquimal rojo, bueno, un Santa Claus. Era ridículo, si el en vida hubiera sido luchador de sumo podría haber sido una réplica a escala. Era muy rojo, muy campante, llamativo, navideño, y siempre acompañado de un &lt;i&gt;snowman&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;. Al menos ahora había aire acondicionado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent" style="text-indent: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Captaba muchas miradas ese estante navideño...pero, era septiembre ¿cómo diablos van a mercadear el nacimiento de Cristo a estas alturas? Es más: ¿qué tienen que ver el polo norte, los renos voladores, fábricas de juguetes, duendes y trineos con el nacimiento de Jesús?. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Más bien suena como el cuento que más de un fanático religioso tacharía de satánico, puesto que presenta influencias de “mitologías paganas” y “manifestaciones de magia y oscurantismo”. La verdadera navidad es instalar un portal, llenarlo de musgo, ponerle muchos santos italianizados, ovejas, su respectivo pastor, el ángel y la estrella de Belén, tal vez un río y montañitas...ah y la vaca (las señoras tampoco quieren envejecer y se divierten haciendo maquetas, no solo yo.)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Posteriormente, justo cuando arribe la navidad, se pone al niño Dios en su cuna (bueno yo lo ponía en una caja de fósforos), con la tez blanca como leche, las mejillas ruborizadas, sus rizos pelirrojos y ojos azules. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Servida la cena, se abren los regalos que hicieron fluir el aguinaldo hacia el olvido, se bebe el rompope (más ron que pope) y se hace un rezo. Bueno en mi casa es más como un poco de merengue y Joan Manuel Serrat, con vodka y pierna de cerdo, pero mis padres son ateos y son sinceros: usan las festividades navideñas para hacer fiestas, no para engañarse a sí mismos y mal dar culto a su mesías.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;¿Ya ven? No puedo evitar repugnar la significancia de ese maldito aire navideño en pleno septiembre. Es casi como estar en una sala de lobotomía, donde a todos les ponen un casco con un montón de cables y luces, y les empiezan a lavar el cerebro con catálogos de perfumes y tiendas de juguetes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Pero igualmente, conseguí mis víveres y no me dejé indignar más por la presencia macabra. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Un par de semanas después, ya en octubre, la perdición había comenzado. Y no había mejor forma de darse cuenta que, abriendo el refrigerador y viendo la caja de leche con motivos navideños.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Ya en la calle uno veía un par de autos con un ciprés amarrado en el techo. Las palabras aguinaldo, fin de año, regalos, vacaciones, playa, se oían frecuentemente, lo cual me causaba una nostalgia innecesaria.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;La indignación ahora si no la pude ocultar. Los programas matutinos y sus efímeros reportajes sobre donde conseguir las mejores gangas y que tipo de muérdago obtener. Los guardas de seguridad me veían aún con más sospecha, tal vez creían que les iba a robar el aguinaldo, que de todas formas faltan dos meses para que les entreguen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Parece que todo mundo se abstrae de la realidad poniendo cintas de colores y nieve falsa por toda la casa, pero me sigue pareciendo un acto inverosímil, irónico, hasta sarcástico casi. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="first-line-indent"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Supongo que me dedicaré a seguir mi vida, esperando que el próximo año la gente tenga menos dinero y más hambre como para pensar en esas cosas, y se les caiga el negocio a estos ventanales pomposos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-693178351489927368?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/693178351489927368/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=693178351489927368' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/693178351489927368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/693178351489927368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2008/11/penas-era-septiembre.html' title='A penas era septiembre'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-8596692111673833492</id><published>2008-11-05T23:03:00.003-06:00</published><updated>2008-11-05T23:10:41.196-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='laberinto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='frustración'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rutina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pesadillas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sueños'/><title type='text'>Laberinto Onírico</title><content type='html'>&lt;pre class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/pre&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Que molesto que es todo...ya no puedo sobrellevar mi rutina diaria, he venido en una espiral descendente, no me permite ni siquiera sentarme en mi oficina sin cabecear. Ya no puedo sostener el pulso firme en los dedos, y mucho menos aportar como antes en las juntas de la directiva. Ahora parezco un simple secretario tomando actas, a veces hasta confundo el año en que estamos cuando escribo las minutas.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; La fatiga me tiene harto. Cuando a penas son las ocho de la mañana me siento como si la luna estuviera asomándose por la ventana.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  Antes no tomaba café, ahora me siento indefenso sin una taza humeante en el escritorio, a las que usualmente les disuelvo una o dos tiaminas, a veces la receta ha comprendido anfetaminas, pero la verdad solo agravan el problema del sueño...todo por no querer dormir.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Anoche por ejemplo, decidí que iba a afrontarlo, trataría de dormir. El cansancio extremo me ingresó al sueño profundo en pocos minutos, a pesar de las dudas que tenía sobre querer soñar.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Y ahí empezó...mi sueño: De pronto, levanto la cabeza, estaba sobre mi escritorio, en mi oficina, pero todo estaba apagado. Al parecer me había tomado una siesta que se prolongó hasta la marca de salida. Supongo que mis compañeros no me despertaron por lástima, ya tenía muchas ojeras y se tornaban antiestéticas.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  El reloj marcaba la media noche, y la penumbra completa cubría la planta. Todos se habían ido menos yo, que estaba solo en ese gigantesco espacio, lleno de cubículos, que a excepción de las fotos de uno que otro familiar, eran todos igualmente grises.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Por la ventana solo se veían nubes rojas, diría que eclipsaron al sol del ocaso, pero su color era tan intenso, que no podía ser jamás el sol, es como si las nubes se hubiera cubierto de sangro, que tal vez se evaporó a millones de litros por segundo del suelo empapado. Quien sabe que clase de tormenta podrían desatar.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; El resto de la vista no era muy prometedora. Sesenta y siete pisos hacia abajo, en la acera, no se veía ni una sola persona transitando, de hecho, en las calles no habían autos, ni buses, ni nada... la ciudad se había enterrado en el silencio, sus sábanas eran rojas, y solo se oía la respiración del viento ferroso.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Las grúas, que usualmente adornaban el paisaje en constante construcción, estaban tan herrumbradas que un par no pudieron soportar más su brazo precipitándolo al piso. Muchos rascacielos tenían varias ventanas rotas y estaban en total abandono. Un tramo de la carretera elevada se había desplomado.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Todo estaba pintado con sombras, con un filtro rojo. Excepto la valla publicitaria que promocionaba una pasta de dientes, pero aún así, estaba totalmente empañada en suciedad.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; No esperé a descubrir que más había, porque en realidad ya lo sabía...era esa pesadilla de nuevo.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Apliqué las técnicas de sueño lúcido que aprendí hace unos años en aquel curso de meditación...”Esto es un sueño, esto es un sueño...despertate!”  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Inmediatamente abrí los ojos, empecé a gritar. Di un brinco fuera de la cama y caí de bruces en el piso...creo que me dio un ataque de nervios o algo así, porque de pronto empecé a arremeter contra mi cama, ese lecho que todas las noches me daba miedo. Primero volqué el colchón, removí una de las tablas que lo soportaba, y la empecé a estrellar contra la pared, hasta que se partió en dos&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Por todo ese ruido mi perro llegó y comenzó a ladrar, lo que me hizo entrar un poco en razón, y pues ahí me encontré: Medio enrollado en la sábana, agitado, con los ojos casi desorbitados, y la tabla destruida de una cama en mi mano. Supongo que fue un reflejo...&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Esa cama me aterrorizaba cada noche, era como un foso que se escondía bajo el cubrecamas, siendo el sueño la carnada perfecta. Su fondo era un pantano, las paredes llenas de musgo hacían resbalar a cualquier que tratase de escalar. Y si, la traté de destruir para no afrontar más mis miedos, pero evidentemente fue inútil.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Toda la vida tuve mal dormir. Desde pequeño me desvelaba leyendo novelas de ciencia ficción, que provocaban que terminara viendo marcianos con pistolas de desintegración térmica, hombres lobo tratando de saciar su sed de carne conmigo o un cuarto de tortura de la mafia neptuniana, donde las más extrañas bestias del sistema solar me atormentaban por información que yo no tenía.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Tuve que aprender a convivir con ello. Hasta que finalmente, cuando las pesadillas se tornaron incesantes, decidí por...no dormir, o al menos no entrar a la etapa de sueño profundo, lo que implicaría estrés y fatiga constantes.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Los recuerdos sobre la pesadilla de la noche anterior estaban tan frescos que no podía evitar ver constantemente por la ventana para confirmar que las nubes eran blancas y el anuncio de pasta de dientes estaba en buen estado.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; A veces cuando alguien entraba a mi cubículo con una de esas típicas torres de carpetas, me lo imaginaba muerto.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Pero no pude evitarlo, caí dormido sobre el teclado...&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Tan fresco estaba la pesadilla, que parecí haber ingresado en su continuación, como que si mi fatiga fuera tan grande, que realmente nunca me desperté por completo y el sueño quedó ahí en mi memoria a corto plazo, esperando a ser finalizado.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Levanté la cabeza del teclado, y ahí estaba ese resplandor rojo desangrando el memo que la tachuela fijó en la pared prefabricada.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Por alguna razón sentí que tenía que llegar a algún lugar, y sabía exactamente a donde era: Al otro lado del largo edificio (malditos ingenieros), donde era la sala de reuniones, era.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; El terror subió y subió por mi cuerpo, cuando colmó mi pecho llegó a mi cabeza, y la perdí, caí en estado de pánico y acaté a correr como desgraciado a través de ese laberinto prefabricado de murallas incoloras, solo bañados por unos cuantos rayos de intenso rojo.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Cuando aún mi silla daba vueltas, escuché un golpe a unos cubículos a mi izquierda, y mi corazón se aceleró, ya sabía que era.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Seguí corriendo, y a los pocos metros, sentí alguien se abalanzaba a mi espalda. Era uno de ellos...  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Nos batimos en el suelo unos segundos, no tuve piedad, lo mordí, lo pateé, y finalmente logré escaparme, no sin antes propinarle una patada en la cabeza.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Esas criaturas eran hombres, o algo así. Tenían todos camisa blanca y corbata negra, el mismo estilo de zapatos y eran calvos. No tenían muchos rasgos faciales, solo pliegues en la piel donde asomaban intentos de labios y nariz, y se hundían unas depresiones donde debían ir las cuencas. La piel que los cubría asemejaban tejido de cicatriz. No tenían boca, eran mudos, pero un murmullo fantasmal brotaba como de la nada cuando estaban cerca, indistinguible, sabía que eran palabras solo por el fuerte siseo.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Cuando retomé mi curso vi que dos de ellos me seguían por el pasillo, no eran muy rápidos, pero eran muchos, y creo que podían teletransportarse a voluntad.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Traté de sortear mejor el laberinto, ya lo había hecho varias veces, y pues entonces medité un momento mi ruta, lo que me hizo ir más directo hacia mi objetivo y no golpear contra todas las paredes a mi paso.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Por fin logré llegar a la entrada del cuarto, resguardada por una puerta doble de madera gruesa...y la abrí.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Adentro, el cuarto parecía como el cuarto de control del laboratorio de un científico loco (o proyecto ultra secreto del gobierno), lleno de consolas, paredes llenas de cables y luces, y no había piso ni paredes, solo una malla metálica que permitía ver todo eso. En la pared opuesta a mi, había una mesa ovalada, con una mujer bellísima sentada con las piernas cruzadas en ella, tapándose los senos con el brazo derecho, mientras con el izquierdo me hacía señas para que me acercara.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Yo sabía que si lograba alcanzar a esa mujer, lograría acabar con las pesadillas, al igual que sabía donde quedaba ese cuarto, y como eran los hombres sin cara...ya había vivido eso, era instintivo. Pero, en ningún sueño, logré alcanzar a la mujer, no logré descruzar sus piernas ni quitar su brazo, mucho menos darle un beso, ella era mi salida, pero...siempre me cortaba la garganta uno de esos sin-rostro, siempre...y nunca podía alcanzarla...ese era mi mayor miedo: afrontar la frustración de nuevo, y no tanto el dolor “físico” que me causaba y el terror que me invadía...sino nunca advertir a ese maldito que siempre me degollaba. Era lo que quería evitar cuando dormía, la verdad.&lt;/p&gt; &lt;pre class="western"&gt;&lt;/pre&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-8596692111673833492?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/8596692111673833492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=8596692111673833492' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/8596692111673833492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/8596692111673833492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2008/11/reiteracin-onrica_05.html' title='Laberinto Onírico'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-8171620985927914876</id><published>2008-10-20T21:27:00.006-06:00</published><updated>2008-10-21T14:27:41.884-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carlos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tributo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='herrera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ventana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='paisaje'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='angustia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='salazar'/><title type='text'>Tributo a la Ventana</title><content type='html'>Me tome el vil atrevimiento de realizar un par de tributos a Carlos Salazar Herrera, en especial a su cuento "La Ventana". Solo espero que no se revuelque en la tumba por estos cortos párrafos que hice en su honor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;De rodillas al cemento destilaba el anuncio de su salida, usando el catre como escritorio. Tras cada párrafo sentía la brisa, impregnando el sabor a mar y orina.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;   &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt; Mientras exhalaba sus pulmones enteritos de ansias, su corazón latía más y más rápido, arítmico, por ese sueño de quitarle el herrumbre a la luna.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt; Se levantó con las rodillas pantanosas y siguió su día, su noche, su culpa, con la carta esperando por ahí la mañana.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt; Y así, la luna volvió a herrumbrarse y envió resabios de otros días.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt; El cartero ese día trajó la anunción exacta, programada, dentro de su bolsa. Ya había fecha para el día en que los pequeños duendes caóticos dejarían de velarla durante aquellas noches, postrada en su esperanza. Y ahora la luna, bailaba con la Osa Mayor...ya nada más hacían falta unas cuantas danzas más.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;_________________________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;El charco en el suelo, se alimentaba de gotas caídas del techo...caía una gota, comía un recuerdo...caía otra gota y de sus ojos emergía una poza. Las pupilas se abrían y abrían, pero no vencían a la oscuridad, más si al tiempo.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt; Los tímpanos vibraban al son del castigo, los llantos, los gritos, el tintineo...pero todo seguía oscuro, aún así, el dolor en su cuerpo era intenso, sus oidos le transferían cientos de pesares ajenos.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt; El fogón dibujaba abstracciones, provenientes de la mente de quien sabe quien, en su cara...esa noche había cambiado la ventana por esa llama.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt; Una taza de café estaba en una mesita a la par suya. Ya le habían robado un par de sorbos.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt; Su cuerpo estaba ahí, en la silla, no se movía, a excepción de los sorbos de insomnio. Su sombra se proyectaba por toda la sala, daba vueltas de acá para allá, caminaba en círculos y su oscura mano sobaba su mentón invisible.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153); font-weight: bold; font-family: arial;"&gt; Otro sorbo corría por sus venas, y la sombra se veía hasta la casa de enfrente, el adobe deliberaba con la penumbra aquella, le dio una palmada en la espalda. Ya la taza develó su fondo, y la noche frente al fuego se fue con ella.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adjunto La Ventana de Carlos Salazar Herrera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;El dijo, en una carta, que aquella noche regresaría... y aquella        noche, ella estaba esperándolo.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;Sentada en una banca de la salita, de rato en rato, desde la ventana, hacía        subir una mirada por la cuesta...hasta la Osa Mayor.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;Las casas, enfrente, blanqueadas con cal de luna, estaban arrugadas de        puro viejas.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;A veces, las luciérnagas trazaban líneas con tinta luminosa.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;El viento venía sobre los potreros cortando aromas de santalucías,        y entraba fragante por la ventana... igual que el gato de la casa.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;Del filtro de piedra caían las gotas en una tinaja acústica.        Caía una gota y salía una nota... Caía una gota y salía        una nota...&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;Sobre los tinamastes del fogón, el agua del caldero cantaba como        nunca.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;Un San Antonio guatemalteco, se había puesto negro de tanto tragar        humo de culitos de candela.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;La llama sobre el pabilo daba saltos sin caerse. Era un duendecillo de        fuego... Pero al fin, un gatazo de viento se metió por la ventana...        y lo botó.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;La mujer se fue para la cocina, le robó al fogón un duende        y, protegiéndolo con una mano, volvió a la sala.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;En aquel momento, entró él.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;br /&gt;El nuevo duendecillo proyectó en la pared un abrazo inmenso.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;--¿Qué querés?... -dijo ella cuando pudo hablar.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;--Dame un vaso de agua de la tinaja.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;br /&gt;Hacía...¡siete años! que tenía ganas de beber        un vaso de agua fresca y pura de aquella resonante tinaja, porque allá...        donde él había estado tanto tiempo, el agua era tibia y salobre.&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;Después... se puso a acariciar con sus miradas la salita de su casa.        ¡Su casa!... ¡Su hogar!... &lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;br /&gt;Entonces notó que su mujer le había hecho quitar los barrotes        de hierro a la ventana... &lt;/p&gt;     &lt;p&gt;Y con una mirada, destilando gratitud, le dio las gracias.&lt;/p&gt;          &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p&gt;De &lt;u&gt;Cuentos de Angustias y Paisajes&lt;/u&gt;, 1947&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-8171620985927914876?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/8171620985927914876/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=8171620985927914876' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/8171620985927914876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/8171620985927914876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2008/10/tributo-la-ventana.html' title='Tributo a la Ventana'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-485895260449320116</id><published>2008-10-09T00:21:00.000-06:00</published><updated>2008-10-09T00:23:40.472-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='plan'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materialismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='grandeza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='idealismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suicidio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>Culminación</title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; En la habitación solo se lograba oir el vaivén rechinante de la mesedora.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;**Es solo un borrador, no le he revisado la ortografía o el estilo, después lo hago, mientras, léanlo y opinen por favor :) **&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; El viejo contemplaba el mundo por la ventana de su estudio, como miles de veces lo había hecho, en esa y otras cientas de ventanas, era un ritual espectacular, tan solo una pequeña visión, pero el la sabía explotar, el podía generar un caudal de pensamientos impulsados por la curiosidad, la sed de conocimiento. Tratar de dimensionar la magnificencia y complejidad del baile de las hojas con el viento, por ejemplo, hacía a su mente volar por otros mundos, mundos donde una gran pizarra se erguía, siempre tratando de develar otro secreto más, otra divagación.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; La estancia estaba iluminada por algunas pocas candelas, el movimiento del fuego en la mecha lo hacía pensar que la lumbre era una fuerza caótica resistiéndose a vivir en los límites de la mecha mecha, esa llama quería huir, deseaba volar, ir más allá de su realidad, pero el universo de la candela se lo impedía, con esa lucha eterna se identificó el viejo durante toda su vida. El piano permanecía callado a la par del librero, en el muro opuestos a la puerta, dos menesteres vitales para el. ¡Cuantas melodías dieron explicación y nombre a miles de sentimientos allí mismo!, bastaba con levantar la tapa del teclado para exhortar a sus dedos de lucirse con esos sonidos que evocaban la sinestesia con el corazón y el pensamiento. Su librero, verlo era lo más cerca a poder palpar el conocimiento del viejo, un rastro que dejaba en el trillo del saber, pero claro, su inexactitud se definía a partir de la experimentación que siempre llevó a cabo, tratando de huir de los esquemas que solo podían causarle impotencia.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Y el escritorio, en medio de la habitación, siempre pasaba lleno de papeles con ideas e inspiraciones regadas por todo lado, la vieja computadora, usada a modo de máquina de escribir, frente a la silla, que permitía contemplar la ventana. Nunca se sabía cuando mirar por ella rescataría una idea suelta que el papel no capturó. Pero, esa noche, la máquina de escribir yacía al borde de la mesa con una manta blanca encima, guardada, su misión había terminado. Solo había un papel, una pequeña carta, en la mesa, lacónica.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; El sonido de la mesedora de pronto dejó de oirse, no se movía más, el viejo permaneció unos segundos inmovil antes de levantarse, y empezó a dar tímidos pasos, lentos, como si tuviera que volver a justificar su destino tras cada paso, pero poco a poco su cuerpo se dirigía hacia la cómoda detrás de su escritorio. Se posó frente a ella y abrió una gaveta tan ancha como el mueble mismo. Contenía  docenas de diarios y álbumes de fotos, otra ventana, pero esta era hacia el pasado, los pensamientos que evocaba, eran nostálgicos, a veces hasta dolorosos, otras gratificantes, dependía de cual página del diario estuviera abierta.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; “&lt;i&gt;Domingo 5 de octubre del 2008.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;i&gt;A partir de este día consagro mis diarios, la bitácora de mi vida, como necesidad de satisfacer esa masoquista curiosidad de ver hacia el pasado, y no para grabar los grandes acontecimientos, no, no necesito una autobiografía ni dispondré de datos para los historiadores, eso permanecerá siempre en mi mente, sino más bien, lo hago para recordar esos pequeños detalles que no retendré, esas pinceladas que dieron color a mi vida y determinaron épocas de mi ser, esas cosas cotidianas que antes pasaba por alto, y de pronto, la era siguiente las borró y sin darme cuenta, las olvidé. La funcionalidad de este diario será, transportarme a mi pasado, ilustrándome esas cuestiones mundanas que ninguna anécdota recuerda: Aquella camisa, aquella canción, aquel bar, aquella cara, la realidad, eso quiero grabar, la realidad.”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Así empezaba el primero de sus diarios, aún conservado por Damian, el cual se cumplió la promesa, y a pesar de la pared jactándose de un Doctorado Honoris Causa, y tantas otras distinciones, el creía que su mayor logro, fue serse fiel, para bien o para mal, pero logró consumar su plan de vida, que a pesar de haber tenido grandes giros y traspiés (nada sale como se planea, he ahí lo interesante de idear planes, ver como no se realizan y los eventos sustitutos) había seguido grandes premisas, aunque el último paso aún tenía que darse y este tal vez, era el más difícil.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; “&lt;i&gt;Lunes 13 de octubre del 2008&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;i&gt;Hoy fue un día sin mayores sobresaltos, logré levantarme temprano, por fin llegué temprano a clases en lo que va del mes, se me olvidó llevar la mensaulidad eso si, pero no importa, estoy ya en trámites para ingresar a la universidad, y eso me emociona mucho, es un mundo nuevo, no sé que me pueda deparar, espero que sea bueno. &lt;/i&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;i&gt;Bueno creo que aún no soy muy bueno en eso de plasmar detalles, con el tiempo tomaré práctica, de todas formas me quedan muchos días antes de mi muerte, muerte...jaja, tengo dieciocho años y ya estoy pensando en mi muerte. En todo caso, he decidido usar material de apoyo, compraré una cámara digital y adjuntaré fotografías, supongo que una imagen habla más que mil palabras.”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Y así aparecía la primera fotografía: Damian se mostraba frente a un edificio con otros dos jóvenes y un profesor, todos abrazados y sonrientes, se leía en un rótulo “Academia de Bachillerato Sirius”, el ver esa imagen lo conmovió enormemente, eran otras épocas, era un adolescente inmaduro, soñador, pero ahí estaban los detalles, ese rótulo significó mucho para el, también sus amigos y su profesor, personajes que vinieron y se fueron de la vida, como un trámite más, con ello un estilo de vida, una era llena de picardía, de vida, los locales de pizza y bares se juntaban con las primeras divagaciones, para así forjar a un Damian con tantos sueños como energía, contrastando con el viejo de la mecedora...una lágrima cayó sobre la foto.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Dejó el diario y su álbum correspondiente en la gaveta, sin embargo no la cerró. Entonces miró sobre la cómoda, y vió el cuadro de su familia reposando en un tapete, observó detenidamente la imagen, su esposa, su hijo, su familia, los seres humanos más cercanos a él, los que probablemente llorarían más su plan, pero aún así comprenderían lo necesario que era. Aunque para el no sería fácil, no sabía que pasaría con ellos, si los volvería a ver, si nunca más los toparía, era incierto.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Comenzó a ponerse sensible, no deseaba vivir esto, el había proyectado otra cosa, precisamente quería evadir el doloroso momento de ver la vida pasar frente a sus ojos, ahora todo el esfuerzo que durante muchos años que ahora mostraban un lado negativo: una revisión de la vida con lujo de detalles, diarios narrando las pequeñas cosas que afectaron la vida de Damian, los llaveros, copas y demás souvenirs de a cuanto lugar fue a parar, las fotos de viejos amigos y eventos, la taza de té que le dejó su esposa minutos antes, todo le causaba nostalgia.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  El piano que casi quería gritar alguna de las marchas negras que su maestro escribió pensando en la llegada de este momento, mostrando las distintas concepciones de la muerte que tuvo a lo largo de la vida, y el librero, suplicaba, mostraba como aún tenía espacio para más.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Ya un poco sollozo decidió beber la taza de té, quería herirse aún más, no podía no tener en cuenta toda su vida en ese momento, necesitaba recapitular segundo a segundo su camino.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; “&lt;i&gt;Lunes 19 de febrero del 2018&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;i&gt;¡Al fin!! Hoy por fin me gradué, soy máster en Ciencias políticas, no puedo ni pensar en todo el  largo proceso desde el día que ingresé a la primera universidad, hasta hoy. Cuanto sudor, cuantas lágrimas, cuantas glorias, es infinito. Desde mi estadía en Europa, hasta mis controversiales discursos como dirigente estudiantil, ha sido una época genial. Tengo 28 años, he publicado un par de libros, de política, de literatura, he sido cineasta, músico, cocinero, artista de circo, amante, deportista, he vivido, puedo decir que si, he vivido.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;i&gt;Pero me asalta una preocupación, creo que no podía faltar, yo y mis visiones oscuras de pesimismo...&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;   &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;i&gt;¿Ahora qué sigue? Lamentablemente creo que esto sella algo importante, ha llegado el fin de mi desatada juventud, claro, no soy viejo, pero a partir de hoy me consideraré un adulto, si claro, un poco tarde dirán algunos, pero yo más bien no quiero portar ese título nunca, tampoco quiero ser un viejo cuarentón de esos que aparentan ser adolescentes. Supongo que mis días más intensos han pasado, tal vez no vuelva a probar la cocaína ni me despierte en un sillón con dos francesas conocidas de la noche anterior, eso me atormenta, mi alma es joven.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;i&gt;Pero tengo una misión, tengo un plan, será un cambio paulatino, aunque en unos años careceré de pelo y andaré siempre corbata, alrededor de un grupo de gente aburrida en traje entero. Adios años mozos, tendré que reducir mi experimentación a partir de ahora, poseo más responsabilidades, he decidido irme a vivir con mi novia, quien sabe, tal vez y hasta algún día tengamos un hijo...hijo...da miedo esa palabra, es como muerte o calvicie...”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;La fotografía enseña a un Damian en toga abrazado de sus padres, con una cara de satisfacción, con alivio, su espalda parece ahora liberada. Varios compañeros de facultad estaban cerca, la mayoría extranjeros, probablemente ninguno se sentía tan enérgico como él, no tenían tantas expectativas, no tenían un plan.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;Alguien se empezó a aproximar por las escaleras, Damian limpió sus lágrimas con las mangas de su camisa y rápidamente se ubicó en la ventana, apoyó sus brazos en el marco y empezó a fingir que contemplaba el paisaje una vez más, en caso que alguien decidiera entrar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;La puerta lentamente se abrió, y tímidamente se adentró la figura de la esposa del viejo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;ul&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;-  ¿Mi vida?...¿Estás bien? - preguntó la  mujer, con la voz entrecortada y suspiros de por medio, pero no hubo  respuesta, mientras, ella concentró su atención en la  mesa, vacía, con solo una carta en medio, y el resto de la  estancia como lista para ser cerrada para siempre, eso la atormentó&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;-  ...Mejor que nunca – respondió tras el silencio&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;-  Pues no suenas muy convencido&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;-  No siempre hay que estar convencido de lo que hacemos, simplemente  saber que es lo correcto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;-   Si no estás seguro de la decisión es mejor no  tomarla, los sentimientos son humanos no son cosa de avergonzarse,  el miedo, la inseguridad...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;-  ¡Dios mio mujer! No he llegado a donde estoy deteniendome a  leer mi corazón, los sentimientos no me dan respuestas, no me  dan patrones, solo han conseguido desviar mis ideas peligrosamente,  las decisiones más importantes se toman con la cabeza fría,  ¡Al diablo el corazón!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;-  ¿Solo en eso piensas verdad? En objetos, en cosas, en  teorías, en libros, en pensadores, en tácticas. No  estás mejor que nunca, al contario, pareces llevar mil  pesares encima, no eres feliz, observa tu mundo, tomando decisiones  “prácticas”, sacrificando todo por otros y olvidando de  tu propia salud emocional. Lo correcto no es solo lo que los  intelectuales aprueben, sino lo que tu corazón acepte y  concienta...deja de ver todo como un fenómeno por analizar,  mira el mundo como un lugar para disfrutar, para sentir. No por  haber cumplido tus pragmatismos eres ya inútil.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;-  ¿Y qué quieres que haga ahora? ¿Que me siente  todo el día a ver televisión y a charlas con esos  pretenciosos que se hacen llamar amigos míos rodeados de  copas de brandy? ¿Que pase todo el día en la Asamblea  peleando por cuanto problema surga?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;-  Contigo no se puede razonar, te has convertido en un viejo terco, no  eres el mismo...pareces un sacerdote, vives por una causa que no es  la tuya, una vez satisfechos los otros eres un artículo  dispensable, te remuerde vivir, te duele sentir, la terquedad te  imprime culpa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;Indignada  la mujer dio media vuelta y se fue, casi corriendo, con la cara  entre las manos y reventada en llanto, conocía de pies a  cabeza el plan de su esposo, el le permitió siempre leer sus  diarios. Nunca tocaban ese punto en específico durante sus  conversaciones, ella no quería ni imaginar cuando el  arrebataría al mundo de su presencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style=""&gt;El marco de la ventana cedió ante la presión del puño cerrado del viejo, que no podía sentirse peor en ese momento, se astilló un poco. Defraudó a la mujer que amaba a costas de evitar sus miedos, pues si, le remordía sentir remordimiento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Pero era un hecho: Ni la más ardua planificación psicológica logró convencer a algún valiente de consumar su deseo, inclusive se armó con un revolver y una cápsula de cianuro, por si se diera el caso caso de un colaborador decidido por atormentarlo mucho y hacerlo vivir su muerte. Pero no sucedió, para tranquilidad de su amada, la cual no podía dormir cada vez que a su esposo se le ocurría una nueva forma de incitar a algún loco para darle punto y final a su camino.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; “&lt;i&gt;Jueves 6 de mayo del 2038.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;i&gt;Las canas me atormentan, verme al espejo y notar las líneas de expresión, la falta de pelo, y mis ojos ligeramente blancuzcos, no hacen más que despdrender la esencia de mi vida, mi cerebro aún funciona magníficamente, pero hace mucho ya vengo en decaída. 48 años, es mucho, siento su peso, sigo sin ser anciano, aún puedo tomar una bicicleta y dar un buen paseo, pero no es lo mismo...no es lo mismo.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;i&gt;En todo caso, algo me llena, soy feliz, mi nombre ahora es referente de cambio, mi nombre es conciencia, y este retumba en cada rincón de la sociedad, mis tesis lograron mucho, esas canas no son en vano, me las merezco, son casi un título de noble conjugado con muchas otras cosas, gracias Damian, por existir.”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;span style="font-style: normal;"&gt;La imagen mostraba al viejo en un podio, mucha gente estaba alrededor suyo, y al parecer un mar de gente frente a él, era importante ahora, sus expectativas y sus ansías habían empezado a concretarse. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;  Su misión había terminado, relativamente, al menos lo suficiente para llamarla satisfecha. Estaba ya enfermando, meses atrás había sufrido un infarto, su más grande temor estaba acechándolo, y el no permitiría que sus días culminaran en un cuerpo senil, deteriorado, incapaz de ser digno de las glorias de los buenos días.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt; El quería sentarse a leer página por página de los diarios, aunque no quería excederse, no permitiría vivir la variante de echar marcha atrás su destino y vivir uno aún peor, uno incierto regido por el caos de la naturaleza.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt; La taza de té ayudó a calmar un poco el tono de las tribulaciones mentales, hacía horas no hacía más que caminar a paso lento, pensando, urgando en las profundidades de sus memorias, ya era hora, la culminación de su mundo había llegado.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt; Hizo un verdadero desorden rebuscando entre sus diarios, uno específico, el cual abrió en una página y puso al lado de la carta. Después se dirigió al escritorio, se quedó inmóvil unos segundos. Su mano temblando entonces trató de abrir una gaveta a la derecha del escritorio, pero estaba con llave.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;ul&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;-Demonios, ahora  donde dejé a esta desgraciada&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: italic;"&gt; “¿Qué importa la fecha? Igual coincidirá con el día de mi muerte...&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: italic;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: italic;"&gt; Solamente quería despedirme, los amo. Usualmente las responsabilidades más grandes eran las que tenía hacia terceros, pero hoy, la tarea inexorable, inevitable, es la que tengo conmigo mismo, perdón, pero creo que verme postrado en una cama es peor castigo que este familia, de verdad los amé toda mi vida, fueron el motor de mis últimos días”&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt; Así rezaba escuetamente la carta, escrita a mano, las gotas de dolor bañaron el papel, el no lo quiso corregir, pensó que eso ayudaría a dar una mejor idea cuanto quería su perdón.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt; Tras un rápido vistazo encontró la llave en la bolsa del pantalón, y prosiguió a abrir la gaveta. Su revolver estaba allí, esperando a su amo darle la última orden.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt; Se paró en medio del estudio, encima de la alfombra, apuntó el arma a su sien.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;ul&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;-Adios, juego  asqueroso que te haces llamar vida, al fin develaré tu más  grande secreto, no lo podrás ocultar más. Adios vida,  adios todo, fue interesante la mayoría del tiempo.&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt; Luego de sus últimas palabras, procedió a martillar la pistola. El ensordecedor estruendo dio paso a un silencio desolador. Sus “ideas” se esparcieron sobre el librero y el piano, salpicándolos de sangre y sesos. En el piso de abajo, solo se oía el incontrolable llanto de su viuda, desconsolada.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-485895260449320116?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/485895260449320116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=485895260449320116' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/485895260449320116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/485895260449320116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2008/10/culminacin.html' title='Culminación'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-2952799800086739603</id><published>2008-09-18T13:57:00.001-06:00</published><updated>2008-10-21T16:05:24.664-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='humanidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='biología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='evolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='apocalipsis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ecosistema'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ipod'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='britney spears'/><title type='text'>De cadenas, vicios y castrantes rutinas</title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  De cadenas vicios y castrantes rutinas&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; He llegado a una conclusión...me falta oxígeno, un exorcismo me vendría bien, no sé, algo me retiene, caputra mis deseos, me dependiza...&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; La sociedad celebra sus triunfos tecnológicos: el tren, la televisión, las vacunas, la bomba atómica, el internet, ahora los genocidios están a tan solo un click de distancia, y la demagogia de masas se hace más accesible para aquellos que quieran ponerla en práctica (bueno hoy día se llama “democracia” o “libertad”, y puede ser transmitida por medio de misiles de continente a continente en solo unas horas).  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Las maestras nos contaban de niños como estos sucesos evolutivos humanos, han supuesto  mejoras en la calidad de vida, facilidades, avance y optimización de rudimentarios procesos cotidianos (abrir un libro ahora no es necesario, mucho menos llenarse las manos de sangre para conseguir la comida o vengarse del vecino).&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; La justificación y razón de los impulsadores del avance juraba que daría más tiempo de ocio libre al hombre, reduciendo los tiempos de ejecución de (como ya dije) tareas mundanas, y así expandir la recreación y cultivación del ser. Fácilmente, un rápido análisis evidencia como estos “motores” de cambio, no eran más que los grandes encorbatados (bueno antes usaban monóculos, como Mr Peanut), los cuales, como cualquier artista de arte abstracto, podían sacarse excusas de la manga a docenas por minuto, para llevar a cabo sus planes financieros, conducidos por las vías asfaltadas sobre los hombros de las mayorías “proletarias”...bueno basta, no soy Lenin.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Finalmente,  se generaron nuevas necesidades, igual o más mundanas que las anteriores, para así tener otra cosa a la cual reducirle el tiempo, y apretujar a como se pueda alguna más, sacada de la manga, actividad humana. Esto ha ido cercando peligrosamente a la humanidad (o al menos a su porción “civilizada”) en pequeños hábitats donde, de forma exclusiva, se presentan las condiciones para practicar el “progreso”, o mejor dicho, el conjunto de labores mundanas, en su mayoría divertidas y apasionantes, pero innecesarias  (que dan dan cuerda a Wall Street y sus famosos encorbatados, para seguir con los satánicos planes...perdón, se me sale sin querer...)&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; He tratado de definir estos espacios, conocer sus límites, saber sus cánones y definiciones. Podemos barajar ciertos factores que dan frontera a las así llamadas ciudades.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Densidad de bares por kilómetro  cuadrado: Claro, esta y otras atracciones recreativas son vitales,  cuando la población crece, este vital servicio también  tiene que hacerlo, sino su gente se volvería loca los viernes  por la noche.&lt;/p&gt;  &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Alcance de la señal  celular y de internet: No podemos darnos el lujo de comprar una casa  sobre un bonito cerro en las afueras, si no me puedo comunicar con  mis amistades, ¡Que locura! Si termino a mi novia, nadie me  daría apoyo psicológico.&lt;/p&gt;  &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Saturación de Smog en el  aire: El molesto aire de las montañas, se nos hace nocivo a  los anaeróbicos citadinos, ¡Y las carreteras ya casi no  dan abasto!   &lt;/p&gt;  &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y claro las comunes redes de  comunicación, servicios públicos, agua potable, y  demás cuyo análisis dejamos a los expertos.&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; En síntesis, estos oasis humanos, son ecosistemas artificiales, invernaderos diseñados para el confort, cautivando de tal forma a sus nativos, que los ha encerrado en una burbuja, y no los deja salir, no sin traje espacial. &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  Es lógico, una especia adaptada al 100% a un determinado ecosistema, se hace vulnerable al más mínimo cambio en este , y si, me confieso como amo de la jungla de concreto. Pero nos han criado para navegar los ríos de asfalto, para tratar con determinadas diplomacias a nuestros co-habitantes, de hecho, gran parte de nuestra psicología, idiosincrasia y conocimiento general, se circunscribe a nuestra ciudad natal...y nos hacemos seres inertes, tontos turistas con sandalias y cámaras, fuera de nuestros dominios.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; INUTIL!! ¿Se dan cuenta? ¡Una ciudad, unas cuadras, el exclusivo espacio que tenemos para desenvolvernos plenamente!  Unos minutos de viaje en carro y nuestro oxígeno empieza a faltar, nuestro universo cambia de forma y se hace una desconocida y amenazante imagen, que solo presenciamos en Discovery Channel conducidas por atrevidos aventureros, más las vacas, los árboles y el pasto se hacen como kryptonita para nuestras almas urbanas.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Antes, a nuestros antepasados, los conocimientos sobre el medio ambiente les aplicaban para vastas extensiones de terreno, mientras hoy, vivimos cercados, casi como ganado, y por más amos que seamos, necesitamos cosas, muchas cosas, brillantes, vibradoras, hechas en Malasia, y si el refrigerador tiene bluetooth, se convierte en una ventaja despampanante ante los peligros de la vida actual.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Es ridículo depender de tantos artilugios, vivir equipado hasta los dientes con masajeadores de espalda, televisores de plasma, cepillos de dientes eléctricos, etc, parafernalias inimaginables años atrás. Se hace el uso de jergas que solo entienden unos miles, costumbres, mapas mentales, amistades, hasta dinero, que solo sirven en unos cuantos metros a la redonda.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Como ejemplo, expongo a vivas voces mi ineptitud biológica: me dan miedo las tortugas, dudo que pueda nombrar más de diez frutas, los únicos ríos que conozco huelen a excremento (en realidad son torrentes de las cosas que queremos ocultar, ese lado que escondemos debajo de la alfombra e ignoramos su existencia), si paso un par de días sin internet, siento una soledad profunda, pienso que más allá de mi ciudad la gente se come entre sí, mis instintos de supervivencia se limitan a abrir latas de atún y meter cosas al microondas, y puedo seguir, pero la verdad prefiero conservar mi autoestima.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Los ejemplos sobre la hegemonía de lo irracional sobran en cualquier ciudad del mundo, lamentablemente. La cacofonía de los claxons, las ofertas de chucherías en las calles hechas mercados, anuncios de neón que “se ven desde el espacio”, erguiéndose como las murallas chinas del siglo XXI, construidas para mantener a los bárbaros (si si, esos campesinos incultos que no saben ni prender una computadora) a raya de nuestros intocables monumentos sociales (ustedes saben, Myspace, Britney Spears, McDonalds).  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Al final nada sirve, todo es una superestructura conceptual e imaginativa, dentro de un edificio pueden habitar miles de conceptos, bancos, hospitales, agencias de publicidad, todo es un concepto puesto en práctica por gente siguiendo ordenes, funcionando como hormigas, si eso es, colonias de insectos que se mueven instintivamente, acatando mandatos del orden establecidos (para mantener la “paz”), carentes de personalidad, con la mirada taladrando el suelo de 8 am a  5 pm, y los más estresante de todo, es la ceguera que estos pequeños insectos tienen...parece que los miles de canales de televisión absorben sus pensamientos, ¡las lobotomías ahora son inalámbricas! Nadie está conciente que vive en un mundo de conceptos, la complejidad de la ciudad es intangible, los obreros mantienen a los zánganos, y las reinas pasan el día fornicando y pariendo (no hablo de hormigas).&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Más todo esto nos va a llevar a un fin inevitable, las desventajas del mundo civilizado se vuelven cada día más grande, y va a llegar el momento en que alguien nos cobre todo lo que hemos usado sin pedir permiso ni dar gracias, cuando hasta el más inepto de los consumistas, tendrá que tomar conciencia si quiere sobrevivir, si, soy apocalíptico, Dios va a tirar su granja de hormigas a la basura, no sin antes quemarnos con una lupa, o jinetes, o meteoritos.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; La ironía hace huecos en las calles, el sarcasmo causa terremotos e inundaciones, a veces la picardía calienta y quema nuestras ciudades, y al menos yo, me siento totalmente desprotegido, me siento cobijado por una pequeñísima manta, ansioso y a la espera de esa gran nube gris que se vislumbra por las montañas, cargadas con pesadas gotas de agua, en el mejor de los casos. Los truenos de esa oscura tormenta, son como los cantos ceremoniales del caos, el grito gutural de la desesperanza,  la burbuja se va a romper, y a la deriva quedaremos los citadinos incautos, imperfectos evolutivamente, y con nosotros arrastraremos el resto de la telaraña que se llama humanidad, la broma que fuera nuestra existencia, anunciará su final con la reverberante carcajada de Dios, Gaia, Xenu, los chinos, o quien diablos hubiere maquinado tal conspiración, lo peor, es que la humanidad nunca comprenderá el chiste y morirá como los grandes ñoños del planeta tierra que nunca maduraron, que nunca guardaron sus juguetes a tiempo.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-2952799800086739603?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/2952799800086739603/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=2952799800086739603' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/2952799800086739603'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/2952799800086739603'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2008/09/de-cadenas-vicios-y-castrantes-rutinas.html' title='De cadenas, vicios y castrantes rutinas'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-2757817178773904272</id><published>2008-08-31T18:07:00.000-06:00</published><updated>2008-10-10T15:23:25.962-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='social'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='internet'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='adicción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rechazo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='nerd'/><title type='text'>Cibernauta anónimo</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  Las 4 de la mañana significan descanso para la gran mayoría de las personas, pero para el no había razón alguna para ello mientras hubiera algún sitio &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;web&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; aún sin descubrir. El brillo de la pantalla bañaba su cara con placeres &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;inexistentes&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;encorbandose&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; cada vez más hacia ese inmaterial mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su piel pálida hacía notar la falta de luz solar, los lentes trataban de arreglar un poco lo que la radiación constante hacía a sus ojos había hecho, pero sus ojeras nada las quitaba. Todas las noches parecían repetirse en su vida, una silla&lt;/span&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  Las 4 de la mañana significan descanso para la gran mayoría de las personas, pero para el no había razón alguna para ello mientras hubiera algún sitio web aún sin descubrir. El brillo de la pantalla bañaba su cara con placeres inexistentes, encorbandose cada vez más hacia ese inmaterial mundo.   &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Su piel pálida hacía notar la falta de luz solar, los lentes trataban de arreglar un poco lo que la radiación constante había hecho a sus ojos, pero sus ojeras nada las quitaba. Todas las noches parecían repetirse en su vida, una silla, un computador, un sujeto sin vida ni personalidad hipnotizado ante el vaiven de pixeles, y una evidente aversión a la realidad.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; El reloj marcaba ya las 4:30am, aunque para el eso del tiempo era una medida arbitraria, lo que importaba era que el alterego del videojuego ganara otro nivel más, una importantísima meta que se había trazado en su realidad virtual.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; El cibernauta anónimo vagaba noche a noche en las catacumbas rondadas por muchos como el, blogs, páginas porno, videojuegos, noticias sobre tecnología, foros de cultura japonesa, y cuanta cosa pudiera surprimirlo de su silla y transpotarlo a otras vidas, a sueños frustrados o tal vez solo irrealizables.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Durante el día trabajaba medio tiempo en una oficina, más computadoras, más internet, y su voluntad seguía desvaneciéndose, no parecía tener un norte claro más que su adicción.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Cuando salía a la calle, trataba de hacer su contacto lo más breve posible, nunca veía a nadie a la cara, su mirada fija al piso, esperaba al autobús con menos pasajeros (a menudo tomaba hasta una hora o más sentado en la parada), no comía en restaurantes donde la gente estuviera cerca suyo, ni si quiera sabía el nombre de sus vecinos, con costos saludaba a su madre al entrar a la casa.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Cada click en su mundo, parecían alejar más esos recuerdos de rechazo social, esas golpiezas después de clases, las pesadillas amorosas y las constantes burlas. Antes sentía celos cuando por la ventana veía gente socializar (cuando oía risas se retorcía y simplemente generaba odio hacia la sociedad), ahora simplemente se conformaba con amigos cuya única referencia era un correo electrónico. La solución de sus problemas se canalizó en anclarse a una silla y olvidarse de todo, era necesario para no derrumbarse ante el peso que le imponían, poco convencional claro, algunos acudían a las drogas o el alcohol.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Nadie parecía entenderlo, mucho menos ayudarlo, lo único que se oían eran comentarios sobre su inmadurez y apatía, que pretendían más encasillarlo que concientizarlo, tal vez la gente no estaba preparada para el, ni el para la gente, al menos en este siglo, aunque quizás lleguemos a ser todos como el algún día.&lt;/p&gt; &lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;, un computador, un sujeto sin vida ni &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;personalidad&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; hipnotizado ante el &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;vaivén&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; de &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;pixeles&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;, y una evidente aversión a la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reloj marcaba ya las 4:30&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;am&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;, aunque eso para el eso del tiempo era una medida arbitraria, lo que importaba es que el &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;aletargo&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; del &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;videojuego&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; tenía ahora un nivel más, una importantísima meta que se había trazado en su realidad virtual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;cibernauta&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; anónimo vagaba noche a noche en las &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;catacumbas&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; rondadas por muchos como el, blogs, páginas &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;porno&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;videojuegos&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;, noticias sobre tecnología, foros de cultura japonesa, y cuanta cosa pudiera &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;suprimirlo&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; de su silla y &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;transportarlo&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; a otras vidas, a sueños frustrados o tal vez solo irrealizables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el día trabajaba medio tiempo en una oficina, más computadoras, más &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;Internet&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;, y su voluntad seguía desvaneciéndose, no parecía tener un norte claro más que su adicción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salía a la calle, trataba de hacer su contacto lo más breve posible, nunca veía a nadie a la cara, su mirada fija al piso, esperaba al autobús con menos pasajeros (a menudo tomaba hasta una hora o más sentado en la parada), no comía en restaurantes donde la gente estuviera cerca suyo, ni si quiera sabía el nombre de sus vecinos, con costos saludaba a su madre al entrar a la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;click&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; en su mundo, parecían alejar más esos recuerdos de rechazo social, esas &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;golpizas&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; después de clases, las pesadillas amorosas y las constantes burlas. Antes sentía celos cuando por la ventana venía gente socializar (cuando oía risas se retorcía y simplemente generaba odio hacia la sociedad), ahora simplemente se conformaba con amigos cuya única referencia era un correo electrónico. La solución de sus problemas se canalizó en &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;anclarse&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; a una silla y olvidarse de todo, era necesario para no derrumbarse ante el peso que le imponían, poco &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;convencional&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; claro, algunos acudían a las drogas o el alcohol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie parecía entenderlo, mucho menos ayudarlo, lo único que se oían eran comentarios sobre su inmadurez y apatía, que pretendían más &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;encasillarlo&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; que &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);" class="googie_link"&gt;concientizarlo&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;, tal vez la gente no estaba preparada para el, ni el para la gente, al menos en este siglo, quizás lleguemos a ser todos como el.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-2757817178773904272?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/2757817178773904272/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=2757817178773904272' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/2757817178773904272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/2757817178773904272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2008/08/cibernauta-annimo.html' title='Cibernauta anónimo'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-4785417447320898335</id><published>2008-08-31T17:12:00.000-06:00</published><updated>2008-08-31T17:13:33.581-06:00</updated><title type='text'>Neblina autoinducida</title><content type='html'>Y en el último trazo de la carrera el corredor flaqueó, la meta a una pedrada de distancia, con su reluciente redención brillando forjada en oro. Sus competidores estaban tan atrás que una espesa niebla de ignorancia y conformidad los separaba del puntero, pero su visión se fue acortando al punto que no llego a ver que sus rivales estaban a sus ascuas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y la piedra, la misma piedra que lo tropezó en la totalidad de las vueltas, se levanto de nuevo como una montaña altísima sobre la pista sintética, parecía un muro de hormigón a sus ojos, aunque en realidad no era más que un trozo olvidable que yacía en su camino, más su angosta visibilidad le hizo caer de nuevo, por cuarta o quinta vez. Caricaturesco desliz, ahora la misma niebla oculta al trofeo, permeando aún más sus deseos pero la realidad del corredor desparramado en el suelo abofeteaba cada segundo que lamía el suelo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-4785417447320898335?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/4785417447320898335/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=4785417447320898335' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/4785417447320898335'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/4785417447320898335'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2008/08/neblina-autoinducida.html' title='Neblina autoinducida'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6076535329128124037.post-7538532230133310994</id><published>2008-08-13T11:47:00.000-06:00</published><updated>2008-08-13T12:59:31.290-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='drogadicción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crack'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='adicción'/><title type='text'>Esclavizado entre cartones y cunetas</title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  El sol empezó a calentar tanto los ropajes, tornando imposible sostener el sueño, por profunda que fuere su inducción tóxica. La polución mental carcomía sus neuronas, los sueños también, parecían alejarse de una concreción, era irremediable, la tentación llego a sus manos imbuyéndose con el fuego para hacerle cruzar la línea entre la sanidad y la muerte social.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Abrió los ojos para tratar de comprender su entorno, las ratas abundaban, sus colmillos feroces se lanzaban contra las fiambres putrefactas, y el verde de las moscas sobre su cara fue repulsivo, más el vómito llegó cuando logró visualizar las larvas tratando de adentrarse en su nariz y oidos...algún basurero de restaurante le dio posada la noche anterior, probablemente también la cena, puesto que la regurgutación era bastante similar a las viandas de las bolsas.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Había una ecuación por resolver, una vorágine de arrepentimientos inundó su mundo, el cual se estrecharía a unos cartones y un impulso al consumo como grillete en la voluntad. La gran incógnita se revelaba...¿ahora qué será de la vida?...la búsqueda por la respuesta se veía aplazada por el insesante olor rancio que emanaba de ese lugar, un callejón diminuto, cercado por dos paredes de concreto, húmedas, llenas de musgo y líquenes que ennegrecían y agrietaban los muros, una callejuela de tierra que servía de cloaca cuando se desbordaba el pequeño caño durante las grandes lloviznas, como hacía unas horas sucedió. Lúgubre y putrefacto, tal vez esa era la solución a su ecuación, su mañana era la primera de muchas mañanas que tendrían ese panorama como bienvenida.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Las bolsas de basura hacían de lecho, bastante cómodas, al menos para lo que se podía aspirar entonces, los harapos se encarnarían a su piel, igual que el mal olor y las cizañosas pupilas de la gente “normal”. Un título despreciado estaba ahora tatuado en su frente, como un velo que se ergía sobre su humanidad, sobre su personalidad, convirtiéndose en menos que un número, menos que una persona, disparado del tubo de escape del sistema, su nombre de pila decía “Piedrero”.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Los “por qués” llovían sobre su cabeza, a punto de ceder a la enormísima presión que representaba el aterrizaje hasta fondo del pozo, la pudredumbre (de uno o de muchos) expresada en el, pero eso no importaba en realidad, necesitaba resolver primero sus acciones en los próximos veinte minutos, y tal vez podría tener un poco de tiempo para remembrar el ritual de su hundimiento.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Sus pensamientos se abatían en dos frentes: Primero la urgencia irremediable a consumir placer, a activar sus sentidos una vez más, al son del titiritero crepitante y humeante, después halaba hacia su profunda depresión, encontrarse envuelto en porquería y estupefacientes no era exáctamente lo que quería ser cuando fuera grande, su proyecto de vida tomó un giro estrepitoso a un callejón sin salida.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Entre tanta meditación, cerca suyo se abrió una puerta de metal, medio desvencijada, chilló cada grado de su giro para permitir salir a un tipo de porte oriental, con un delantal ensangrentado y una cubeta, le cruzó una mirada con el ceño fruncido, dijo algunas palabras en su idioma y vació partes irreconocibles de animales desconocidos en el contenedor de metal detrás de él. Cosa que le habría despertado náuseas días antes, ahora le abrió una oportunidad a otra comida, a partir de hoy si el almuerzo no tenía gusanos sería un gran avance.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; La condición de manufactura social, subproducto de la histeria colectiva, no era más que inevitable, es casi un azar honestamente. Esos muros que encerraron su conciencia, también aturden a los transeuntes de la sociedad, ese dedo que crítica y condena a punta de risas y refunfuños, puede ser el mismo dedo que termine sosteniendo ese tubo maldito. Ese sentimiento de inutilidad lo embargaba, mientras se ponía en pie logró al menos descifrar que escondite sostuvo su iniciación en las calles sodomitas, en la vida del aventurero del tubo maldito.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  Su estado físico era pésimo, a penas se ponía en pie la vista se le nublaba  y no podía sostener el equilibrio, al aferrarse a algún objeto para no caer se daba cuenta que sus manos tenían profundas yagas, repetidas en muchas partes de su cuerpo, el ardor en el estómago era insoportable, los ácidos gástricos habían llegado hasta su lengua la cual ardía al hablar, pero esa tos seca traía a la memoria la tuberculosis medieval de un enfermo terminal, sus pulmones parecían querer escapar del cuerpo. Más su mente tal vez era la más tormentosa, las punzadas en su cabeza no se comparaban al dolor que le provocaba contextuar la situación, sentirse en un remolino directo al fondo del océano, no solo cuantificar sus errores, sino ir adaptándose a la vida de la calle, sentir una tremebunda paranoía hacia cualquier ser viviente, se sentía juzgado, señalado por cualquier persona que no esté en su mismo estado, sentía casi odio, la vida ya no valía nada, ni la suya ni la de nadie.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  Ningún embargo ni intento de pensamiento pudo romper ni por un segundo el grillete, que reincidió en ansioso desespero por ubicar un par de aspiraciones de crack en su cuerpo, no hubo reparo en sentarse a formatear las celdas de su mente, justificando así su condición de objeto, adorno mal habido por la ciudad, habitando de fauna humana los sitios más oscuros, en los que solo las ratas se atreven a husmear, el se separó para siempre del mundo de los humanos, sus sueños materiales enpequeñecidas a un envoltorio de aluminio, la felicidad traficada.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Las bolsas de basura, albergaron de nuevo ese nuevo inquilino, gratificadas lo tuvieron en su primer día del resto de su muerte, si, ya selló el pacto con fuego, tal si un fierro al rojo vivo hubiere marcado su piel, dejando la identificación de lado, solo importando el dolor y la desfiguración metafórica y literal de su existencia.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6076535329128124037-7538532230133310994?l=subversionmental.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://subversionmental.blogspot.com/feeds/7538532230133310994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6076535329128124037&amp;postID=7538532230133310994' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/7538532230133310994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6076535329128124037/posts/default/7538532230133310994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://subversionmental.blogspot.com/2008/08/esclavizado-entre-cartones-y-cunetas.html' title='Esclavizado entre cartones y cunetas'/><author><name>Iconoclasta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02776550089447273758</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_oxgX5kqCsXU/ShIvPaRo-xI/AAAAAAAAABA/zEfJ9n0AwvM/S220/yo1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
